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miércoles, 27 de julio de 2011

¡Si estos gringos!



Eche una copa, pulpero;
Viá sentar el mate amargo
y en seguidita me largo
como tatú pa su aujero.
No le mezquine, aparcero,
a ese vasito culón...
Había sío este nasión,
fiero... es que yo se lo diga,
lo mesmito que una hormiga
pa la casa del patrón.

¡Si estos gringos! ¡Ni que hablar!
Pa vender, mezquinos de uña,
pero clavan... la pezuña
cuando tocan a cobrar.
A poco de negociar
y cuando usté ni se sueña,
se le atracan a la dueña
del potrerito arrendáo
y le pagan al contáo
casa y campo y monte y leña.

Y toditos son ansina;
mientras no hayan güena suegra
se arranchan con cualquier negra
que de balde les cocina.
No quieren comer gayina
porque no les hace cuenta,
pero adoban la pulenta
con pajaritos guisáos,
porque estando amontonáos
de un tiro matan cincuenta.

En lo que no son mezquinos
-se entiende pa su provecho-
es en trasegar p'al pecho
lo mejor que viene en vinos.
En eso sí, son ladinos
estos gringos apestáos;
eyos comerán guisáos,
si a mano viene, de garras;
pero ¡hijos de una! en sus farras
p'al vino son delicáos.

Ahura digamé, paisano,
¡con semejantes padriyos
han de salir los potriyos
como pa parar la mano!...
Por eso hay cada orejano
con el lomo como cerro,
que no da descanso al fierro
cuando algún patacón filia,
y degueya a una familia
sin que se escape ni el perro.

Y dispués dice la gente
que es un indio el matador...
¿Indio? Acaso po el color
al yamarle indio no miente;
pero no es dejuramente
de la indiada de mis pagos,
que si en la guerra hace estragos
y mata en propia defensa,
pa la persona indefensa
nunca tuvo sino halagos.

jueves, 19 de mayo de 2011

Al ñudo


No vengas a contarme que ha envejecido,
y que ya no es ni sombra de lo que ha sido;
porque, como hace mucho que no la veo,
tal como era hace añares, la ve el deseo.
Dende el día que empezaron nuestros desvíos,
sólo han ido al galope los años míos;
jueron los d'eya al trote como la luna
po'que el arao del tiempo no la tocara,
bajo el filo'e su reja puse mi cara,
y los surcos que en eya labró el acero,
le dirán aura y siempre lo que la quiero.
Ese cuento'e que es vieja, no me entristece,
que en el fondo'el recuerdo naide envejece.

lunes, 7 de febrero de 2011

¡Hopa... hopa... hopa!


Casi anochecido, cerquita e mi rancho,
cuando con mis penas conversaba a solas,
sentí ayer ruidaje como de pezuñas
y el grito campero de ¡hopa!, ¡hopa!, ¡hopa!...

Salí, y en lo escuro vide uno de poncho
yevando a los tientos lazo y boleadoras,
que al tranco espacioso de un matungo zaino
arriaba animales que parecían sombras.

-"Páresé, aparcero, paresé y disculpe,-
le dije: -¿Qué bichos yeva en esa tropa?"
-"Voy pa la tablada de los gáuchos zonzos
a venderles miles de esperanzas gordas?.-

-Si el mercáo promete y engolosinado
güelve po'estos pagos en procura de otras.
No olvide que tengo mis potreros yenos,
y que hasta e regalo se las cedo todas"...

Sonrióse el tropero, que era el Desengaño,
talonió el matungo derecho a las sombras
y áun tráe a mis óidos el viento e la noche
su grito campero de "¡hopa!, ¡hopa!, ¡hopa!".

¡Como todas!

¡Oigalé la moza! ¿Yorás porque el gáucho
se jué pa los pagos de ande no se güelve,
y has quedao solita como oveja guacha
que no tiene un perro que por eya vele?

No siento tu pena que ha de ser finjida,
siento la del triste que se jué pa siempre
si se le hizo cierto que vos lo querías,
y que en sus pupilas era él solo a verse.

Porque si jué ansina, cuando hasta su fosa
de tus risas locas los ecos le yeguen,
y sienta que el hielo de tu olvido infame
más frío es que el hielo de la mesma muerte;

Y sepa por boca de alguna luz mala
que ya andás buscando que álguien te consuele,
pa tenerlo e Cristo como a él lo has tenido
haciendo lo que hacen tuitas las mujeres,

Al verse entre el hoyo maniáo y sin daga,
sin poder yamarte y anhelando al pepe
la luz de unos ojos pa sus ojos ciegos,
y el calor de un seno pa su helada frente.

¡Sentirá la rabia desatada y loca
del bagual arisco sujeto al palenque
cuando las cacharpas le apretan el lomo
y ni la manéa ni el bozal se ruempen!
...........................................
...........................................
¡No tengo a tu pena ni un poquito e lástima,
siento la del gáucho que se jué pa siempre,
porque sé lo triste que es hayarse solo
cuando se ha querido como el gáucho quiere!

1920

Cosas de viejo


¡Que por qué ando ansina como enojáo y triste!
¡Pa qué querés saberlo, mi linda flor de ceibo?
Los días del verano, que son pal mozo auroras,
son tardes melancólicas pa los que van pa viejos.

Pa yo poder contarte la historia de mis penas
tendría que ir dispacio pialando mis recuerdos...
dejálos que el olvido los ate a su palenque,
que yo, pa dir guapiando, ya no preciso de eyos.

Más bien cebá un amargo de los que tú acostumbras
pa despuntar el vicio... pa dir haciendo tiempo...
¡Quién sabe si algún día, sin oirlo de mis labios,
no sabés por qué peno!

Pero hoy tuavía es temprano pa que esa cabecita,
que pide pa adornarse la roja flor del céibo,
comprienda que se pueden hayar sobre la almohada
tristezas que nos áhugan en vez de lindos sueños.

Cebá, cebame un mate, que yo pa entretenerte,
te vi'a contar un cuento,
que, aunque es todo él mentira,
tal vez se te haga cierto.

Era como vos moza y era como vos linda
y como vos tenía por ojos dos luceros,
ande se achicharraban de un corazón las alas,
del corazón de un gáucho que se miraba en eyos.

Era un cantor y pueta de esos que en la guitarra
ponen en vez de cuerdas sus delicados nervios,
y cantan en sus "décimas" bravuras de los héroes,
y penas en sus "tristes", y amores en sus "cielos".

Eya tuvo al principio p'al payador amante
en los ojos ternuras y en la boquita besos...
¡Eran como palomas que van buscando el monte
p'hacer entre los sauces el nido de sus sueños!

Dispués... ¿sabés, mi china, que está lindo tu mate?
mas lindo que mi cuento;
no dés güelta a la yerba, seguí, seguí cebando,
pa ver si se me apaga la sé que estoy sintiendo...

Dispués... ¡Oigalé el duro!
¿sabés que no me acuerdo?
Mirá, sacá esa astiya que está haciendo humadera...
me yoran ya los ojos... prestáme tu pañuelo...

martes, 11 de enero de 2011

Resignación


La adoré y era mujer
Que, en sus viarazas de amor,
Hizo a los celos arder
Sobre mis sueños en flor.

Quise odiarla, y jué pa pior,
Porque me costó aprender
Que no hay dolor más dolor
Que el dolor de no querer...

Si ya no la he de olvidar
Y no me arroyo al sufrir,
¡Qué otra cosa vi'anhelar
Que una achura pa vivir,
Su recuerdo pa soñar,
Y un ranchito ande morir!

1918

¡Adiosito!

(Foto: Pedro Luis Raota)
¡Qué la lambió a la creciente!
¡De ande yesca ni tabaco!
Tuito se jué con el saco
Que me yevó la corriente.
Me dormí, y un redepente
Cuasi me tapó la olada;
Enderecé a la ramada,
Y cuando alcancé a montarlo,
Ya a mi overito po'el marlo
Le daba la marejada.

Al perder pie perdió el tino,
Pero lo tantié en el freno,
Y áhi, no más, nadó sereno
Como tordiyo sabino,
Yo no sé si po'ande vino;
Pero le juro, aparcero,
Que no le falta a mi overo
Más que hablar como la gente,
Pa ser tan inteligente
Como cualisquier pueblero.

¡Viera qué noche! Yovía
Como no he visto yover,
Y, pa mejor, sin saber
Ni pa qué láo rumbiaría,
Tuita agua lo que ve vía
Cuando el rayo vivoreaba...
Pero, amigo, cuando acaba
Del cristiano la alvertencia,
Al pingo áun le sobra cencia
Pa no echar... lo que la taba.

Naides por eso se ofenda,
Porque yo les asiguro
Que me áhugo en aquel apuro
Si no le largo la rienda;
Pa mi en el agua no hay senda,
Pero la hubo pa mi overo,
Que aquí quiero, aquí no quiero,
Po'el color de la gramiya
Coligió ande era la oriya
Y me puso a salvo el cuero.

Y, ¿pa qué? -digo yo ahora-
¿Pa vivir siempre penando?
Fijesé ande anda boyando
De mi rancho la totora;
La correntada traidora
Le yevó sin compasión
Las paredes de terrón
Que eran pa mi como un nido
Por la esperanza tejido
Con pulmones de ilusión.

¡Ojalá que mi tapera,
Solitaria en la yanura,
Hubiera hayáo sepoltura
Antes que en ruinas la viera.
Ayí moriría siquiera
A mi guitarra abrazáo.
Y sobre el duro recáo
Descansando la cabeza
Por fin mi eterna tristeza
Conmigo se hubiera ahugáo!

Pero no, que mi dolor,
Amigo que no me olvida,
Es como herencia querida
De mi infortunáo amor.
Aura viviré mejor:
Porque ¿pa qué quiere nido
El pájaro que ya vido
Que cuando se anda en la mala,
Al ñudo es tender el ala
Y asujetar el volido?

A la miér...coles, me voy
Y que me ayude mandinga
A ladiarle a la jeringa
Lo que le he mezquináo hoy...
Dende áhura a mis pagos doy
Dolorosa despedida,
Y pa sacarle a mi vida
Una nadita e su peso,
Le dejo el alma y un beso
A mi guitarra querida.

jueves, 6 de enero de 2011

Intima


Del rincón ande dormita
Cuasi las más de las horas,
La de las cuerdas sonoras
A que la pulse me invita.
Es la guitarra bendita
Que sabe de mis dolores,
La que adornaban con flores
Manos que amé como un loco,
La que aún yora cuando evoco
Tristezas de mis amores.

Puede que sienta otra vez
Que algo en sus cuerdas se enrieda.
Algo suave como seda
Pa ser áspero dispués.
Dolor güelto del revés
Pa disfrazar su amargura,
Agua que parece pura
Y es venenoso entrevero,
Luz que apagará el pampero
Cuando la noche sea oscura.

Pobre guitarra que aún cré,
Que vendrá otra primavera
Con la divina zoncera
De aquél amor que se jué.
Del amor en que mi fe,
Como en verde cina-cina,
Jué prendiendo en cada espina
La gasa azul de un ensueño,
Que de juro era pequeño
Pa la ambición de una china;

De aqueya chiruza autera
Que a juerza de desengaños
Enredó estilos extraños
En mi guitarra campera;
De aqueya china hechicera,
Daga en mi pecho clavada,
De quien con ansia insaciada
Siempre algún recuerdo evoco
Que duele, cuando lo toco,
Como una herida enconada.

Penas


Sí, chiruza, entuavía vivo
Sepultáo aquí en mi choza
Con la tristeza rabiosa
Del ñacurutú cautivo.
No me preguntés si altivo
Sigo retando al dolor,
Vos sabés que ingrato amor
Abrió en mi pecho una herida
Por donde, va con la vida
Escapándose el valor.

Viejo y cansáo de vivir,
Sin encontrar mi señuelo,
He dáo en pedirle al cielo
¡Que dé fin a mi sufrir!...
Una gran pu...cha, morir,
Pa mi gusto que ha de ser
Mil veces mejor que ver
Cambiarse al uso de Uropa,
Dende el calzáo y la ropa,
Hasta el sentir y el querer.

¿Quién ensiya un redomón?
¿Quién acierta un tiro e lazo?
¿Ande está el cantor machazo
Que encele al ganáo rabón?...
¡Oh, mis tiempos; oh, ilusión!
¡Oh, tierra, mi santa tierra
Que en inacabable guerra
Vas, pa enterrar a tus crioyos,
Abriendo hoyos y más hoyos
Dende el vano hasta la sierra!

miércoles, 29 de diciembre de 2010

¿Aflojando?

(Pintura: Molina Campos)
Porque me ve maceta, medio apestáo y al pepe,
¿Ya se crée que soy garra de algún cuero de peste?

Porque ensiyo un matungo, que a lo mejor se duerme,
¿Ya pensó que mis potros se han quedáo sin jinete?

Porque el tiempo abre zanjas con su reja en mi frente,
¿Calculó que de viejo ya no puedo tenerme?

Porque ya ni a las mozas que en mi pago florecen
Sé tenderles el ala, ¿cré que mi alma no siente?

Se equivoca, mi vieja; no alvirtió que se engüelven
En ceniza las brasas que apagarse no quieren.

Si ando al tranco a ocasiones, y a ocasiones parece
Que camino sin rumbo, dando güeltas al cohete;

Si largué mis baguales y no ensiyo mis fletes,
Y he colgáo la guitarra sabe Dios si pa siempre,

No es que viejo y sin juerzas a destajo me entriegue,
Ni que, taba sin chumbo, ya no pueda echar suerte.

¡Es que temo que el tiempo mis recuerdos avente,
Y el olvido a mis penas vaya a abrirles el brete!...

Pereza


-Levántese, mi hijo,
Que ya amaneció
y áhura, entre un ratito,
Va a salir el sol.-
-Déjelo, que salga,
Mamá, dejeló,
Porque él no ha pasado
La noche que yo.
Cuando a sus entrañas
Se prienda el dolor,
Y le juya el sueño
Que me abandonó,
Y se hinche en las pulpas
De su corazón
Del tigre e los celos
La garra feroz,
Puede que a las nubes
Les pida e favor
Que al potro del alba
Que es madrugador,
Le pongan un juerte
Bozal potreador.
P'hacerlo a la juerza
Sentar el garrón...
No es que tenga pienso
De dormirme, no...
Que quiero las horas
Contar del reló,
Sino que en lo oscuro,
Con la ayuda e Dios,
Puede que un aliveo
Le haye a mi dolor...
.......................
Cierre ese postigo,
Máma, cierreló,
Porque cuando en sombras
Tuito engüelto estoy,
Es cuando mis ojos
La ven más mejor
A la que jué un día
Mi dulce ilusión
Y hoy con sus desdenes
Mi sueño mató.
Quiero en el silencio
De este mi rincón
Sufrir recordando
Sus labios en flor,
La gloria e su cuerpo
Golosina e Dios,
La luz de sus ojos,
El eco e su voz
Cuando ya pa siempre
Me dijo su "adiós".
........................
Ya que no hay remedio
P'ahugar mi pasión,
Y no es propio e machos
Mendigar amor,
Que náide en el mundo
Sepa mi aflición,
Ni alvierta en los ojos
Que el sueño olvidó
La güeya e las lágrimas
Que el dolor cuajó.

Magoa


Campié de mozo con ansia loca
La sé de un alma pa ser su juente,
Y la que en mi agua puso su boca
Vertió desdenes en su corriente.

Cáido en el lazo de esa zoncera
De que "queriendo tuito se alcanza",
Corriendo al flete de la quimera
Cansé el piquete de la esperanza.

En las vederas, hoy ya resiertas,
Po'ande mis tristes cruzadas hice,
Jueron, de a trechos, quedando muertas
Las ilusiones que yo más quise.

Y hoy ni en la oriya de la laguna
Que un día brindóme dichas fugaces,
Aunque en el cielo luzca la luna
Me ven los teros ni los chajases.

Que entre mi cueva, como el peludo,
Mientras las horas trotéan serenas,
Voy repuntando sombrío y mudo
Una por una tuitas mis penas.
................................

Vocabulario:

Mágoa: del latín "mácula" = mancha. Sentimiento de disgusto, pesar, tristeza, pena, dolor. Sensación de amargura y resentimiento. (Puede dejar marcas que duran un buen tiempo).

martes, 28 de diciembre de 2010

A mi rancho


Ranchito que entre el verdor
Parecés una gran cosa
Y no sós más que la choza
Donde escuendo mi dolor.
Rancho en que entuavía el amor
Que en rescoldos se consume
A ocasiones desentume
Las alas medio dispacio
Pa perderse en el espacio
Como si juese un perfume.

Tapera medio arrumbada
Que al costáo de una laguna
En mis noches sin fortuna
Fuiste pa mi como un hada.
¡Quién dirá al verte rodeada
De paráisos y palmeras,
Que sos triste de adeveras
Porque, bajo tus totoras,
No hay en mis noches auroras
Ni en mi vejez primaveras!

Al zarzo que da a tu alero
Un rosal de rosas blancas
Trepa yevándose en ancas
La copa de un jazminero.
Corre a su sombra un sendero
Que como baliza cierta
Va derechito a una puerta
Que bajo un toldo de flores,
P' adormecer mis dolores
He de hayarla siempre abierta.

Cuando m'echo en la catrera
Bajo tu techo sombrío,
Se saca el bozal mi hastío
Pa disparar campo ajuera.
Bríndame su adormidera
La dulce melancolía,
Y alegran el alma mía
Las notas consoladoras
De dos calandrias cantoras
Que madrugan más que el día...

Rancho que sabés mi historia,
Mi linda choza querida,
Que yevo siempre prendida
Del cinchón de la memoria.
¡Pa que quedré yo más gloria
Que el calorcito e tu hogar,
Hoy que cansao de penar
Le tengo asco al vivir,
Y se me hace que morir
No es nomás que descansar!

No reempuje, compañero

(Pintura: Rodolfo Ramos)
No reempuje, compañero:
¡Jué pucha ni que anduviera
con dolor en la bastera
y juyese del entrevero!
Más despacio aparcero,
que hay piedras en el camino.
No se asuste si me empino
que es sólo pa curiosear;
no le voy a sonsacar
ni la china ni el destino.
¡Ah, pueblero desconfiao!
Cuando menos se figura
que pretendo alguna achura
de las que le han ofertao...
Déme por eliminao
del montón de pretendientes
que se han afilao los dientes
pa prendérsele al asao.
Soy crioyo sin ambición
y gaucho de los decentes.
Pa mí no habrá chocolate
ni migas del presupuesto.
Porque no ando del cabresto
de ningún alto magnate.
Gracias si ligo algún mate
amargo como mi suerte,
porque a mi bien se me alvierte
que es al ñudo pretender...
Al paisano, ¡ni que ver!,
se le hace pitar del juerte.
Güenazo pa las cuchillas.
Cuando la teta refala,
y el que es ternero y no bala
anda asustao y en cuclillas.
Pa él no son las amarillas
de la burra del Estao,
pa'él es el duro recao,
y el remington y la lanza,
y la bala que lo alcanza
y lo piala de volcao.
Y todo ¿pá qué?
pues pa'eso
pa que un pueblero ladino,
sospeche al ver que me empino
que quiero sacarle el hueso.
Compañero guarde el queso,
que pa'que usté se lo coma,
yo en el bajo y en la loma
sirvo de cuajo a la leche.
Conque amigo, no sospeche,
que si me empino, es en broma.

jueves, 20 de mayo de 2010

¡Teru... teru... teru!(Pintura: Carlos Montefusco)


Tuitas las mañanas en tiempo e verano
cuando iba de güelta de parar rodeo,
o rumbiaba al tranco campiando las cosas
reventáo de tanto recorrer potreros,

como si no juese por voluntá propia
sino por ladina querencia e mi overo,
pa mí no había senda que no juese a un bajo
ande una laguna se escondía entre ceibos.

Era que de lejos, a la oriya el agua,
como virgencita que rezara un rezo
véia yo a mi china que se me venía
cuanto me aguaitaba coronar el cerro.

Galopiaba entonces p'ahorrarle camino...
mi overo, cerquita, se paraba en seco,
y, afirmándose eya de pie en el estribo,
con su boca fresca me ofrecía un beso.

Juntitos, ansina, clavando mis ojos
hasta lo más hondo de sus ojos negros,
no sé si buscando que eyos me dijeran
lo que no sabía decirles yo a eyos,

tranquiaba mi overo rumbo a la laguna
contento e su carga y estirando el tiempo,
mientras en la oriya del agua, sus gritos,
escandalizados lanzaban los teros...

Recogía mi china su poyera blanca,
y, tuitos desnudos sus brazos morenos,
lavaba su ropa yenita e puntiyas
que aún tenía el perfume de su lindo cuerpo,
...........................................
...........................................
Ya hace muchos años y entuavía, a ocasiones,
bajo a la laguna que escuenden los ceibos...
¡Pero ya mi china no lava su ropa
y óigo sólo un grito: "teru... teru...teru"!

viernes, 23 de octubre de 2009

Volver p'atrás


¿Que no mire p'atrás? ¿Que el tiempo juido
Nunca más ha e volver?
¿Que es mejor en la zanja del olvido
Sepultar el ayer?

Bien se ve que ricién abrís los ojos
A la vida, gurí;
Cuando sintás los caracuces flojos
No has de pensar asnsí.

¿Pa qué al flete e soñar vi a darle apronte
Si está maceta ya,
Si por juirle al camino vive a monte
Como el guasuvirá?

Cuando a juerza e penar yegués a viejo
Como yo, ya verás
Por qué quisiera ser como el cangrejo
Que anda siempre p'atrás.

¿Que vivir otra vez lo ya vivido,
Si jué amargo el vivir,
Es sufrir otra vez lo ya sufrido,
Que es más pior que morir?

Pero tamién v'haciéndose de a poco
Callo en el corazón...
¡Bien amarga es la yerba y yo soy loco
Po'el mate cimarrón!

Por eso al ver tranquiar hoscos y lerdos
Mis días sin amor,
Ato a soga el ternero e los recuerdos
P'apoyar la lechera del dolor...

Zonceras


Ansina es el mundo, ansina;
Vivir soñando, de mozo.
Y dispués del alborozo
Jo... robarse y tomar quina.
Yo también quise a una china
Con tuito mi corazón.
Y en la mejor ocasión,
Pa no olvidar viejas tretas,
Me largó haciendo gambetas
Lo mesmo que charabón.

A la mujer, ño Pascual,
Al ñudo es redemoniarla,
Cuando usté ha cráido amansarla
Se le va con el bozal.
Yo no conozco animal
Más entregáo en la doma,
Pero ¡ahijuna! en cuanto toma
Gusto a la pierna del freno,
Morderla se le hace güeno
Y dispara hasta de broma.

Y esto que es la luz del día
P'al gáucho desengañáo
P'al varón enamoráo
Tuito es pura fantasía.
Si se agarran a porfía
El sueño y la realidá,
Al cohete se empeñará
En dar su fe la experiencia,
El amor tiene su cencia
Que es pura casualidá.

Es bicho zonzo el varón
Cuando el amor lo palméa;
Por muy bellaco que sea
Lo amansa a lo mancarrón;
Larga el royo a la ilusión
Y a la primera partida,
Cuando con voz conmovida
Le canta a su china un trovo,
Ya al indio se le hace robo
Ser feliz toda la vida.

Jué pucha, si yo pudiera
Como aquel dotor nasión,
Golver a ser charabón
Aunque al diablo me vendiera,
La que bozal me pusiera
China artera había de ser,
Porque, amigo, a la mujer,
Que es la imagen del olvido,
Es mejor patearle el nido
Que no ayudárselo a hacer.

Barranca abajo


Dicen que un criollo altanero
Ronda de noche tu choza...
No salgás ni aunque háiga luna,
¡Pisá derecho, morocha!
Cuentan que es gáucho ladino
Que los corazones roba,
Y que se jata e yevarlos
Prendidos de las yoronas...

¡Quiera Dios no quede el suyo
Como guacho atáo e soga
Lo que sienta el calorcito
De tus gracias tentadoras!
Vos, con esos ojos lindos,
Que son dos dagas filosas,
Amagá p 'atropeyarlo,
Pero no avancés ni en broma;
Porque cuenta una chiniya,
Que tuvo con él su historia,
Que es como luz p'arrimarse
Cuantito le aflojan piola...
. . . . . . . . . . . . . .
Sin mostrártele mezquina
No la hechés de generosa,
Que la sé trái al jagüel
La hacienda más ariscona.
Querendona de a ratitos,
Y de a ratos desdeñosa,
Haciéndolo arder en celos
Si a las güenas no se doma.

Cuando el hombre se t'entriegue
Manso de manos y boca,
Querélo con tuita el alma
Y entregátele vos toda,
Que la vieja, que te asusta
Con Mandinga, es sabedora
De que por amar ansina
Dios salvó a a la Pecadora...
. . . . . . . . . . . . . .
Y a más, que ni en el infierno
Hay pena más grande y honda,
Que la de ir yamando a un alma
Y ver que esa alma está sorda!...

A lo escuro


China, espérame a las once;
A esa hora no nos ve náides,
Porque están negras las noches
Como sotana de fláire.
Déjate de andar zonciando
Con la vieja y con tu padre,
Que, últimamente, es al ñudo
Esconder lo que eyos saben.

¡Mirá quién, china, tu vieja
Pa no cazarla en el aire,
Eya, que jué p'al amor
Como Rivera p'al sable!
¡Ahijuna, vieja alarife!
Si al yegar yo la otra tarde
Se me dejó cáir de punta
Con estas mesmitas frases:

-"Mozo, no vaya a hacer buya,
Porque puede recordarse...
Sinforiana, que hace días
Duerme unas siestas muy grandes".
Y me miró sonriyendo
Como pa que yo cociase...
Le barajé la indireta,
Y ansí, como pa tirarle
De la singüeso, le dije:
-"Quién sabe si no vela a álguien".
-"Eso -dijo- como verlo,
Porque a ocasiones, ya tarde,
La siento como que reza..."
-"Pa que el dijunto se salve"
Dije yo.
-"De juramente,-
Dijo eya, - pero es muy ave
El tal dijunto y coléa".
-"Pues si colea, aflojarle".

La vieja al óir esta broma
Dijo, queriendo babiarse:
-"Lambéte que estás de güebo;
Esa guacha tiene madre".
-"Güeno, pues con su licencia",
Le contesté yo al instante.
Y eya, largando el picazo,
Respondió:
-"Ansina, quién sabe".
-Con que ya sabés, chiruza,
La vieja está de mi parte,
Y al viejo, si se retoba
Puede que le dé... un calambre...
Y bale... como ternero
Que se ha quedado sin madre.

No te hagás la chancha renga
Y abríme en cuanto te yame,
Porque he juntáo... tantos besos
Que en los labios no me caben;
Y como esa tu boquita
Es tan chiquita, se me hace
Que pa no desperdiciarlos
Los vi a dar un muchas partes...
Ten cuidáo de no dormirte
Y en la ventana esperáme,
Y no te retobés mucho,
Mi lindo clavel del aire
Que cuando no puede verte
Se conforma con tocarte
El que sin tu amor no vive
Y es todo tuyo-
Dinarte.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Cuando pases cerca mío...



Cuando pasés cerca mío
cerrá los ojos, chiruza,
porque siempre que me miran
hasta el alma se me ñubla...

Tus pupilas se parecen
a aqueyas pupilas brujas
pa las que jueron mis sueños
ardedoras charamuscas.

Tamién, aqueyas, al sesgo
se clavaban como chuzas
en lo más hondo del alma
pa no salir ya más nunca.

Dentro de la mía las yevo,
y aún en mi noche me alumbran,
y aún las pastorean mis ánsias,
y aún las yaman mis ternuras...

¡Pupilas que me enloquecen!
¡Mis lindas pupilas brujas!...
¡Cuando pasés cerca mío
cerrá los ojos, chiruza!