miércoles, 30 de julio de 2008

Tiento sobao


¿Que quién jue el curioso
Que me dio este perro?
Naides; estos bichos, como el hombre zonzo
Cuando los halagan se dan ellos mesmos.

Jue en un mes de agosto de no se que invierno,
Muy pocos dias antes de morir el flaco
Mi cabayo overo.

Que cayo a mi rancho
Maltratado y rengo
Y clavo en las mías sus pupilas tristes
Sus pupilas yenas de sombra y misterio

¿Que de donde vendría?
¡Vaya uno a saberlo!...
¡Puede que viniese como yo del pago
De los desengaños y de los recuerdos!...

Le tire una achura
Y, aunque estaba hambriento
Sin hacerle caso me miro de un modo
Casi si dijera “ no vengo por eso”

Aunque sea zonzera,
Pensé yo por dentro:
¡Quien sabe estos bichos no sufren de amores,
Y como al cristiano, los matan los celos!...

Y viendo en tropiya
Venir mis recuerdos,
Le hice unas caricias, y, dende esa tarde,
Pa los dos alcanza mi pan y mi techo

Mientras tomo mate
S´echa cerca´el juego,
Y cuando al dormirse siento que soyoza
Como si al pasado lo volviese el sueño

Se enciende en la trenza
De mis pensamientos
Este tiento suave de tanto sobarlo:
“Mujeres y perras… tuitas son lo mesmo…”

viernes, 25 de julio de 2008

El parque en la luna


Me dije "un parque en la luna!!"
cuando leí: 'Luna Park'.
Yo quería ser astrónomo
y me metí a'veriguar.
Le dije: "¿Puedo pasar?"
-"Si abona", dijo el señor.
-"¿Cuándo van a cosechar?"
-"¿De qué cosecha está hablando?"
-"Si uste me habla de 'abonar'
seguro va a cosechar!!!".

-"Bueno amigo, métase"...
-"Yo quiero ver las estrellas".
-"Si pelea en una de ellas
seguro que las va a ver".
-"¿Qué pelea pregunté?"
-¿Vive atrasao el señor?,
es un estadio de Box...".
-"Bueno a mí no me tutee,
si yo no le digo 'Ché',
usted no me diga 'Vos'".


Y ahí nomás yo me metí
y agarré por el pasillo...
-"Boxeador deconocido",
dijo uno al verme a mí.
-"Ahí está su camarín,
ya me lo van a llamar
mientras se empieza a probar,
agarre ese 'robdechambre'...
Le dije: "Si tengo hambre,
a naides le va a importar".

Dos tipos todo de blanco
me empezaron a amasar.
Después me querían calzar
unas botas petiteras.
Les dije: "yo soy de ajuera
y si es que voy a pelear,
dejenmé ansí nomás
que pa'mi las alpargatas
es lo mejor pa' las patas
y también para lidiar"

En eso ya me sacaron
y me llevaron pa un corral
pero antes de llegar
otros dos tipos me atajan:
Arias y Longo se llaman
y de: "Entre las sogas" escuché;
"trenzas de tres", yo pensé!
-"¿En qué estilo se destaca?"
y le dije: "Si no tengo faja
con cinto y con tereré".

Me dijeron: "Suerte amigo"
y ya me subí al corral.
Me senté un banco igual
de esos pa ordeñar las vacas.
-"Si el de aquél rincón lo ataca",
me dijo uno al oído
-"cuídese porque es muy juido
y téngalo bien presente".
Me zampó algo en la boca:
me dijo: "pa cuidar los dientes".

En eso sonó un timbrazo,
me gritaron: "¡La campana!"
yo le dije: "Pa' tu hermana!"
queriéndole improvisar
y ya pa finalizar,
me sacaron el banquito
y me quedé sentadito
en el rincón donde estaba
y un señor ya me contaba
hasta ocho despacito...

-"Había si'o flojo el paisano",
me dijo como cargando,
-"ya se anda desparramando
sin que me lo hayan tocao".
Ahí me puse colorao:
-"Peleo aquí y ande cuadre,
lo que pasa, ché compadre,
con estos globos en mano
estoy más desorientao
que Adán en día e la madre.

Y ya me le fuí al humo
desparramando tortazos.
Me recibió un derechazo
de un tipo vestido igual,
que aquél protector bucal
me lo tragué sin cereza
-"¡¡Saque la mano!!!", gritaron
y yo acaté con certeza:
saqué la mano pa' atrás
y casi quedé sin cabeza.

No se cómo aguanté
tantas trompadas seguidas
por eso juré en mi vida
subiría a ese corral.
Y si yo voy al Luna Park
entro con mucho cuidado
me quedo bien alejado
para ver como otros dos mozos
se quedan todos morbosos
y yo tranquilo y sentado.

Tuve una vida bichoca.


(Homenaje a la abuela "Tana", gran recitadora de la familia).

Tuve una vida bichoca
por boraciar por demás
fui estudiante enloquecido,
otra vez fui capataz.
Mas con mi cuerpo enmohecido
y de granos bataraz,
vengo juntando experiencias
para con ellas payar
cosas que en mi querencia
naides jue capaz de hablar.

Primero les via a decir
lo que en mi pago ocurrió:
mi madre que se parió,
cuatro machos de verdad.
Cuenta que mi papá,
después de estos charabones
desistió en sus intensiones
de una pequeña tener,
mas con esas peticiones
rezó a Dios y jue mujer.

Pedro Alberto fue el mayor
para que si alguna vez
fuera de su parecer
intentar un sucesor
llevara como su abuelo,
hombre de gran corazón
el nombre Pedro, primero
como pasara hasta hoy,
y luego que su apellido
fuera el consabido Hardoy.

Mas si por esas pasara
que el primero no dejase
de él ninguna decendencia,
ya sea por deficiencia
o por meterse de monje,
resulta que a su otro hijo
Fernando Pedro llamó,
para que si se casara
el nombre Pedro incertara
a cualquier hijo varón.

Por esas dudas nomás
cuando nació su tercero
le metió Martín primero,
y Pedro le sucedió.
Dejó de ser orejano
para pasarse a llamar
Martín Pedro un heredero
que no tratase e frenar
esta sucesión de 'pedros'
que jue avanzando voraz.

Pero en el cuarto embarazo
mi madre desenvainó
un muchachito flaco,
fuerte como un león,
de que por la tradición
que se aplicó en sus hermanos
Luis Pedro el viejo llamó
a su pequeño pichón
y ya quedaban los cuatro
con ese nombre varón.

Y después de cuatro cardos
que nacieron pa'l deber,
resulta que fue a nacer
la regalona del grupo.
Era una rosa de lujo
de nombre Isabel María,
era una nueva vida
que de a poco germinó
y así les dimos las gracias:
a Jesucrito y a Dios.

La visita del marciano


Matiando yo en mi cocina
abrigau junto al fogón,
mi china en un rincón
desplumaba una gayina.
Derrepente se ilumina
todo el rancho alrededor;
yo que soy buen tirador
me calzé y atropeyaba,
cuando vi que aterrizaba
un gran plato volador.

Se bajó un flaco elegante
me dijo: "no quiero guerra,
vengo a conocer la tierra
y sus gauchos habitantes".
Lo hice pasar pa'adelante
por hay se me hizo entender:
"Tu señora quiero ver...
quiero tener relaciones",
¡Fíjense las intenciones:
meterse con mi mujer!.

Su melena era ondulada
y su cuero cascarudo
yo creo que andaba desnudo,
sus coyunturas sonaban.
Las aspitas bien arquiadas
y era medio jorobau,
siempre lo tenía a mi lau
queriéndome conquistar:
"a mí me vas agarrar,
por más que sea adelantau".

Lo invitamos a cenar
y se quedó complacido;
de tan lejos había venido,
no lo podíamos yenar.
Lo hubieran visto mascar
con esos dientes grandotes,
se chupaba los bigotes
con la grase que chorriaba,
las gayetas que pasaba
enteras por el gañote.

Después se quiso acostar
le estaba atacando el sueño
muy contento y muy risueño
a mi cama se fue a echar.
De un salto lo hice parar
manotiando mi cuchilla,
se la puse en las costiyas
y le grité al poderoso>:
-"no te la des de gracioso
y acostate en tu casiya".

Hay se me puso a yorar
y se empezó a retorcer.
Me dijo: -"No puedo creer
que me vayas a despreciar,
igual me voy a arreglar
tengo muy buena intención.
Siempre habrá un buen corazón
que me sepa comprender.
Yo duermo con mi mujer
y vos te vas al galpón"...

-"Mirá marciano avivau!",
le grité con voz bien fuerte
"jugarte la vida o muerte
de acá salís achurao".
Casi me caigo sentau
en el medio de la cocina
cuando una voz suave y fina
me dijo como a un hermano:
-"Yo no soy ningún marciano,
soy 'marciana femenina'.

Hay mi vida campechana
me vengo avivar recién...
¡Qué lindo en luna de miel
disparar con la marciana!.
Pero se hace la macana...
yo no dejo a mi mujer,
primero tengo que ver
la marciana en su planeta
si me cuelga la gayeta
¿cómo se hace pa'volver?

jueves, 24 de julio de 2008

Tú sos la china campera


Tú sos la china campera
Que alegra la tierra mía
Sos la dicha de mis días
Sos la criolla verdadera
Sos de mi rancho cumbrera
Alero de mi galpón
Y también sos el horcón
Que sostiene la enramada
Y sos la flor colorada
Del ceibo del cañadón

Sos la fresca madrugada
El alerta del chajá
Cinta de mi chiripá
y mi golilla bordada
bota de potro sobada
cinturón de mi culero
sos mi poncho dominguero
sos trenza de mi arriador
rastra de mi tirador
barbijo de mi sombrero

Sos el gancho de mi apero
bocao de mi redomón
Sos chaira de mi facón
Cuando carneo con cuero
Manija de mi talero
Puntera de mi carona
Rodaja de mi llorona
De mi rebenque sotera
De mi guitarra campera
Sos la prima y la bordona

Tú sos el grito del tero
Que viene desde el bañao
Y sos el mango lustrado
De mi facón caronero
Sos el collar de mi arriero
Caldera de mi fogón
Y sos el clavel punzó
De la vincha de mi frente
Y también sos la corriente
Del arroyo juguetón.

Sos el frondoso sauzal
Que con el viento se mece
Sos el rosal que florece
Con el sol primaveral
Sos el verde totoral
En el estero tendido
Sabia que cuida su nido
Desde que el sol se levanta
Sos la aurorita que canta
En el ceibo florecido

Por fin sos china querida
El rumbo de mi destino
Sos el sol en el camino
Del trayecto de mi días
Tú Sos la dicha dormida
Alivio de mi dolor
Sos consuelo de mi amor
Sos la noche, sos el día
Sos la pena y la alegría
Del alma de este cantor.

La tropilla de mi sangre


De mis andanzas de croto
tengo mucho que contar
y les puedo asegurar
que he caminado a lo potro.
Dificulto que halla otro
con una destino tan fiero
por eso señores quiero
que conozcan sin sonrojo
a una tropilla de piojos
que invade mi cuerpo entero.

Tengo un piojo panza blanca
por el lao de las costillas
y tengo un piojo testerilla
mesmo en el medio del anca.
Ocasiones que ando en tranca
se me da por hacer rodeo
y ´ansina es que los veo
a toditos rejuntados:
la pucha que me han picao
mis piojos que tanto quiero.

Aquerenciao bajo el brazo
tengo un piojo tobianito
que me pica despacito
porque está bichoco y flaco.
tengo un pangaré que es zarco,
tengo un piojo cenisiento,
me pica en este momento
y no lo puedo aguantar
¡juay pucha! piojo piojoso
ya me las vas a pagar.

Y cerquita de la costilla
tengo una yunta de ruanos
estos piojos son hermanos
y vienen de buena cría...
Se me pegaron un día
que estube en un calabozo,
con ellos ando orgulloso
porque pican suavemente
dificulto que halla gente
con piojos tan cariñosos.

Y detrás de la rodilla
tengo un lobuno tisnao
y un overito rosao
que es todo una maravilla.
Bien pegao a la costilla
tengo un piojo qu'es azulejo:
es de todos el mas viejo
piojo de mucho picar,
cuando lo voy a matar
me da lástima y lo dejo.

De color indefinido
tengo piojos a granel
andan todos en tropel
de la nuca hasta el ombligo
a veces ando aflijido
porque son como un enjambre
y yo que soy de poca sangre
pá poderlos mantener,
que grande es mi padecer
cuando los veo con hambre.

Cencerro



Cencerro al verte colgao
como motivo de adorno,
veo un tiempo sin retorno
en tu silencio entablao.
Por el progreso enjaulao,
pájaro de los caminos,
al no escuchar más tus trinos
se me hace al paso que vamos
que cuanto más avanzamos
somos menos Argentinos.

Ayí tu bronce pulido
nuestro pasao se refleja
que tranco a tranco se aleja
reseriao por el olvido.
Mas si por áhi un tañido
se te'scapa de repente,
los recuerdos dando el frente
rodean tu trayetoria
y entra'agarrar mi memoria
trayendolós al presente.

Te veo cuando resero
con yuvia, soles o escarcha
ir siempre abriendo la marcha
con tu sonido rumbero.
No hubo pago forastero
ni quedó "güeya" orejana
y en esas noches que gana
el desvelo sueños idos,
por un cielo de mugidos
me traías la mañana.

Fuistes pa'mis redomones
corral de alambre segura
luna clara en noche oscura
y sol en las cerrazones
a veces fueron tus sones
como el alerta de un tero,
cuando algún piyo cuatrero
quiso arriarme la tropiya
o del pajal a la oriya
salió algún zorro mañero.

No se si por ofendido
o por matar la rutina
al cambiarte de madrina
también cambiabas sonido.
Lo mismo, eras conocido
al rumbiar pa'la querencia,
aumentando tu estridencia
eras en la güeya larga:
un clarín tocando a carga
contra malones de ausencia.

Hoy tu existencia es ocaso
de una jornada cumplida
tu vida, como mi vida
se van yendo paso a paso...
Y cuando el silencio al raso
ayá en la yanura acampa
al gaucho, historia y estampa
lo siento morir, ¡barajo!
al no latir tu badajo
en el pecho de la pampa.