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viernes, 24 de diciembre de 2010

Mi traje pa'l chacaneo


Al sentarme en la catrera
apoyo los pies a gatas
encima'e las alpargatas
y me visto a mi manera.
Un fosforito "Ranchera"
y ya el candil alumbrando
primero, me voy fajando
pa'preservar los riñones,
y tras d'eso los botones
de la camisa abrochando.

La bombacha, de parao
siempre me gusta ensartar
anque'ntre a trastabiyar
y a veces me voy pa'un lao.
Luego de güelta fajao
si es invierno, va un abrigo
o de no, entonces prosigo
las bigotudas calzando,
y con el dedo ayudando
a que dentren, las obligo.

Me lavo y voy a matiar
y cuando estoy por salir
me termino de vestir
antes de irme a ensiyar.
Tras el pañuelo anudar
va la gorra o el sombrero,
y según esté'l potrero
de regao, por el rocío,
o si es que castiga el frío,
calzo mis botas de cuero.

Mi cuchiya bien filosa
-con la chaira, se yevar,
por si toca de cuerear-
y en mi cintura reposa.
Si es mañana tormentosa,
siempre agrego a mi recao
un muy rústico encerao
debajo del cojiniyo,
y completa esto senciyo
un poncho pampa gastao.

viernes, 23 de octubre de 2009

Un canto a la yerbera...


Quiero cantarte yerbera
como se lo hace a una china
ya que vos sos femenina
y el rispeto es mi manera.
Es por décima surera
que'n los renglones rumbeo
y de acuerdo a lo que creo
te volcaste pa'l dulzón
ya que'l mate cimarrón
muy junto a vos, no lo veo.

Yo tampoco te doy uso
por gusto y por tradición
pues en mi rancho un latón
pa'la yerba, se dispuso.
Pero aclaro, que no acuso
a quién sos la compañera
si en mi casa chacarera
vos estabas siempre lista,
junto al mate y a la vista
a un costao de la marlera.

Te vi en rústica madera
a veces, grande y cuadrada
o también la redondiada
más pitucona de ajuera.
Jue normal que se te viera
ande había una mujer
pues acaso, pa'l querer
la china, se dulcifica,
y estando yena eras rica
porque tenías pa'ofrecer...

Ya viniendo a los poblaos
te conocí mas coqueta
con "toques" de moza inquieta
y "formas" por tuitos laos.
Entonces vide esplayaos
los lujos artesanales
ya con otros materiales
y en el centro de una mesa,
no sé que's lo que más "pesa"
si vos, o adorno florales...

Tal vez te parezca raro
que aquí te canta un paisano
pero un sentir campechano
a mi tiempo, le hizo un claro.
Es que yo siempre reparo
en lo que un servicio'frece
y no es preciso que'sprese
que sos parte del folclore,
¡Si hasta has hecho que yo añore
la que de mi madre fuese...!

Hecha con dos calabazas
ya sos un lujo que ufana
al mate, que se te hermana
y hacen más juertes las razas.
Vas a estar en muchas casas
incluso, del esterior
pues hay un crioyo Señor
bien propuesto a hacer escuela,
y es el "matero" Scutella
hoy, tu gaucho soñador..

jueves, 22 de octubre de 2009

Como quisiera mi pingo


Raza crioya, definida,
güena tabla del cogote
pa'distinguirse de un lote,
güen tuse y cabeza ergüida;
cola ancha y estendida
a la altura del garrón,
que sea, bien livianón
especialmente de abajo,
que se adate pa'l trabajo
o... pa'salir de "pintón".

Cada oreja bien formada,
manso, pero tranquiador
y que sea encarador
en cualquier atropeyada,
descontao la güena'lzada
y el andar acompasao,
que haya estao bien tironiao
en la boca, sin pasarlo,
y que yo pueda'garrarlo
con un pañuelo estirao.

Me gustaría de que juera
de pelo tradicional
y los vasos, por igual
tuitos negros, los tuviera.
De una cuarta bien entera
entre medio'e los brazuelos,
que no ande mirando el cielo
y encare las zanjas bravas
que no se fabrique bavas
o vaya enfrentando el suelo.

Que no estrañe la comida
de cualquier tipo que sea,
por si una vez escasea
que sea de laya sufrida.
Que me de´l frente enseguida
cuando lo voy a enfrenar
y no lo vea tutubiar
si está lejos y lo yamo,
que hag'al galope ese tramo
y escuche su relinchar...

La caja de fósforos


La "Ranchera" con gomita
hace punta en mi recuerdo
y hubo'tra chica, me acuerdo
que ya ningún rancho habita.
Dende la primer velita
que se'ncendió a un cumpleañero
hasta la del candelero
o en la Iglesia, en el altar,
sin dejar de mencionar
las que prendía el funebrero.

Eya encendió los fogones
sea pa'matar el venao
o lo que había programao
pa'que'nyantaran los piones.
Le sirvió pa' los patrones
prendiéndoles el hogar
y el hábito de fumar
la tuvo en su primer plana,
y la jué de "mina ufana"
pa' los cuetes esplotar.

Cuando en una oscuridá
se perdía una chirola
con una raspada sola
briyaba su claridá.
Su enemiga, la humdá,
la volvía ineficiente
pero también hubo gente
que la usó pa' "manicura",
y pa' quemar la basura
que tiró algún ser sin mente.

Maldito viento enemigo
que no permitía prenderte
y un reparo había que hacerte
pa'que lograras abrigo.
Necesarias pa'l mendigo
pues el pucho y el fogón
imprescindibles le son
y a tu cuadrada figura,
le unías la preciosura
del color del pabeyón.

Aura sos caja grandota
y fosforito de palo
con un raspador muy malo
que arranca una palabrota.
Ya está claro que se nota
el avance del "yesquero",
pero yo, hoy te venero
porque juiste'n l'Argentina
¡la reina de la cocina!
y esto afirma un chacarero.

miércoles, 23 de julio de 2008

Estribo (Foto: Eduardo Amorim)


Solo, al verte jubilao,
estás sin tu compañera
que jue siempre la estribera
viviendo a vos abrazao.
En la vitrina o colgao
-según grado de importancia-
en un museo o la estancia
te ha guardado algún paisano,
porque sumó al artesano
que se supo dar prestancia.

¡Qué lujos se dio el platero
filigranando a buril!
ya de frente o de perfil
dende'l tiempo del brasero,
En suela, el talabartero,
se lució en las iniciales
¡y qué trabajos manuales!
cuando de aspa se te hizo
cosas que yo sintetizo:
en joyas artesanales.

De fierro y algún metal
creaciones en el primero
a veces, de aquél herrero
dando vida'l material.
Pero el indio jue genial
porque con poco se ideó
lo que luego el gaucho usó
como juera el de pichico,
simple, livianito y chico
y "pampa" se lo yamó.

Con cuero doblao también
estribando ansí con eso
que hizo el trabajo del güeso
a dos dedos y muy bien.
De cajón, que no se ven,
de madera y bien labraos
los "tromp 'e chancho" yamaos,
por último los pateros,
que'n la mano de sogueros
terminaban retobaos.

¡Y qué hermosa tu función!
que's ayudar a subir
y al apiarse, permitir
evitarse un revolcón.
Además ¡qué sensación!
de estar sereno y altivo
cuando montao, yo percibo
que de verme'n un apuro,
ayí me siento seguro
usando bien el estribo.

Al no poderte alcanzar
en un tronco o alambrao
atracan al ensiyao
muchas veces pa' montar;
pero hay quien te suele usar
como número tercero
y te guarda bajo el cuero
pa' que naides vea la treta,
escondiendo tu silueta
porque no sos del apero....

A mí me gusta estribar
cuasi, cuasi con la punta,
y bien pareja la yunta
cuando termino 'e cinchar.
Y ya pronto pa' montar
es ayí cuando recibo
ese beso sugestivo
que a diario me da mi "amada"
tras la última chupada
del amargo del estribo.

El asador.


La pucha si vos sabrás
del tema de carcular...!
y a lo mejor estudiar
pudiste, hasta ayí nomás...
Muy pocas veces errás
en la leña a consumir
y hasta podés deducir
según como sople el viento,
si más ligero o más lento
y a qué hora podrá salir.

Si grande o chico cortao,
menudencia o embutido,
no te ve desprevenido
ni tampoco "el emplumao".
Lo mesmo si va ensartao
o si cuadra, hasta con cuero...
su condición de matero
no le impide vigilar,
pues nada se va a quemar
ante un ojo tan certero.

Si te habrás quemao las cejas
con los grados de calor...!
y el aplauso al asador
se vio empañao por dos quejas...
¡Malhaya!costumbre vieja...
de alguno desubicao
que a tuito le'ncuentra el lao
negativo de la cosa.
¡Y ni un pétalo de rosa
pa'l que tanto ha trabajao!

Del humo que habrás tragao
ni recordarlo, mejor
y es en vos como un sabor
ese perfume impregnao.
¡Cuánto tendrás renegao
con la leña humedecida...!
Y tu pala, ennegrecida
se ha gastao de tanto andar,
junto al palo e maniobrar
entre la brasa encendida.

Ansí es amigo asador...
otros yevan los laureles,
saben mucho de papeles
pero poco de calor.
Yo que soy tu almirador
dejo un saludo genuino
con éste, mi humilde trino
y mi aplauso resonante
es pa'decirte: ¡Adelante...
gran asador argentino!