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jueves, 9 de junio de 2011

Opinando

(Foto de Horacio Guarany tomada por Jorge I.Gaviria)
Triste es hacerse aclamar,
pero agachando la frente,
digo: si el hombre es consciente,
no lo debe tolerar.
Nada le habrá de pagar,
esa cobarde traición
de arrodillar la canción,
para que le abran la puerta,
es tener el alma muerta
y reyuno el corazón.

El hombre pa' ser varón,
debe tener bien presente
que el consentir inconsciente,
tal vez tenga su perdón.
Pero quien como un ladrón,
se presente comedido,
donde a otros le han impedido
dejar libre su canción.
Tiene alma de charabón,
con el huevo fuera' el nido.

Ser audaz no es valentía,
atreverse no es coraje.
Se atreve audaz el hembraje,
hasta con la policía.
Más la clara varonia,
Que nadie podrá comprar,
es el saberse plantar,
de frente a la prepotencia.
Tener libre la conciencia
es ser más libre que el mar.

Quien me puede comparar,
la alegria que yo ostento
de ser más libre que el viento,
siempre dispuesto a gritar.
Nadie me puede parar,
el pueblo es mi derrotero.
Y sé volar compañero,
por encima de las leyes.
Ley que acoyunta los bueyes,
no se han hecho pa mi overo.

El gaucho no es el facón,
botas, poncho, barba larga.
Gaucho es quien alza la parva,
sin mendigarle al patrón.
Gaucho es conciencia, razón,
Decencia, amor, varonía.
Gaucho es la soberanía,
de respetar a la gente.

Gaucho es ser hombre valiente
pero no de latanería.
Más cuando la cobardía,
lo lleva al hombre al rincón.
Donde se encuentra el montón,
de tantas cosas perdidas;
cuando en su sucia guarida,
se oculta de la verdad,
cuando hace de la amistad,
un negocio permanente;
ese no es gaucho ni gente
y dudo si es animal.

Pena del gaucho bandido,
cuando agacha dócilmente
su guitarra que es doliente,
llora porque le han vendido.
Me da pena el que vestido,
como importante doctor,
le cubre el rostro el rubor
cuando lo miro a la cara,
Por qué esas ropas tan caras
son el precio de su honor.

De lejos siento el olor,
del hombre que me ha mentido,
el que me niega vendido,
por una paga mejor.
Firmo mi canto señor,
con mi nombre y apellido.
Tiembla el coraje aterido,
del miedo de pasar hambre
y en su boca hecho calambre,
mi nombre queda dormido.

Me niega en sí, más mi grito,
nunca comió de esa mano.
Mi caballo ya es baqueano
para galopear solito.
Ahora voy al trotecito,
por donde antes galopé
y algún día llegaré,
a la meta no lo dude
que donde algún día estuve,
algún día volveré.

Ahora me dejan por nada,
del corral que los presenté,
a esa gente le diré:
que el que debe siempre paga.
Estoy tirando la taba,
y aunque suerte no echaré
se la clavaré a los pies
tan solo pa' demostrarle,
que muestran con ser cobardes.
lo que en la taba le heche.

viernes, 29 de octubre de 2010

Milonga de la riqueza

Desde los tiempos lejanos,
desde los lejanos tiempos;
el hombre viene sediento
por la riqueza alcanzar,
la riqueza es trabajar
y dar los frutos al viento.

Cosechar mieses y espigas,
dorar el hierro en la fragua,
que corran libres las aguas
regando todos los campos;
cubre a mi patria un gran manto
y tiene rota la enagua.

La riqueza no es tener,
riqueza es tener y dar;
porque quien no sabe amar
no puede amores pedir.
Rico es quien puede sentir
la inmensa dicha de dar.

Yerra el hombre cuando piensa
que andar solo es conveniente,
nada se hace sin la gente,
unirse es la condición;
¡vence el poncho de la unión
al tiempo más inclemente!

Puede el hombre hasta esquivar
el bulto si le parece,
pero el árbol que no crece
frutos no debe esperar...
Desde adentro de la mar
salen los mejores peces.

Ciego el hombre en su ambición,
cierra el puño y acapara;
no ayuda a nadie ni ampara
y hecha oro a su rincón...
la tierra para al cajón,
la rueda gira y no para.

Hay gente que gana mucho,
sin trabajar siempre cobra;
parásito que ruin obra
con una ambición tan alta:
justo lo que a uno le falta
es lo que al otro le sobra.

Tiene mucho que aprender
el hombre para vivir,
pero les voy a'lvertir
que antes de llorar su pena:
el hombre debe saber
la causa de su problema.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Milonga a mi amigo fiel.


En mi largo andar y andar
un perro supe tener,
tan humano que a mi ver
solo le faltaba hablar.
Además en mi rodar
un cariño tuve yo,
pero pronto se cansó
de mi sentida pobreza
y se fue con su belleza
pero mi perro quedó.

Tuve un amigo, a quien dí
lo mejor de mi amistad,
le entregué sin falsedad
lo mejor que vive en mi.
Pero pronto comprendí
la crueldad conque pagó,
pues cobarde se llevó
mi perro en su cobardía;
él no ha vuelto todavía,
pero mi perro volvió.

Muchos amigos vinieron
otros amores también,
y por mi mal o mi bien
como vinieron se fueron.
Muchas penas me trajeron
y mi ser ensombreció,
mas la suerte tuve yo
de ver que todos pasaron
y solito me dejaron
pero mi perro quedó.