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jueves, 21 de abril de 2011

La yerra


La hacienda ya han encerrao,
para apartar los terneros
y un peón con un compañero
frente a la manga han parao.
Y en el corral preparaos
son muchos los pialadores,
hay viejos, también menores
que les gusta oservar:
viendo al paisano pialar
con lujo pa los mirones.

De la manga van largando,
la ternerada orejana
¡lindo pial se hechó Maidana!
que ya lo están apretando.
Y mientras lo van castrando
un tajo le hac'en la oreja,
al descornarlo se queja
y bala desesperao,
y al último, bien marcao
que el fierro al rojo le deja.

Y en la esquina del corral
hay alboroto de gente,
ya la cosa es diferente
si se enoja el animal.
Dando el anca al pastizal
un guacho se hace el matón,
porque de flaco y panzón
no puede con la osamenta,
d'enfurecido revienta
ver la gente en montón.

Pocos guachos van quedando
se hace un alto, se descansa.
Mete barullo la panza
al ver lo que están asando.
Y al lao del fuego esperando,
la pava con su negrura,
porque un peón con su dulzura,
el mate va a preparar
y unos amargos cebar
mientras la yerba le dura.

Ya la yerra ha terminado
y agarramos pa el galpón,
y al lao de un viejo portón
están haciendo el asao.
Ya todo está preparao
pa empezar la comilona,
y allá arriba de una lona,
una guitarra lo espera,
pa que la tiemple cualquiera
de los presentes y la sonan.

De pelajes diferentes

(Fotos: Eduardo Amorim)
Mientras miro los corrales,
apoyado en la tranquera,
las colas como bandera
de matreros, los baguales.
De estatura casi iguales
hay diferentes pelajes,
son ariscos, muy salvajes,
tienen su fama ganada,
así dice la peonada
que vive cerca'el paraje.

Elegidas son las madres,
garantido es el padrillo
y pienso que los potrillos
no erran si hay buenos padres.
Me lo decía un compadre:
-"de entrada son trabajosos,
pa la pata, peligrosos,
cuídese del manotón,
y también del mordiscón...
¿La verdad? ¡Son muy fogosos!"

Le di la mano al paisano,
mil gracias por los consejos
-"y ya que está, don Cornejo,
¿porqué no me da una mano?
Apartaremos los sanos,
los que ya tengo elegidos,
y otro favor le pido:
que les abra la tranquera,
así se van campo afuera
el resto.¿Qué le parece?",yo digo.

Y después de la mateada
me dispuse a embozalar,
y de a dos acollarar
pa aliviar la tironeada.
Despuès de varias maneadas
ya los dentré a ensillar:
los mansos a galopar,
a soga até la madrina
y si alguno me apadrina
el resto voy a jinetear.

Son nueve y la madrina,
ariscasa por demás,
nunca se queda atrás
ni por las tapas se arrima,
con su genio los domina
y no precisa cencerro.
Pa garrarla si le erro,
cuando ella estira el cogote,
abre los ojos grandotes
cuando torea algún perro.

De los potros, sólo hay cienco,
tres overos y dos gateaos,
son lo más amadrinao
incapaz de dar un brinco.
Por el resto por ahi me afinco
no son de darle ventaja,
hay que atarse bien la faja
y al volar de un pajarito,
le ponen de a puñaditos
y con la espuela lo ataja.

Son por demás de salvaje
los tres bayos, el colorao,
son los que habían quedao
sin nombrarles el pelaje.
Si ponemos un puntaje
me quedo con los overos,
son mansitos, compañero,
de agarrarlos donde quiera,
no necesitan tranquera
pues si los corta primero.

Y me queda destacar,
de los gateaos la guapeza.
Son iguales de cabeza,
no hay nada que descartar,
mucho no hay para contar
son nuevitos todavía.
Y si gano esta porfía,
que no es charla de fogón,
y se los entregaré al patrón
con todas las garantías.

miércoles, 20 de abril de 2011

Así soy


Señores, a mí me gusta
por empezar lo campero.
Le aseguro compañero
es cosa que no me asusta.
Por ejemplo a mí me gusta
tirar un pial de volcao,
acomodar un recao,
arreglar algún caballo
y algunas riñas de gallos
que a veces la sé mirar.

También me gusta enlazar
campo afuera un animal,
y ponerles el bozal
a un potro pa jinetear.
Me gusta que al corcovear
se desparrame el sotreta,
pincharlo por las paletas
si es que puedo y no me atoro
y en jineteada de toros
difícil que no me meta.

También me gusta llevar
bien afilao el cuchillo,
limpiarlos y darles brillo
cuando lo tengo que usar.
Un redomón se aguantar
mansito y sin apuro,
golpeador y corajudo
y al trabajarlo que aprenda,
que al acortarlo en las riendas
que el golpe sea seguro.

También me gusta cantar
y pulsar una guitarra,
y entreverarme en la farra
si es que me dejan "atuar".
La taba yo se tirar
de vuelta y media aparcero;
también soy medio soguero
no me quiero aponderear,
y en un papel dibujar
lo que pidan y lo que quiero.

Así soy yo compañero
para todos los presentes,
y en el gusto de la gente
cada cual tiene un sendero.
yo con pacencia y esmero
les voy a seguir cantando,
cosas que fui cosechando
desde el día que nací,
porque solo yo aprendí
de observar y estar mirando.