lunes, 7 de julio de 2008

Mi desgracia.


Señor padre cura ¿me da su palabra
que si me confieso no le cuenta a mama?
Señor padre cura ¿me dà su palabra
de quedarse como quien no sabe nada?

Mire que estas cosas no son pa' contarlas
cuanti uno las dice ya se disparraman
y no hay quien las pueda ni vuelva a juntarlas.

¿Sabe que el Jacinto pasa por mi casa
y me tira besos desde la distancia
que me guiña un ojo y a veces me llama
para que lo ayude a juntar las cabras...?

¿Còmo padre? ¿que si a mi me gusta?
¡Esa es mi desgracia!
Si en cuanto lo nombro ya estoy sobre ascuas
y me quemo sola al oir su palabra.

Lo sueño de noche....Lo pienso en el alba...
y cuando a la siesta se ricuesta mama
me voy hasta el monte....
a.... buscar un poco de leñita seca que siempre hace falta.

¡Y ahì viene lo malo!
El Jacinto ¡me alcanza!
y me dice cosas tan de exageradas
que una ya ni sabe como contestarlas

Y claro, me callo. Y el...
el entra en confianza...
me agarra la mano....Me toca la cara...
¡y me hecha langostas por dentro e' la bata!

¿Còmo padre? ¿que si yo las saco?
¿Còmo bua' sacarlas si andan a los saltos como condenadas!
Las saca el Jacinto.....¡y esa es mi desgracia!
cuanto me descuido toy' desabrochada
pierdo las poyeras y hasta las enagüas

Señor padre cura, no pregunte nada
ni le cuente a naides esto que le digo
pa' aliviar mi alma.
Lo quiero al Jacinto por mal que me haga
lo quiero al Jacinto ¡y esa es mi desgracia!

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