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miércoles, 13 de abril de 2011

Mi amparo


Aunque parezca de freno,
dicen que soy cimarrón;
porque tengo el corazón
como redomón ajeno.
Si ando de tranco serenco,
donde voy dejo la huella,
y si he visto las estrellas
alguien las gracias le doy:
porque al final lo que soy
se lo estoy debiendo a ella.

Ella me endulza la vida
y si por ahi la abandono,
en cuantito 'reflesiono'
voy a buscarla enseguida.
Me cura de las heridas
que algún percance me deja,
yo creo que se asemeja
al amparo de mi mama.
Es un árbol que en su rama
queda dormida la queja.

Tiene un don pa doblegar
al cristiano más taimao
y al chasqui más apurao
hacerlo desensillar.
Pucha si la he visto entrar
como punta de moharra
por esa razón se amarra
para siempre a mi destino
cuando me llama el camino
allá voy... con mi guitarra.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

No afloje mordaza


Dijo: “-Vengo de pasada,
viajando con mi tropiya
y vi en el pajal que oriya
un potro entre la manada,
lo comparé por su alzada
y es como los míos, su taya,
por tener tan linda laya,
y de mis pingos el pelo,
si me lo vendiera, agüelo,
¡lo yevo cuando me vaya!

Le diré lo que me apura
a entablar estos baguales,
y que sean los animales,
pelo, caja y mesma altura;
que no pierdan la gordura,
verá si vale la pena
el afán que me encadena
lo mesmo que un relicario:
de dir pa’l aniversario
del Pago de Magdalena!”

Y el viejo aquel… que domara
crudos, penas y alegrías
en desiguales porfías
nadie lo vio que aflojara,
nadie lo vio que quedara
de pie, solo o resignao;
jamás hubiera dejao
por el gran honor campero
que le yeve un forastero
el potro más codiciao.

Pero un lazo fue tormenta,
ayá en el viejo corral,
y en la yapa, un animal,
entre una nube se asienta;
en la polvadera lenta
…solo resplandece un briyo,
es el gesto de un caudiyo,
gesto fiel de nuestra raza,
¡gesto como una mordaza
que no la corta un cuchiyo!

“-¡No eche mano al tirador!
ni pregunte cuánto vale,
lo que de mi pecho sale
¡jamás tendrá comprador!
Veo que’s entablador
y prolijo en el manejo,
déjeme sentir, ¡canejo!
al fin una, maraviya…
al desfilar su tropiya
con un potro de’ste viejo”.

Se le nubló la mirada
y respondió conmovido…
“-Será el pingo preferido
en mi tropiya entablada,
volveré en otra alborada…”
-dijo ya sobre el recao-,
y un tañido emocionao
se fue enancao a su estampa,
yevando el lobuno pampa
que’l viejo le ha regalao!

Menos mal que dejé el ruano


Mañana, si no descampa,
iré pa’l poblao temprano;
“¡menos mal que dejé el ruano!”
…que me anda poniendo banca,
y no es que le haga retranca,
pero si prueba el corcovo
se envician con el retobo
y están empacao por nada;
pero en esta galopiada
vas a ver como lo sobo.

Nos quedarán cuatro días
pa’ darle fin a la yerra;
si es que’l tiempo no se emperra
el miércoles volvería;
te escribo por si querías
ir apartando los potros,
se va a quedar con nosotros
Pancho y Luis pa’ la’garrada.
Salen los d’esa manada
¡beyacos como no hay otros!

Pancho reventó el trenzao
que le vendió el santiagueño,
y en convencerlo me empeño
que fue un tirón mal pegao.
El Indio Funes le ha dao
un torcido pa’ enlazar,
es pesao pa’ trabajar
-pa’ pior Pancho tira lejos-
aunque este gaucho… canejo
no es fácil que vaya a errar.

Hice de lazo “El Careta”
-el de colmiyos cruzao-
y por ingréido y taimao
solo acarrié pa’ la horqueta,
por suerte es blando en la jeta
y había enlazao livianito
porque si no… ¡Dios bendito!
cuando casi costaló
y en la vuelta se enredó,
¡bufaba fuego el maldito!

¡Si supieras la alegría
que recibí esta mañana!
cuando Rudecindo Arana
yegó al aclarar del día,
en su maleta traía
-conociendo mi pasión-
un poncho pampa, cimbrón
de alguna invasión indiana.
Porque Rudecindo Arana
ha léido mi corazón.

Sin más, cuñao, un abrazo,
lamento no haigas venido…
vieras lo que te has perdido
vos, que tirás lindo el lazo;
¡hay unos toros machazos!
aspudos y cimarrones,
salen que parecen liones
moros, rosiyos y pampas.
Enlazando de las guampas
nos divertimos los piones.