Mostrando entradas con la etiqueta Adolfo F Cosso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Adolfo F Cosso. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de junio de 2011

La doma y la jineteada


Ahora le voy a explicar
-si la compresión asoma-;
qué significa la "Doma"
y lo que es "Jinetear".
Las he visto emparentar
y confundir en la idea
pero, por si usted desea
hablar bien, sin más tardanza:
Domador es quien amanza
y el otro es quien jinetea.

El oficio no es igual,
entre paciencia y pelea,
el que solo jinetea
no doma ningún bagual.
Y si lo doma, hace mal
y suele ser un obstáculo
pues para el arte vernáculo
que lo es la jineteada:
con la tropilla amansada,
es muy malo el espectáculo.

Usted podrá comprobar,
sin enojos ni retobos
que con aguantar corcovos,
ya se puede jinetear...
y domar es amansar
en todo nuestro País.
No estará usted muy feliz
confundiendo en la ocasión:
gordura con hinchazón
o lechuza con perdiz.

Es una ciencia nativa
amansar... y es más trabajo:
antes se doma de abajo;
y después, recién de arriba..
En cambio, el jinete estriba
el bravo bagual mañero;
aguanta el corcovo artero,
luciendo criolla altivez:
y si no lo doma, es
mejor para el tropillero.

El yuyero de mi pago

(Pintura: Sara Cabrera)
Tranqueador de los caminos
en ciudades y campañas...
Ropa gastada en el tiempo
de colores y de escarchas...
Canasta grande en el brazo,
surtida como farmacia...
Manso mirar, medio ausente,
igual que buscando el alma:
lo conocen por yuyero
y es así como lo llaman.

En diabetis: eucalipto,
sarandí blanco y genciana...
Indigestión: arazá,
menta, manzanilla y tala.
Catarros y tos: mastuerzo,
cambará, miel y naranja...
En úlceras: carnicera,
llantén, laurel rosa y salvia:
y en calvicies a destiempo,
mastuerzo y hojas de alfalfa.

Yerba de la piedra, en té,
a la bilis demorada...
Palpitaciones nerviosas:
toronjil hervido con agua...
Verrugas: savia de ombú;
y en problemas de lactancia:
fruta de mburucuyá,
avena, maíz y malta...
Y para ojos irritados:
lavajes con rosa blanca.

En reumatismo: mil hombres,
ortigas y ruda de caña...
Hojas de higuera, limón
y ajo macho, en presión alta.
Le caben todos los yuyos,
en esa vieja canasta;
andando entre el pobrerío,
receta sin cobrar nada:
lo conocen por yuyero
y es así como lo llaman.

Mi canto de payador


Para José Luis Mondragón.

Donde se enciende un fogón
porque sopla el viento nuestro:
yo vuelvo a ser el maestro
del Pueblo y su Tradición...
Del apartado rincón
hasta el centro de lo urbano;
donde vive el buen cristiano,
con amor de tierra y gente:
surge el verso consecuente
del payador entrerriano.

Allí donde está el abrigo,
con el aprecio de alhago:
está el corazón del pago,
en el pecho de un amigo.
La mano abierta prodigo,
en la alegría o el llanto:
entonces brota el encanto
de la copla más certera,
porque el alma sale afuera,
en la guitarra y el canto.

Cuando vibra la encordada
surge el verso, en su compás,
no por la risa fugaz,
tristemente comerciada...
Sin fama promocionada,
ni cobro grande y seguro,
pero con ideal maduro
y fiel a mi apostolado:
soy una luz del pasado,
proyectada hacia el futuro.

Enemigo de la guerra
hacia la justicia voy,
y siempre estuve y estoy
donde vive el hombre-tierra...
El Club céntrico y la yerra,
tuvo mi empeño mejor...
y, procurando el Amor
y humanos entendimientos,
siembro hacia los cuatro vientos,
mi canto de payador.