miércoles, 19 de agosto de 2009

Insomnio


I
Es de noche; pasa
rezongando el viento
que duebla los sauces
cuasi contra el suelo.
En el fondo oscuro
de mi rancho viejo
tiráo sobre el catre
de lecho de tientos,
aguáito las horas
que han de tráerme el sueño,
y las horas pasan,
y ni yo me duermo,
ni duerme en la costa
del bañáo el tero,
que ocasiones grita
no sé qué lamento
que el chajá repite
dende ayá muy lejos...
.....................
¡Pucha que son largas
las noches de invierno!

II
A través del turbio
cristal del recuerdo
van mis años mozos
pasando muy lentos.
Y dispués qué gozo
si a vivirlos güelvo,
pensando en los de áhura
no sé lo que siento...
Noviyos sin guampas,
yeguas sin cencerro,
potros que se doman
a juerza e cabresto;
bretes que mataron
los lujos camperos,
gáuchos que no saben
de vincha y culero,
patrones que en auto
van a los rodéos...
..............................
¡Pucha que son largas
las noches de invierno!

III
La puerta del rancho
tiembla porque el perro
tirita como eya
de frío y de miedo...
Tuito es hielo ajuera,
tuito es frío adentro,
y las horas pasan,
y yo no me duermo;
y, pa pior, en lo hondo
de mi pensamiento
briyan encendidos
dos ojos matreros
que persigo al ñudo
pa quedarme en eyos...
Son los ojos brujos
que olvidar no puedo,
porque ya pa siempre
robáronme el sueño.
...........................
¡Pucha que son largas
las noches de invierno!

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