viernes, 5 de marzo de 2010

Palenque

(Foto: Pedro Luis Raota)
Palenque, al verte plantado
como pechándolo al viento,
te comparo a un monumento
injustamente olvidado;
es que sos de aquél pasado
donde el valor fue estandarte
y aunque hoy pretenda taparte
un yuyal alto y tupido
no te hará sombra el olvido
mientras yo pueda cantarte.

Desde un tiempo muy distante,
por mil cosas superior,
vos fuiste del domador
sereno y mudo ayudante;
te recia estampa garante
firmeza, humildad, coraje
y en el campero paisaje
representás con nobleza,
la colosal fortaleza
que es herencia del gauchaje.

Y aunque el progreso te deje
al irse de sobresalto,
desde allá, de lo más alto,
la Cruz del Sur te protege;
el tiempo, adversario hereje,
a mí también me soslaya
y al ir llegando a la raya
al final de la partida,
quisiera atarte mi vida
para que no se me vaya.

De pie forzao


Tengo un pingo colorao,
vi'a ver si me compro un bayo
para las fiestas de mayo
por si soy abanderao.

Como soy hombre campero
me gusta tener un pingo
preparao pa'los domingos
y bien tusao con esmero;
acomodao el apero
o mejor dicho, el recao,
los mandiles recortaos
como por manos de brujo
y para darme ese lujo
tengo un pingo colorao.

Por demás escarceador
y juguetón con las riendas
y en los trabajos de hacienda
se luce que es un primor;
pero mi orgullo mayor
sería tener dos caballos,
por eso al cantar el gallo
saldré pisoteando abrojo
y pa'sacarme un antojo
vi'a ver si me compro un bayo.

A la oración regresé
trayendo al bayo de tiro,
como aliviando un suspiro,
el puesto viejo pasé;
de noche al rancho llegué
y lo fui a largar al bayo
en un potrerito playo
que muy buen pasto tenía,
pues prepararlo quería
para las fiestas de mayo.

Al otro día lo fui a ver...
tal vez extrañando el pago
arisco, me hizo un amago
y dentró a retroceder;
más como es bueno tener
dos caballos preparaos;
no sea que se haya dao
lo que a creerlo me resisto,
pero vi'a tenerlo listo
por si soy abanderao.

Qué pensará la calandria


Qué pensará la calandria,
cuando me ve merodeando
en un silbido apagau
la pretensión de algún canto...

Pensará que de envidioso,
tal vez la estoy imitando,
o a lo mejor de contento
le echo vientito a mis labios

O tal vez piense que yo
soy otro bicho del campo
que se le da por silbar
ni bien aparece el ruano.

Lo que la moza no sabe
es que a veces chiflo un llanto
como un fénix de dolor
que no se quema llorando
y aunque le avive la braza
con algún olvido extraño,
su pico se hace chamuzca
pero le sigue picando.

Y en un nido de nostalgia
que tejí desde hace rato
voy empollando una pena,
que nunca saldrá volando,
por tener las alas cortas
pero el cansancio muy largo...

Se conforma con mirar
el volido de otros pájaros,
por eso aquella calandria
que siempre me ve silbando,
piense que yo de envidioso
tal vez la estoy imitando.

Ella canta de allá arriba,
entre eucalipto y álamos,
como poderla imitar
si yo lloro desde abajo;
como poderle decir
que apenitas soy un gaucho
que tiene las alas cortas
y amás` muy largo el cansancio...

Qué pensará la calandria,
cuando me ve merodeando
en un silbido apagau
la pretensión de algún canto.

Permiso


Permiso dije al dentrar
y el permiso me lo han dao
rispeto al que me ha invitao
y agradezco su amistad
y aura que voy a cantar
ya que el turno me ha tocao
quiero dejar aclarao
pa'que no haya resquemores
mis versos son mis dolores
en seis cuerdas enredaos.

Nunca canto por cantar
porque mi verso es sagrao
soy bruto como un arao
cuando digo una verdad
naides se crea capaz
de hacer callar mi garganta
soy un sureño que canta
y aunque no soy el mejor
en la mano tengo flor
el truco ni me hace falta

Atajen atajadores
soy rebenque deslonjao
sólo el cabo me ha quedao
sin tiento ni pasadores
no me meto entre las flores
porque soy yuyo espinudo
no me arrimo al cogotudo,
de sus favores me aparto
de promesas ya estoy harto,
si es por él vivo desnudo.

Sé que me van a decir
que esto ya lo dijo alguno
y que soy medio ovejuno
y me acoplo en el sentir
pero les debo advertir
que son muchos los que sienten
y se callan de prudentes
o por temor a la biaba
y comen en las yerbeadas
churrascos de agua caliente.

Soy un pájaro que canta
soy hijo del sentimiento
juro que pa'lo que siento
me está faltando garganta
soy tigre que no se espanta
ante la vida o la muerte,
soy guasca sobada a diente,
soy de la lanza a la punta,
soy potro que no se junta
con los domao a palenque.

Dicen que soy mal hablao
porque miro y no me cayo
busco respuesta y no la hallo,
díganmen si estoy errao;
soy un perro abandonao
tan sólo por ser altivo
ser decente es mi castigo
y de gritarlo me empacho
he pecao por ser macho
pero nunca por ladino.

Y no le pido perdones
por que es falsear en cumplido
son verdades las que digo,
aguanten si son varones
me quedan muchos botones
prendidos del tirador
no son de plata ni son
de esos que el oro los baña
tampoco tienen lagañas
son enjuagaos pa'sudor.

He tranqueao muchos caminos
buscando el menos poceao
pero al fin he comprobao
que el mío tiene un destino.
Soy demasiao argentino
pa'que me vengan con cuentos,
mi pampa la llevo adentro
he de llevarla hasta que muera,
seré horcón de una cumbrera
de patria y hombres contentos.

jueves, 4 de marzo de 2010

El canto de las aves


El hombre caminador,
que recorre las distancias;
sabe del campo fragancias
y de huellas de frescor...!
¡Oye el pájaro cantor
que se arrima a los senderos;
como símbolo campero
que en aquellas madrugadas...!
¡Despierta las alboradas
con sus silvos lisonjeros...!

Dicen que cantan las aves
más lindo si corre viento;
sembrando como de intento
esa melodía suave...!
¡Y así tal fuera una clave
que sale del corazón;
crece igual que una emoción
o un anuncio vespertino...!
¡Ese manojo de trinos
que es más que una bendición...!

Por eso que el hombre sabe
andando aquellas distancias;
de los campos sus fragancias
y del cantar de las aves...!
¡Y dudas nunca le cabe,
por sus quebradas y amagos;
de que le hacen un halago
cuando las sabe escuchar...!
¡Y hasta le parece andar
entonces, sus mismos pagos...

Viejo tren (Foto: Pedro Luis Raota)


Hoy que ya estás de regreso
Se vá olvidando tu hazaña,
Pero toda la campaña
Te está debiendo el progreso.
Y yo te canto por eso
sin preguntar quién te trajo.
Pa´l de arriba y pa´l de abajo
Vos fuiste igual, viejo tren
Porque sin mirar pa´quien
Llevaste vida y trabajo.

En campera madrugada
El paisano te sintió,
Y te tuvo de reló
Al escuchar tu pitada.
Y al mirarte a la pasada
El tiempo supo prever,
Diciendo al salirte a ver,
Y con un acierto sumo
“si sale bajito el humo
Es señal que vá a llover”

Con un linyera en el techo
Se vá “el especial de hacienda”
Y la maquina tremenda
Se la escucha un largo trecho..
Como un fabuloso pecho
Con un corazón que late.
Tras el vapor que se abate
La estación se queda sola
Y vá en el furgón de cola
El guarda tomando mate.

Pienso que el tiempo es distancia
Y durmientes son los días,
En los que tiendo las vías
Que me llevan a la infancia.
Vuelven en su resonancia
Paragolpes y eslabones…
Viejo tren que en ocasiones
Te miré como embobao
Y me olvidé de un mandao
Por contarte los vagones.

Recuerdos de mi lazo

(Foto: Eduardo Amorim)
Alguna vez comenté
sobre ese lazo que tengo;
y que guardao lo mantengo
desde que allí lo colgué…!
¡Recuerdo que lo trencé,
en momentos disponibles;
y cuando me era posible
descuidar algún quehacer…!
¡De aquellos que saben ser
mucho menos preferibles…!

Con él siempre que pialaba
me lucía en un rodeo;
o sujeté en un arreo
al toro que matreriaba…!
¡Siempre ayuda me prestaba
en todas las circunstancias;
y andando por las distancias
muchos me lo han codiciao…!
Y hasta también ponderao
como prenda de importancia…!

Por eso es que todavía
está en el rancho guardao;
porque en lo nuevo llegao
como demás lo tenía…!
¡Sin embargo su valía
en ese tiempo pasao;
hace que lo he conservao
como una reliquia más…!
¡Sin olvidarme jamás
de lo que me ha acompañao…!