"Ojalá cantara un gallo pa saber en dónde me hallo" (Dicho de don Escolástico) .............................
Se me ha terminado el sueño. La noche ya se da vuelta. Un silencio sin alambres se estira en el campo afuera. Mientras encrespa el lucero su porfía de alma en pena, y la luz anda queriendo, como enagua de soltera. Un fuego recién despierto por la cocina bosteza: Don Escolástico Junco con el cimarrón solea, revisándose, callado, las ternuras que le quedan, porque es de aquellos antiguos que se hablaban con la yerba. Sola su alma con el mate para saludar la fresca, como aguaribay del monte, tronco, barbas y melena, se ve crecido de tiempo y hasta con ramitas secas, en esa luz del fogón que los rasgos le subleva. - Si no imprudencio, don Junco... - Pase, que un amigo alegra. Y después de los modales de la urbanidad campera, con el gusto de los mates desentumimos la lengua.
La voz de don Escolástico, reposada, limpia, gruesa, tiene el respeto ganado desde que sale a la puerta y unos nombres de otro tiempo que la bombilla calienta. De Punta Gorda y Caseros nos vamos hasta Cepeda, y al don Gonzalo crecido... - Con López Jordán a cuestas, que fué, como militar, bastante huevo de yegua. Nos enchiqueró en tres aguas, con los otros de tranquera. Sarmiento probó los rémingtons en la gente monteliera, que era de lanzas y sables y fusiles sin cartera. Con los de repetición nos pegaron una buena, pero más nos mató el agua que las moras extranjeras... Y con sabor de otros días larga la verdad completa: - De tanto mirar la muerte le perdimos la vergüenza.
- ¡Qué tiempo, don Escolástico! ¡Pucha! Si aquello volviera... - Los que tienen que volver son los hombres que lo entiendan, porque el tiempo es uno solo, por más que le saquen cuentas... "El tiempo sólo es tardanza, Dijo Fierro, en otras épocas, de lo que está por venir". Y así estamos con la espera... ¡Si este tiempo es el de siempre, pero perdido en sonseras! Que si el caso se da así... Que si de la otra manera... Que si nos darán un alce, Que si nos darán más leña... Que qué pensará el ejército. Que qué los que nos aprietan. Que si no nos dejan votar... Vamos a emplear la libreta. Que si hay que elegir un hombre, que si hay que elegir una hembra. Que si estamos en el mundo, que si estamos en América. Que si nos acomodamos... se va a acomodar la tierra. Que si vendrá bien unirnos o hacernos la... intransigencia. Que si no será un peligro tal o cual hombre que piensa. De tanto dejarse estar estamos donde nos llevan. Pero ninguno se dice si es por maulas o trompetas. Mientras, por toda la patria, le dijo Chano a Contreras: - "Una tropilla de pobres canta al son de su miseria". - "¡No es la miseria mal son!"... -"¡Qué ha de serlo, Villanueva! Si a "lo que está por venir" hay que ayudarlo a que venga, como que hay que echar la vida por delante y sin pereza. Ya es tiempo de hallarle el filo al cuchillo y la vergüenza; de no andar mirando arrugas ni tentando por las buenas; de ensillar el malacara y acortar las estriberas, y galoparse una noche para quedar donde quiera. Tiempo de llevar bombachas pero tenerlas bien puestas; de sacar la voz del pecho y no de entre las polleras. Tiempo de bolear el anca donde la ocasión se ofrezca, de campear la libertad, por el camino que venga, y de no dejarse andar con el miedo entre las piernas. A "lo que está por venir" hay que ayudarlo a que venga.
Saltan las barras del día gallos, pájaros y ovejas, y en un relincho limpito todo el campo se presenta. Alumbra, desde un rincón, medio frasco de ginebra. Me convida con un beso y cuando, a su vez, lo besa, murmura don Escolástico: - ¡Pa desparramar la yerba!...