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viernes, 1 de julio de 2011

Picanaso...

(Pintura: Rodolfo Ramos)
¡Pasan cosas lastimosas,
don Simón, en esta vida!
¡Tuito se muere y se olvida:
las personas y las cosas!
¡Pucha, que son dolorosas,
a veces, las reflesiones!...
¡Ver con rabia, que a montones,
nuestras cosas van muriendo!

¡Que se han ido deshaciendo
lo mesmo que los terrones!
¡Cuál sería el rancho a que juera
en antes, pues'el que juese,
que una guitarra no viese
colgada en la solera!
Hoy... vaya usté p'ande quiera
a cualquier rancho'e terrón,
y v'a ver, viejo Simón,
que tienen, como por gala,
en la mesa de la sala
un endiablao gramafón.

¿Y las mozas, camaradas?
¡pucha, viejo, si es al cuete!
¡Tuitas tenían su flete,
con su montura bordada!
¡Había que ver la parada
del paisano enamorao!
Sonriyéndose, embobao,
de los piecitos l'alzaba,
y presto se le apariaba
del lao d'enlasar, cuñao.

¡Ya no hay overo rosao,
ni azulejo, pa'las mozas!
Ya se han dejao esas cosas
y lo antiguo se ha olvidao...
En cualquier rancho ladiao,
con dolor de corazón,
v'a ver, viejito Simón,
confirmando esta versiada,
que hay un surqu'en la ramada,
abajo di algun galpón.

Y aqueyos gauchos d'en antes,
con Carqueja, ¿qué me cuenta?
¡Chá digo! Si es un'afrenta,
son cosas desesperantes.
¡Ya no hay gauchescos desplantes!
¡Ya se murió el chiripá!
¡La bombacha muerta está!
¡Si ya no nos queda nada!
¡Si tuito muriendo va!

jueves, 19 de mayo de 2011

Consejos (Pá un gurí)

(Pintura: Pablo Uriburu)
Antes que tu güelo empriendas,
-ya qu'es chico el pastoreo
pá'l bagual de tu deseo
que te anda pidiendo riendas-
quiero, gurí, que me atiendas
y oigas bien mi habladuría;
sos muy borrego entuavía,
ansina escuchá, ¡canejo!,
que ya sabrás por qué un viejo
tiene más luses qu'el día.

Al dentrar de apuntador
a esa carpeta temida,
and'es el naipe, la Vida,
y el Destino el tayador,
aprendé a'brir con valor;
los dos ojos pá mirár
pero no te has de olvidar
qu'en ocasiones ¡pá enojo!
cuanto y más abrás el ojo
¡más tierra te v'á dentrar!...

Con cautel'andá vansando,
dispasito, pero e'fé;
ansina, al mudar un pié,
ya estás el otro afirmando.
Pero, si andás trompesando,
haséte una reculada;
andá p'atrás, que no es nada,
tomá distancia y carcula,
"que cuanto y más se recula
es más juerte la topada".

El agua más dentradora
es la que cái dispasito.
La gayina, di a granito
come, pero hasta se atora;
si un asunto se t'empiora,
por no encontrarte "costiao",
no ti hagás el emperráo
y juyile al regoltijo:
que, "cabayo e'campo, m'hijo,
no come pasto cortao"...

Disconfiale al esplandor,
buscá la gente sensiya:
"el facón que muncho briya
no es el que corta mejor".
Sé costante y sinchador,
aprobechá tu trabajo,
Y no te olvidés, ¡barajo!
si querés adelantar
"qu'el juego, pá calentar,
debe ir siempre por abajo"...

Uno deb'e rispetar,
pa que ansina lo rispeten.
Y pa que nunca lo aprieten,
debe saber aflojar.
Al que sea le has de dar
su derecho meresido;
pero n'olvidés, te pido,
lo que áhura dise mi vos:
¡El derecho de la hós,
siempre debe ser torsido!...

Arrancate visi'o maña
de réis, y no te conduelas;
que p'acabar con las telas
hay que matar a l'araña.
Si rumbiás pa otra campaña
andá solo, no en montón.
Y confiá de corasón,
pa correr cualquier albur,
tan sólo en la Crus del Sur
y en la crus de tu facón.

No hagás causa con cualquiera;
y si te obligan, rascaté;
más tené presiente qué
"naides se rasca p'ajuera"...
Cuidate tuita sonsera,
que pa tu bien te lo pido.
Y, como no sós dormido,
has de saber colegir,
lo que te quiere desir
el viejo Santos Garrido.

sábado, 26 de febrero de 2011

Un truco e cuatro

(ILustración: Marcelo Marchese - http://mchese.net/)
-¡Don pulpero! alcansenos
las cartas y los porotos;
vamo a ganarle a estos chotos
uno "hasta el dos", "de tres dos".
Güeno, tape: las das vos,
y vos las cortás, Mariano;
cuidáme muy bien la mano,
porque, si pierdo y me tomo,
puede que te dej'el lomo
"como galop'e gusano".

¡Qu'eche copa e'muestra quiero
y lig'un truco machaso!
¡Ya estuvo el chivo en el laso!
-¿Marcho p'ayá, compañero?
-A yorar, veng'aparsero...
-¡Paisanos!: linda partida,
que de mano me convida
a cantar mi venturansa,
pués, flor... esió mi esperansa
en el jardín de la vid!

-¡Pucha viejo ligador!
¡Ya me partió por el medio!
Yo no tengo... más rimedio
que tamién cantarle flor.
-Yo nadita; ni el olor...
-Güeno: entonces, y de mano,
flor y truco, muy liviano...
-Juega solo; a mí me raja!
-¿Vamonós pá la baraja?
-Tiráte cuatro, Mariano.

¡Pa mejor a mí me toca!
-Señores!: dá mano mora,
que cuando no canta, yora,
y agua se me hase la boca!
¡Seguí ansina, suerte loca!
preparesé, com...pañuelo!
Agarr'el dos, pá siñuelo,
y ese siete que áhi lo asalta,
¡pá que les grite una "falta"
más grande que la 'e su agüelo!

-¡Oro e'muestra, compañero!...
¡"Pa su marca no hay boleto"!
¡Ahura van a ver que aprieto!
Pásamé señas, ligero!
¡Pucha el pardo, que "ternero"!
¡Ya se l'estiró el hosico!
Tien'el cuatro y el "perico"
muy lejos no se ha quedáo;
¡juegue su carta, cuñao,
que me haga pié y gano el chico!

-¿Cayao? - Toque! - Güeno: envido!
-¡Le falta un vidrio, caray!
-A su hermana... el bacaray
le gusta, tengo entendido.
-Mire que pocas le pido.
-¡La falta envido!- Pues quiero!
-Ensartart'en este ujero:
¡treinta y cuatro! y no matás!
-¡treinta y sinco! que son más!
-Ya me ca... só el agusero!

-Ahura es al ñudo la queja
tienen chico; dé, cuñao;
qu'éste v'a ser más rimiáo
que lechiguana en carqueja.
¿M'hiso señas con la oreja?
Venga: pinta e'güen color.
¡No te negués! por favor!
¡Esta te pid'orejiada!
¡Seguila, que va chumbiada!
¡Abre lirio y serás...¡flor!

-Yo también tuve un amor
por el que cuasi me pierdo,
y tengo d'él, pá ricuerdo,
una trensa y una flor!
-¡Ah pardo! si es un primor!
¡Contra flor resto, y apriete!
-Con flor quiero; treinta y siete!
-¡Ahura si no t'escapás:
¡cuarenta y dos! sinco más,
te hosicaron en el brete.

-¡Pucha pardo querendón!
¡Dar restos con treinta y siete!
-Me gustó; pero, jué al cuete,
y he pasáo por chapetón.
Ahura el güeno; es de cajón
robarlo; con ganas mi hayo.
-Puede... que lo parta un rayo;
dé las cartas, sierr'el pico;
vamo a ganar este chico,
y..."a bañarse cusco bayo".

¡Simbra qu'está di una pata!
¡Pucha con el "queso ransio"!
¡Haséte vena, Venansio!
¡Ahura robamos la plata!
-Juegue nomás esa mata.
¿Cómo si haya pa'l envite?
-En la liña. -Güeno, grite!
-Un riál envido! ¡Peludo!
-Su padre... jué macanudo
pá'l "violín" y pá'l "confite"!

-¡Quiero! retruco! ¡canejo!
-¡Vale cuatro! palangana!
-¡Quiero... ver con qué me gana.
-Pues con el "dunga", mi viejo.
-Métalé duro y parejo;
despenelós, compañero
-¿Lo vido al dos, aparsero?
Pués áhi lo tiene, pá "taco";
sáques'ese pasto'el... saco,
y dé las cartas ligero.

-Com... pañuelo, digamé:
Una flor en una tina,
¿Será flor, o Florentina?
-¡Contra flor al resto a usté!
-¡Quiero cuarenta, y gané.
-¡Me pegó en lo dolorido!...
-¡Pulpero!... Caña le pido;
eche caña de l'Habana,
que al truco náides le gana
al viejo SANTOS GARRIDO.

Perdiendo el tiempo

(Pintura: Palliere)
¡Pucha, gurí, me dá risa
verte tan enamoráo!
T'está poniendo entecáo
el amor d'esa gurisa!
Te ha dentráo com'ojerisa
y tuito el día sismás,
no sé qué dientr'esperás...
Pero, asigún yo presumo,
si no te le "vas al humo",
es que no te le animás.

¡Si andás lleno de ataduras
como pájaro de jaula!
Atropeyá, no seas máula,
y dejáte de posturas.
¡siempre ha de comer achuras
el gáucho qu'és resagáo!
No séas tan disgrsiáo,
no esperés qu'eya te invite:
Náides te dará un "envite"
sin que antes háigas "tocáo".

¡Y qué bicho la mujer
pá entregársele de lleno!
¡Si agarra la pierna'el freno,
dispués si, te quiero ver!
¡Pucha...! Vós vas a saber
lo que se sufre y se siente!...
No podrás meterl'el diente,
y en viéndote ansí entregáo,
te v'á tener más meniáo
"que sarandí en la corriente".

Siguiendo en esa bobada
no dentra ni con indulto,
andáte derecho al bulto,
no le reculés parada.
No le hagás ni un'aflojada
pá que apriénd'a cabrestiar;
solita se háde amansar,
y dispués que ya esté ansina...
¡"Agarrate, Catalina
que vamos a galopiar".

El hombre siempre ha'e tener
ausasia, que ansina crese;
qu'el hombre bobo padese,
y hase tamién padeser.
Y en tocante a la mujer,
nunca debe de arroyarse,
y tratar de acomodarse
y pá'elante atropeyar,
qu'eya no quiere puntiar,
pero le gust'atajarse.

Siguiendo un juerte carteo,
a la larga no hay cotejo;
no dispresiés mi consejo,
que yo juí muy "benteveo".
Que quede siempr'en deseo;
no li hagas el juego ver,
y no ti hás d'entristeser
si te hase alguna diablura:
¡La leña más seca y dura
echa humo antes de arder!...

Sin haber sido cargáo,
nunca dá juego un trabuco:
y náides quiere un retruco,
sin haberle retrucáo.
Ansina, no seas ladiáo,
has'é tripas corasón;
aprovechá la ocasión,
"endureséle la pata":
¡La piedr'aboy'a una lata
y dá juego al islabón!...

Yo sé que tuito es bobada,
qu'esto no t'entra, borrego;
porqué, como ya estás siego,
la vés a eya y más nada.
¡Ya pegarás la rodada
que te dejar'álvertido!...
Debieran di haberse unido,
pá que no jueras sotreta,
tus años con la carpeta
del viejo SANTOS GARRIDO.

jueves, 24 de febrero de 2011

Espiguita'e pasto

(Foto: Alba Iris Solís)
¿Ti acordás, de gurises, di aquel juego 'e nosotros?
Vós juntabas espigas di un pastito del campo,
y dispués, di una en una, me las dibas poniendo,
con las flechas p'abajo, por la manga del saco.

Le pasabas la mano, a favor, dispasito,
y subía la espiga por lo largo del braso.
Me pinchaba las carnes más blanditas di arriba...
Y dispués, pa sacarla, me sacabas el saco.

¡Por el campo 'e la vida galopiaron los días!...
¡S'enyenó d'esperansas la manguera del alma,
qu'el amor de nosotros, com'un gaucho baquiano,
en la estansia'e los sueños di una en una pialaba!

¡Y jué braso mi alma! ¡Y vos juistes com'una
espiguita de pasto colocada en la manga!
El amor, dispasito, jué pasando la mano...
Te dentrastes, ansina, ¡hasta el fondo de mi alma!

jueves, 17 de febrero de 2011

La leche


Cuando sale de las tetas de las vacas,
calientita con la vida de las ubres,
sient'el frío de los jarros... Y en un gran sueño d'espuma,
¡Sube!... ¡Sube!...

Pero, el frío de la muerte la domina...
Un'a una se deshasen las burbujas
de aquél sueño blanco y alto
de su espuma...

Y la ponen en el juego.
Y de nuevo, al calorsito, vá soñando
su espumoso sueño blanco:
¡Se v'alsando!... ¡Se v'alsando!...

¡Pero aqueyo no es la vida! ¡Es un juego que la mata!
¡Que no puede soportarlo!
¡Adiós, sueño, blanco y alto! ¡Cómo resonga con rabia!
Y, velós, se sigue alsando...
Y se tira sobr'el juego,
¡p'apagarlo!...

El ricuerdo d'esa rabia yena tuita la cosina
por un rato...
Si jué muncha! ¡Muncha! Hasta en eya mesmo queda
un gustito medio amargo...

El sol y la tierra

El Sol es un macho
y la Tierra es hembra.
Él, di ayá de lo alto, mira enardesido
las formas redondas que siempre li amuestra...

De Invierno, ¡dejuro! ñubláos, serrasones,
largos temporales, la engüelven a eya.
Y al pasar sin verla tantos días seguidos,
se aplaca el deseo que lo abrasa y quema.

Por eso, en Invierno,
merma la potensia su mira de juego!

Ya en la Primavera,
que vien'el güen tiempo,
eya larga tuitos
sus trapos d'Invierno,
y bién disnudito
li amuestra su cuerpo...
Y él. ¡dejuramente!
se va enardesiendo...

Pá mejor, la Tierra, carpetera y diabla
como güena hembra,
dispasito, el cuerpo, tentador, redondo,
mesmo ante su vista le vá dando güelta...

Y él la mira tuita...
Y esa yamarada qu'engendra el deseo,
en la niña'el ojo
li arde como juego!

La pasión tan grande del Sol, la contagia,
y hasta la resecan esos largos besos...
Y se abr'en mil bocas, ¡vensida! ¡sedienta!
Y por eyas dentran los besos de juego.

Dipués viene l'agua. Las bocas se sierran;
pero adentro quedan calores de besos...
Y puede que ansina, con eso, tan solo,
ya queden cumplidos los amores d'eyos.

¡No al ñudo en Verano
la Tierra se seca!
¡Y el Sol es un juego
que achicharra y quema!

Espuelaso



¿Por qué pucha se apura el cabayo
al sentir el ruido
que li hase la boca al chupar los labios?
¿Por qué lo espuelea tanto ese chasquido?

¡Vaya uno a saberlo!...
Sin embargo, a veses,
me pasa lo mesmo:

Cuando nuestras bocas, ganosas, se aprietan
en un largo beso,
y ansí, al separarse, resuenan en el aire
ese ruido seco, qu'es com'un guascaso,
siento qu'el deseo,
mesmo que un cabayo,
vá tranquiando juerte
menudiando el paso...

Y por eso pienso que, del mesmo modo,
deseo y cabayo,
sienten ese ruido
com'un espuelaso.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Carpeta y chapetonada

(Pintura: Molina Campos)
I

-Güeno!, sí, chiruso;
pero, acá, no quiero!
-¿.................?
-Sí!... Tuitos sestean.
-¿.................?
-¿Dir pá'l monte?... Güeno...


II

-Ya estamos yegando... -Mirá: yo no sigo;
vamos a dar güelta; tengo mucho miedo!
- ¿Y áhura? ¿Vos sos loca?
- No: pero no sigo. No quiero!

-Y por qué, chirusa? -Porque no, te digo!
-¡No seás mal'ansina!... ¿Pá qué me hasés eso?
-Dejáme, no quiero!... Me voy pa las casas.
-Pues andáte al diablo. Reventá, ¡canejo!

III

"Chiruso querido: vení luego e'noche,
que yo a vos te quiero con tuitas mis ganas.
Tengo munchos besos pa darl'en la boca.
Vení, perondáme. Tu china: Sipriana."

IV
-¡Vinistes!... -Cayáte! No seás sinvergüenza!
¡Pucha! Las mujeres!... Yo no las entiendo!
¿Pá qué te parastes? ¿Pá qué distes güelta?
¿Pá qué m'escribistes? ¿Qué buscás con esto?
-Güeno, mi chiruso... ¿Pá qué juistes sonso,
y no me obligastes que siguiera diendo?

martes, 15 de febrero de 2011

Dispués del aguacero


Ha yovido con juria! Tá fieraso el camino!
El arrastr'e las agua jué yevando la tierra
que tapaba las piedras que hoy si amuestran picudas.
Lo han labrao chaparrones que cayeron con juersa.

¡Tá fieraso el camino!
De mi rancho yo veo que al crusar los cabayos,
hostigáos por las piedras que les ruempen las patas,
como hasiendo pininos, ván gatiando, espiadasos.

Una ves... Yo era moso; medio bobo, ¡dejuro!
Vide bien la tormenta que di arrib'amagaba,
y dejé que los chorros di agua juerte cayeran
en el campo lisito qu'era entonses mi alma.

El camino, parejo, que por eya crusaba,
quedó ansina como este que las aguas labraron:
Puras piedras de punta, canaletas y sanjas:
las tierritas di arriba, ¡a la pucha marcharon!

Por un tiempo, ¡dejuro! al dentrar "animales"
de pesuñas tiernitas, delicadas y blandas,
daban güelta muy pronto, disparando e'las piedras,
con las patas sangrando de deshechas y espiadas.

El polvito que güela del correr de los días
al camino del alma jué cayendo... cayendo...
S'enyenaron las sanjas, se taparon las piedras,
y quedó, con el tiempo, tuito e'polvo cubirto.

El rosío e'los sueños qu'en las noches caia:
serrasón d'esperansas que las albas trujieron,
jué mojando el polvito que cayó en el camino,
y el pisón de los años lo dejó como nuevo.

Y otra güelta pudieron transitar "animales"
de pesuñas tiernitas, delicadas y blandas...
¡Era güeno el camino! ¡No se vián las piedras!...
¡Y denguno s'espiaba!

Eso sí, que las aguas, a la pucha se jueron...
Si amagaba tormenta, m'enserraba en mi rancho,
y tranquilo esperaba que se jueran las nubes,
bien tapáo, por las dudas, con un poncho machaso...

¡Ahura es linda la vida!... Por un ancho camino
ván los días, al tranco, dispasito crusando...
¡Quiero verte, aguasero, que vandiés éste poncho!
¡Quiero verte, tormenta, que me vuelques el rancho!...

Hablando solo

(Pintura: Molina Campos)
Mientras hirve l'agua
..........................
¡Don Andrés me dijo
que mi haya más gordo,
y que áhura paresco
que juera más moso!...
¡Desirm'esas cosas!
¡Pucha! viejo sonso!
¡Ni quiero pensarlo!
¡Qué vi'á estar más moso!
¡L'alma, ya de vieja,
es purito escombro!
Mi cara y mi cuerpo
no disen tampoco
los años que tengo...
¡Qué vi'á estar más moso!

¡Ahi'stá mi cabayo!
¡Claváo el cotejo!...
Ya de taloniarlo
me tení'hast'al pelo,
y hase nueve meses
lo ech'én un potrero!
Hoy, cuánto lo vide,
salté de contento.
¡Tán lindo, tán gordo,
pelecháo y yeno!

Me apuré a'garrarlo
y a meterl'el freno;
lo ensiyé, y ganoso
le horqueté mi cuerpo,
p'agarrar pá'l campo
tragando vientos:
le hundí las espuelas,
m'ech'én el pescueso...
¡Y arrancó a un galope
como e' perro viejo!...

¡Pucha!... Con la rabia
lo crusé a lasasos!
Y nada!... Lo mesmo,
que antes de soltarlo,
hase nueve meses
estragáo y flaco!...
Dispués... ¡la tristesa
que me dió el cabayo!
Me abajé, y de frente,
me puse a mirarlo...
Ahura estaba gordo,
como pá bañarlo
con un buche di agua,
como disen tantos.

El ju'én otro tiempo
güeno y voluntario.
Pero, es qu'es al ñudo...
¡Los años! ¡Los años!...
No hay güelta que darle...
¡Tuito se v'al diablo!
¡Pucha con la vida!
¡Pobre mi cabayo!
¡El mesmo sotreta
di antes de largarlo!...

Monté y al tranquito
volví pa los ranchos...
Y he pasáo el día
sismeando... sismeando...
Don Andrés me dijo
qu'estoy remosando...
¡Yo pensé lo mesmo
del pobre cabayo!...
Y dispués... ¡La pucha!
¡Qué cotejo esato!
Los dos, igualito,
tamos remosando!...

¡China!... La caldera
y'astá resongando:
apuráte, m'hija,
y empesá el amargo.
-¡Vaya! Por fin, viejo,
te vas alegrando,
que has pasáo el día
como matreriando.
¿Ahura estás contento?
-¡Pucha! No vi'á estarlo!...
Don Andrés me dijo
qu'estoy remosando!...

viernes, 11 de febrero de 2011

Año nuevo

(Pintura: Molina Campos)
Año nuevo, ¿qué trairás
p'al pobre que nada espera?
¿Cambiará su "suerte overa"
sólo porque vos yegás?
Pa mí serás uno más
en la tarja de mi vida,
y te doy la bienvenida
por saber que a tu yegada
me asercás a la largada
de la última partida.

Yo nada espero de tí
-ya seas güeno o fatal-
porque sé qu'el bien y el mal
están adentro de mí.
Pero no importa, seguí,
mentinos felisidá;
cremos, por nesedidá,
que v'a ser linda la vida,
y una mentira creída
vale lo que una verdá.

Año nuevo, qu'enancada
trais una nueva ilusión
p'al sonso del corasón
que no deb'esperar nada;
al festejar tu yegada
aislándome pa sismar,
hasta me has hecho cantar
y me alegro más con ésto
que si me fueras pretesto
pa comer y pa chupar.

Alma mía, que sentistes
ansina com'un renuevo
al soliart'el año nuevo
los guiñapos conque vistes;
alma, que olvidás los tristes
años, de penurias yenos,
y qu'estás como d'estrenos,
desime: ¿qué festejás?
¿El peso de un año más
o el alivio de uno menos?

¡Como tuitos!


Ama el pájaro su nido
qu'entreteje con primor;
ama el lindo picaflor
su bosque más preferido.
Ama el galán sedusido
a su dueña, qu'es su guía.
Ama el amor l'ambrosía
cuando los pechos s'inflaman;
ansí, como tuitos aman,
yo te amo, chirusa mía.

Am'a la témida flor
estasiada en la hermosura
la brisa, que le mormura
dulses palabras de amor,
la golondrina al calor
tamién ama con porfía;
aman a la selva unbría
las aves que en ella claman;
ansí, como tuitos aman,
yo te amo, chirusa mía.

Ama la ola plañidera
al viento que l'arrebata;
ama el avaro a la plata,
por ella se desespera.
Ama el hombre en su carrera
tuito plaser y alegría;
aman las flores al día
pues en él su olor derraman;
ansí, como tuitos aman,
yo te amo, chirusa mía.

Ama con tristes quereres
la tumb'al siprés costante;
a su barca el navegante
ama con muchos plaseres.
Tamién las güenas mujeres
esentas de tiranía,
con tierno amor sin falsía
a sus amantes proclaman;
ansí, como tuitos aman,
yo te amo, chirusa mía.

No soples ansina


Pa que no s'estinga al dejarlo, al juego,
y hayarlo prendido cuando se precisa,
si ajuntan las brasas
y se deja tuito tapao con senisa.

Ansina la mano piadosa'e la bida,
cuando ya si apocan los juegos del alma,
hase un montonsito,
y l'echa senisas, que guardan las brasas...

¡Andate, chinita! Mi fogón es chico!
¡Dejá quieto el juego! ¡No soplés ansina!
¡No sea que güelen
tuitas las senisas
con que y'hase mucho
lo tapó la bida!

¡Andate, chirusa!
¡No soples ansina!

Tu ricuerdo


¡Silbando sus rencores diba el viento!...
Yo miraba'e la puerta de mi rancho,
cuando bide que arriba, muy arriba,
diba bolando un papelito blanco.

¡Un papel en el aire pu'estos campos!
¿Di ande puchas el biento lo traería?
Y p'ayá rumbo al abra de las sierras,
al poco rato se perdió de bista.

La otra tarde, plantao así en la puerta
del rancho de mi alma, taba serio,
cuando'e repente atropeyó silbando
el pasao, hecho biento de ricuerdos.

¡Qué juersa pa escarbar que había tenido!
Tu nombre que hace mucho'taba muerto,
enterrao en el polbo'e tantos años,
¿di ande, canejo, me lo trujo el biento?

Jué al dentrar el setiembre de mi bida,
hase, ¡ni sé qué caterbada de años!,
cuando bandiastes el alambre'e mi alma
pa dar una güeltita por sus campos.

Y enseguida te juistes a la pucha,
no sé si disparándole a mis perros...
¡la tierra que los años, dende entonces,
jueron echando sobre tu ricuerdo!

Y clarito pasó po'ante mis ojos
-que asombraos, pa mirarlo se me abrieron-
igual, lo mesmo qu'el papel blanquito
qu'el otro día se yebaba el biento.

¡Tu ricuerdo en el aire, po'estos campos...!
¿Di ande puchas el biento lo traería?
Rumbo al abra'e las sierras de la pena,
al poco rato se perdió de bista.

lunes, 28 de junio de 2010

Gauchada



Juí, los otros días, al poblao a tráirle
un frasco e'remedio pa mi pobre "china",
y dejando ajuera maniao el "matungo",
dentré a la botica.

No s'el boticario con qué ojos me vido,
qu'en mi cara mesmo,
se rilló ¡el "trompeta"! cuando li'hube dicho
que me diera un frasco lleno di "uso esterno".

Pero tuvo al punto que "arrollar las cuartas"
en cuanto me vide que achiqué los ojos,
y que, despacito, refalé la mano
por abajo el "poncho".

Corasón muy güeco, dejuro, el del hombre,
p'achicarse ansina, de primer dentrada...!
¡Si pá no morirse di arrollarse tanto,
llamó, p'agrandarse, la sangr'e la cara...!

Güeno...n'hubo nada... ¡Mintras misturaba
no sé qué ingredientes,
mis ojos, curiosos, se quedaron quietos
en un aparato que teniba enfrente.

Me dió el hombr'el frasco, y al dir disprendiendo
mi "carpincho" viejo, "campiando" moneda,
le pregunto: Diga: esa "romanita" que tiene áhi colgada
¿di ánd'es que l'engancha lo que pesa en ella?

Eso no es "romana", me dijo muy serio,
es un... ¡ni me acuerdo qué nombre le puso!
Lo traimos di Uropa, p'anunsiar los cambios
que ha é'tener el tiempo, en el día foturo.

¡Li "abrí la jareta"! Y una carcajada,
"machasa", de grande, llenó la botica.
Y áhura mesmo pienso qu'esas risas jueron
las que con más ganas yo largu'en mi vida.

Risas que salieron por boca y narices,
y hasta por los ojos, hechas lagrimones,
¡si hasta en la "barriga" sentía que andaban
en regolusiones!

Me miraba el hombre con la boc'abierta,
y los ojos grandes, "como el dos de oro".
Y en cuantito pude "sofrenar la cosa",
li hablé d'este modo:

- Ah don Boticario!
¡Que había sido gringo!
Mire que di Uropa, p'anunciar el tiempo,
tráir l'aparatito!

Yo que soy un gaucho
que de nada entiendo,
le digo ¡a la fija! si v'haser mañana
güen o malo el tiempo.

Cuando por la noche, di adentro 'e mi "rancho",
siento qu'el "chingolo" su estilito canta:
sin errari'el viaje, sé que al otro día
viento se levanta.

Cuando mi "Corbata", ¡perro macanudo!
s'echa pans'arriba,
y ansina está un rato, meniando las patas,
¡es agu'a la fija!

Si los "gallos" cantan temprano e'la noche,
-faltando a las reglas que tienen su canto-
vé usté, cuando vienen las "barras del día"
serrasón "machasa" qu'embellona el campo.

Dispués, mis heridas, y el sol y la luna;
los vientos, las ramas, y muncha otra cosa
me anunsian el tiempo mucho más en fija!
qu'ese aparatito que ha tráido di Uropa.

Y áhura, viejo, "escupa... que ha tragao un pelo!"
Pá otra güelta nunca si apure, don Gringo,
en ráirse de náides:
"qu'el último en ráirse, rái mucho más lindo".
...............................................
...............................................
Al voliar la pata pa montar, di güelta
la cara en el aire, y vide que varios
qu'estaban adentro, quedaban rillendo
del "papel tordillo" qu'hizo el boticario.

lunes, 1 de junio de 2009

El ciego



Hase ya unos días, dispués de la siesta,
con un tío viejo, que hase muncho es siego,
a la sombra 'el rancho tábamos matiando,
cuando, pa'l camino, ladró juert'el perro.

Paramos la oreja. En la calma 'el campo
redobló un galope.
Jué viniendo ansina, cada ves más serca,
el mesmo redoble.

Largué juerte al aire el laso di un grito
que pialó a mi perro.
Y un amigo mío, qu'era el que venía,
boliando la pata se dió contra el suelo.

Abrasos, saludos, y güelt'a sentarse;
comensamos tuitos a elogiar el pingo:
-Dios se lo conserve!- ¡Si es una pintura!
¡Qué cabayo lindo!

Dispasio alsó el siego su cabesa vieja,
y dijo: ¡Qué lindo! ¡Qué lindo y qué gordo!
Y un silencio estraño nos serró la boca,
como presintiendo de algo triste y hondo.

Uno 'e mis gurises le pregunta: - Tío,
si usté a sus dos ojos los perdió hase años,
y hase tanto es siego, ¿cómo sab'entonses
que a más de ser lindo es gordo el cabayo?

Sonriyós'el viejo de un modo tan triste
que hasta paresía que aqueyo era un yanto;
alsó más al sielo sus ojos vasidos,
y hablando dispasio, le dijo al muchacho:

¿Quién es que te ha dicho que yo juera siego?
Yo veo más lindo que ustedes, muchacho.
Los ojos del cuerpo, pa mí, no se han muerto;
se han serrao, tan sólo, hase munchos años.

Pero en cambio, tengo los ojos del alma,
y de la esperensia, abiertos en l'hondo.
Aura, en este caso, vieron qu'el cabayo
pa ser lindo, ¡lindo! tenía qu'estar gordo!

¡Si muy bien yo veo!... cuando estos dos ojos,
al venir la noche trancaron sus puertas,
guardaron adentro las vistas del día;
¡di un día yenito de glorias inmensas!...

¡Nada veo fiero! Mi rancho,nuevito,
como aquel entonses, ansina lo veo.
Mi china, lo mesmo; jovensita y linda
yo dejé de verla al quedarme siego...

¡La tropiya di años que ha pasao d'entonses!...
Pero siempre ansina la veo, ¡lo mesmo!
Pa mí, siempr'es joven! Pa mí, siempr'es linda!
¡Pué que sea por eso que ansina la quiero!

¡Mis hijos!... cuando eran muy chicos,
gurises, mimosos, ¡yo dejé de verlos!
Y ansina los miran los ojos del alma
que tengo ay'adentro, grandotes di abiertos!...

Eyos, aura mosos, munchas veses dicen:
¡Pobresito tata! ¡Qué hombre tan güeno!
Nos quiere y nos mima como cuando chicos;
¡lástima 'e ser siego!...

A veses mi china me dise:
Y es ansina mesmo!... P'al que tiene ojos,
tuito s'envejese!, tuito se cambea!...
Pa mí, como el día que dejé de verlo,
tuito está lo mesmo, sea lo que sea...

Sosegáte, viejo; ya se nos ju'el tiempo!...
¡Entonces... ¡Dejuro!... Pero, bah... ¡no es nada!
Mejor que me caye, ¡ya va largo esto!...

Se arrugó su cara como pa sonreirse;
sus ojos, abiertos, s'enyenaron di agua,
que bajó, corriendo, por aquellas arrugas
de risa o de yanto, muriendo en su barba.

Ya naides miraba al cabayo lindo...
Como dijo el siego: ¡Tan lindo y tan gordo!
Un pesao silencio cayó sobre tuitos,
com'un poncho 'e plomo!

lunes, 30 de junio de 2008

"Receta"


Via a darles unos consejos
y que me atiendan les pido:
Saben que soy conocido
como curandero viejo.
Y me da rabia ¡Canejo!
ver que a través de los años,
toavía creen en los engaños
que tiene la medecina;
si que ajuera cualquier china
sabe curar hasta daños.

¡Hay que dejarse e bobiar ,
pa creer la realidad
Si naides en la ciudad ,
puede saber pa' enseñar.
Si la cencia de curar
no se apriende a dos tirones
Y aunque nieguen los naciones
esta machaza verdad:
pa' cualquier enfermedad
bastan yuyos y oraciones.

Pa que vean que soy macho,
sin mañas ni malas tretas,
via darles unas recetas
y abran el ojo¡caracho!
Para curar un empacho
un dotor no sabe nada.
Yo con pezuña quemada,
yerba, el pollo y santiguao
dejo el empacho curao
sin tener una fallada.

No hay nada mas apropiao
pa' curar del padrejón;
que el hinojo o el cedrón
con algun manipuliao.
El sauco: pal resfriao;
pa sabañones, la ortiga;
Marcela, pa' la barriga
y mejor remedio no hallo:
que arazá y cola e caballo
pa' riñones y vejigas.

Al pasmo real ,Don Garrido ,
lo cura presto y sin yerros
con bosta blanca de perro ,
y abrojo grande, cocido.
Pa la histiricia es sabido,
un remedio muy mentao
pues yo siempre la he curao
por mas bellaca que sea:
colgando en la chimenea,
un trapo e lana mojao.

Si el asma da un sofocón,
se pita un cigarro chico
hecho con flor de chamico ,
o con las del floripón.
Pa curarse un sabañon:
se deja en el fuego un rato
un poco e tuna en un plato,
despues lo refriega fuerte;
Y , pal orzuelo es la muerte:
la cruz con la cola el gato.


Pa partos: vahos de artemisa ,
pa la fiebre: suzuayá
y raiz de mburucuyá:
A la vejiga suaviza.
Al intestino lo alisa
la oreja e tigre en pomada.
Pa coyontura sacada,
la leche del higuerón;
y el güen apio cimarrón ,
pa' tuita herida infestada.


Pa' la mala enfermeda
ya sea de nueva o de vieja:
El Quelpe ,yerba 'e la oveja ,
la miona , o el zucará.
Un remedio de verdad,
pa curar la Risipela:
es friyendo con canela
y hojas de moralito,
otras tantas de eucalipto
y un poco de sebo e vela.

Bueno ... con Dios mis paisanos.
Yo con la Virgen me quedo.
Por hoy salgo de este enriedo
y doy descanso a mis manos
Deseando que esten hermanos ,
contentos de haber nacido.,
Reciban como despido,
con tuita sincerida':
Un guascazo de amistad
Del viejo Santos Garrido.