viernes, 26 de febrero de 2010

Romance de la luciérnaga


Aquel álamo soñaba
con la gloria de una flor,
y en su ramaje engarzaste,
capullo astral, tu farol.

Sentiste el gozo del árbol
cuando al viento le contó:
“He florecido una estrella
tengo la gracia de Dios.”

Y dichosa con la dicha
del álamo soñador
te quedaste quietecita
prolongando su ilusión.

Viste la araña velluda
que sutil su red hiló,
mas no perdiste tu inmóvil
postura de estrella en flor.

Ni un guiño de luz miedosa
la muerte en ti sorprendió,
ni un temblor que malograra
tu generosa oblación.

Luciérnaga dadivosa,
cocuyo del buen amor,
¡si germinara en el pecho
de los hombres tu lección!...

A la pava


Pavita vieja de lata
Tapa atada con cadena
Te encontré de olvido llena
De un vagón en la culata.
Tu abolladura retrata
de tu caminar las mentas
tiempo viejo que se ausenta
Cuando lucistes oronda
En el fogón de las rondas
De las tropas del 80.

Hoy te puse junto al fuego
Y al ver el agua que hervía
Me pareció que reias
Suspendiendo tu sociego.
Me puse a matiar y luego
Vinieron a mi memoria
Un puñadito de historias
De muchos añor atrás
Cuando el campo era una mar
Del Gualicho a La Victoria.

Pavita ande el agua canta
Cuando la llama la entibia
Pal mate gaucho que alivia
Penas de pecho y garganta.
Aquella semana santa
Tan lluviosa se presenta
La creciente avanza lenta
Y nunca hizo tanto daño
El agua como en el año
Mil novecientos ochenta.

Fueron del fogón la rueda
Con el aguita hasta el borde,
Los Cordomí, los Laborde
Y alguno más se me queda.
Josecito, que una seda
tendría sus yeguas tordillas,
Y cuando ni una gramilla
Quedaba fuera del barro,
A la culata iba el carro
Y punteando las tropillas.

De capatáz, diba Quique,
Lalo, Palacho, Manolo,
Aquellos gauchos que solo
Le pusieron pecho al pique.
Dejá nomás que critique
El que no sabe de entonces,
No existe placa ni bronce
Pa un coraje tan grandote
De encarar si bote a bote
Trai el agua el canal 11.

Hacienda de Peñaflor
Tiempo y lucha sin derroche
Mas de cien en una noche
Se murieron, si señor.
Y Quique, como un doctor
Cuyo título es: "La Hueya"
Con su sonrisa sin mella
A una patrona... altanero,
Le regaló asado con cuero,
De una vaca que era... de ella!

A uno que no está, lo guardo
Con un afecto notorio,
Yo jamás le dije Honorio,
Solo a veces... "Abelardo"
Fué como la flor del cardo
Semilla del campo abierto,
Parece mentira, es cierto
Que muchos piensan igual
Miro el cielo del canal
Y pa mi "El Negro" ... no ha muerto.

Gente simple del camino
Hechos al tranco manson
Dende el alba a la oración
Por los campos argentinos.
La vida con su destino
A toditos nos espera
Al rancho pa ser tapera
Y al hombre la muerte amarga
Toda calle con ser larga
Termina en una tapera.

Y la pava fogonera
Que me cebó estos recuerdos
Supo de los trancos lerdos
Prendida de la encimera.
También la muerte me espera
En alguna curva cruenta..
Puede ser que la concienta
Pa aceptarle ese "barato"
Pero antes te hice un retrato
Mil noveciento ochenta.

Compadriando


Cuando pulso la encordada
me vuelco con sentimiento,
y hay coplas que largo al viento
tan sólo por compadrada.
Y sepan que esta jugada
la copo por entendido,
porque a más de un atrevido
que me ha querido parar,
me lo he podido pasar
como alambrao caído.

Algunos dirán que es feo
el peludo azucarao,
pero cuando estoy montao
yo bien seguro me veo.
Guitarreando me floreo
y a ninguno me le achico,
y si bien franco me explico
haciendo esta atropellada,
no crean que es pura parada
como caballo e milico.

Si estoy jugando con fuego
y alguno se siente paja,
que me muestre la baraja
a ver quién tiene más juego.
Jamás me rebajo a un ruego
ni he tenido una rodada,
y en esta depositada
me siento tan satisfecho,
que ando sacando más pecho
que china recién casada.

Estos no son tropezones
del tranco de algún mamao.
Ni piensen que me he bandiao
con tantas ponderaciones.
Pa' terminar las cuestiones
dejo estos versos parejos,
si encandilan mis reflejos
es pa' que vayan sabiendo
que no me anduve durmiendo
igual que los perros viejos.

jueves, 25 de febrero de 2010

Le canto al sur



Le canto al sur...
le canto al sur porque nací en sus predios
y corrí por sus campos tras mis sueños
y miré panza arriba cuando niño,
dibujitos de nubes en el cielo.

Le canto al sur ¡porque me gusta, hermano!
Me gusta su manera de vestir en primavera,
chiripa'e gramilla, bota'e trébol,
todita multicolor su corralera.
Poncho de margaritas sobre el hombro,
porque alimenta tropillas con sus fuerzas,
la tierra negra es su pañuelo 'e cuello,
y el sauce su melena de poeta.

Porque cuando lo nombra mi guitarra,
aparcera y consecuente,
me embriaga con su aroma y lentamente
se desgrana en mi voz: una milonga...

Recordando el boliche

Pa'entrar a un boliche en la web, no tiene más que golpear las dedos y pasar p'al bolicho virtual de don Daniel di Leo: http://viejoboliche.blogspot.com

Viejo Boliche Pavón
Hoy yo quiero recordarte
Por que sos el estandarte
De la vieja tradición
Te llevo en el corazón
Y nunca podré olvidarte
Volveré para cantarte
En tu modesto salón
Y pondré mi inspiración
En cada verso que cante
-o-
Pueblas Luquez y Pavón
Fueron los antecesores
De aquellos viejos albores
De noches y amanecidas
Hoy vuela mi fantasía
Sólo quiero regresar
Viejo boliche a cantar
Mis coplas y serenatas
Y sentir que se desata
El potro del alma mía
-o-
Cuando caiga la oración
Llegaré hasta ese lugar
Dispuesto para cantar
Milonga y chamarritas
El corazón me palpita
Lo digo con emoción
El canto es la intención
Y mi verso así lo explica
Por que el criollo nesecita
De la vieja tradición
-o-
Viejo boliche de campo
Nunca te echaré al olvido
Por que este criollo ha vivido
En tus noches guitarreras
Hoy saco de mi asidera
Este verso para nombrarte
Nunca podrán olvidarte
Es mi canto el que te halaga
Viejo Boliche Pavón
Del camino a Madariaga
-o-
Y ya me voy despidiendo
Yo seguiré mi camino
Con mi guitarra y mis trinos
Con rumbo hacia el horizonte
Como el zorzal de tu monte
Así te voy a cantar
Cuando pueda regresar
A ese bonito paraje
Viejo Boliche Pavón
Del partido de Lavalle
-o-

En las esquilas


Pa' los curiosos de cosas de'nantes recomendamos:
http://coleccionrosatto.blogspot.com/2007/01/latas-de-esquilas.html
¡Hay de todo como en galpón!

Fue apenas pasó septiembre
que me fui pal lao de Pila,
a trabajar en la esquila
que empezaban en noviembre.
Así pa fin de diciembre
cambio de pilchas y agatas,
renueve las alpargatas
a fin de año estaré,
gastando lo que gané
en esas jornadas gratas.

Haciendo "cebo" entre piones
remoloniando en la estancia,
sin trabajo y sin ganancia
me arreglaba en los fogones,
se decía que había cuestiones
y se pasaba otro día,
sin mirar la pulpería
por no quererme empeñar,
y era un espiar y espiar
si la lana florecía.

En cuanto vido tranquila
la cuestión, el mayordomo,
ordenó con mucho aplomo
pa que se largue la esquila
por las maneas en fila
nos quedamos dando el resto,
ya la "comparsa" con esto
era una atención total,
y metíamos al corral
las majadas de los puestos.

Sobre un lienzo de arpillera
trabaja el hombre y le gusta,
aunque la faja se ajusta
pa hacer sonar la tijera.
Uno que ha quedao afuera
sabe que se desbarata,
y aunque entró perdiendo plata
enganchó de agarrador,
otro de embellenador
pero igual hacen su lata.
..........................
Después que la hube limpiado
bien la panza a un cascarriento,
crucé pa darle un "aciento"
a la tijera que he usao,
y ya bien despreocupao
lotié unas embellonadas,
pa dejarlas aliviadas
aunque empecé muy tardón
por darle el gusto al patrón
fuí haciendo las más cargadas.

También "enganche", contrajo,
un viejo que desvasaba,
el mismo que descornaba
y el que curaba algún tajo.
Cada cual con su trabajo
al asendao le dio brillo,
y aunque parezca sencillo
hay un clasificador
y el mejor esquilador
va esquilando los padrillos.

Entre el que alza los avellones
y el que pa'l consumo aparta,
como el que un cordero ensarta
o el que estiba en los galpones.
Después de esas cuestiones
que la primavera brinda,
pa que le dure y le rinda
y la vida sea mejor,
cargue bien el tirador
y vuelva con pilchas lindas.

martes, 23 de febrero de 2010

Rancho viejo (Estilo)



Rancho viejo estás vencido,
casi del todo olvidado,
y al mirarte abandonado
parece que estás dormido.
El tiempo como al descuido
en derredor te ha cubierto,
por muchos yuyos es cierto,
ya libre de moradores;
vives tan rodeao de flores
parece que ya estás muerto.

Como los años pasaron
ya tus terrones cedieron.
Igual que quienes te hicieron
que pa siempre se marcharon.
Y tus pichones volaron
llevando el recuerdo humano;
del padre el consejo sano,
de la madre el beso tierno,
de pie el calor del invierno
y el fresquito del verano.

Una pequeña arboleda
te sirve de dulce aroma,
forma un círculo en la loma
pa lo poquito que queda.
Hay un eje con dos ruedas
que antes la carreta fue,
donde hubo un patio hoy se ve
un pozo ya derrumbado
y tu como un fiel soldado
que quiere morir de pie.