(Foto: Pedro Luis Raota) Palenque, al verte plantado como pechándolo al viento, te comparo a un monumento injustamente olvidado; es que sos de aquél pasado donde el valor fue estandarte y aunque hoy pretenda taparte un yuyal alto y tupido no te hará sombra el olvido mientras yo pueda cantarte.
Desde un tiempo muy distante, por mil cosas superior, vos fuiste del domador sereno y mudo ayudante; te recia estampa garante firmeza, humildad, coraje y en el campero paisaje representás con nobleza, la colosal fortaleza que es herencia del gauchaje.
Y aunque el progreso te deje al irse de sobresalto, desde allá, de lo más alto, la Cruz del Sur te protege; el tiempo, adversario hereje, a mí también me soslaya y al ir llegando a la raya al final de la partida, quisiera atarte mi vida para que no se me vaya.
Tengo un pingo colorao, vi'a ver si me compro un bayo para las fiestas de mayo por si soy abanderao.
Como soy hombre campero me gusta tener un pingo preparao pa'los domingos y bien tusao con esmero; acomodao el apero o mejor dicho, el recao, los mandiles recortaos como por manos de brujo y para darme ese lujo tengo un pingo colorao.
Por demás escarceador y juguetón con las riendas y en los trabajos de hacienda se luce que es un primor; pero mi orgullo mayor sería tener dos caballos, por eso al cantar el gallo saldré pisoteando abrojo y pa'sacarme un antojo vi'a ver si me compro un bayo.
A la oración regresé trayendo al bayo de tiro, como aliviando un suspiro, el puesto viejo pasé; de noche al rancho llegué y lo fui a largar al bayo en un potrerito playo que muy buen pasto tenía, pues prepararlo quería para las fiestas de mayo.
Al otro día lo fui a ver... tal vez extrañando el pago arisco, me hizo un amago y dentró a retroceder; más como es bueno tener dos caballos preparaos; no sea que se haya dao lo que a creerlo me resisto, pero vi'a tenerlo listo por si soy abanderao.
Qué pensará la calandria, cuando me ve merodeando en un silbido apagau la pretensión de algún canto...
Pensará que de envidioso, tal vez la estoy imitando, o a lo mejor de contento le echo vientito a mis labios
O tal vez piense que yo soy otro bicho del campo que se le da por silbar ni bien aparece el ruano.
Lo que la moza no sabe es que a veces chiflo un llanto como un fénix de dolor que no se quema llorando y aunque le avive la braza con algún olvido extraño, su pico se hace chamuzca pero le sigue picando.
Y en un nido de nostalgia que tejí desde hace rato voy empollando una pena, que nunca saldrá volando, por tener las alas cortas pero el cansancio muy largo...
Se conforma con mirar el volido de otros pájaros, por eso aquella calandria que siempre me ve silbando, piense que yo de envidioso tal vez la estoy imitando.
Ella canta de allá arriba, entre eucalipto y álamos, como poderla imitar si yo lloro desde abajo; como poderle decir que apenitas soy un gaucho que tiene las alas cortas y amás` muy largo el cansancio...
Qué pensará la calandria, cuando me ve merodeando en un silbido apagau la pretensión de algún canto.
Permiso dije al dentrar y el permiso me lo han dao rispeto al que me ha invitao y agradezco su amistad y aura que voy a cantar ya que el turno me ha tocao quiero dejar aclarao pa'que no haya resquemores mis versos son mis dolores en seis cuerdas enredaos.
Nunca canto por cantar porque mi verso es sagrao soy bruto como un arao cuando digo una verdad naides se crea capaz de hacer callar mi garganta soy un sureño que canta y aunque no soy el mejor en la mano tengo flor el truco ni me hace falta
Atajen atajadores soy rebenque deslonjao sólo el cabo me ha quedao sin tiento ni pasadores no me meto entre las flores porque soy yuyo espinudo no me arrimo al cogotudo, de sus favores me aparto de promesas ya estoy harto, si es por él vivo desnudo.
Sé que me van a decir que esto ya lo dijo alguno y que soy medio ovejuno y me acoplo en el sentir pero les debo advertir que son muchos los que sienten y se callan de prudentes o por temor a la biaba y comen en las yerbeadas churrascos de agua caliente.
Soy un pájaro que canta soy hijo del sentimiento juro que pa'lo que siento me está faltando garganta soy tigre que no se espanta ante la vida o la muerte, soy guasca sobada a diente, soy de la lanza a la punta, soy potro que no se junta con los domao a palenque.
Dicen que soy mal hablao porque miro y no me cayo busco respuesta y no la hallo, díganmen si estoy errao; soy un perro abandonao tan sólo por ser altivo ser decente es mi castigo y de gritarlo me empacho he pecao por ser macho pero nunca por ladino.
Y no le pido perdones por que es falsear en cumplido son verdades las que digo, aguanten si son varones me quedan muchos botones prendidos del tirador no son de plata ni son de esos que el oro los baña tampoco tienen lagañas son enjuagaos pa'sudor.
He tranqueao muchos caminos buscando el menos poceao pero al fin he comprobao que el mío tiene un destino. Soy demasiao argentino pa'que me vengan con cuentos, mi pampa la llevo adentro he de llevarla hasta que muera, seré horcón de una cumbrera de patria y hombres contentos.
El hombre caminador, que recorre las distancias; sabe del campo fragancias y de huellas de frescor...! ¡Oye el pájaro cantor que se arrima a los senderos; como símbolo campero que en aquellas madrugadas...! ¡Despierta las alboradas con sus silvos lisonjeros...!
Dicen que cantan las aves más lindo si corre viento; sembrando como de intento esa melodía suave...! ¡Y así tal fuera una clave que sale del corazón; crece igual que una emoción o un anuncio vespertino...! ¡Ese manojo de trinos que es más que una bendición...!
Por eso que el hombre sabe andando aquellas distancias; de los campos sus fragancias y del cantar de las aves...! ¡Y dudas nunca le cabe, por sus quebradas y amagos; de que le hacen un halago cuando las sabe escuchar...! ¡Y hasta le parece andar entonces, sus mismos pagos...
Hoy que ya estás de regreso Se vá olvidando tu hazaña, Pero toda la campaña Te está debiendo el progreso. Y yo te canto por eso sin preguntar quién te trajo. Pa´l de arriba y pa´l de abajo Vos fuiste igual, viejo tren Porque sin mirar pa´quien Llevaste vida y trabajo.
En campera madrugada El paisano te sintió, Y te tuvo de reló Al escuchar tu pitada. Y al mirarte a la pasada El tiempo supo prever, Diciendo al salirte a ver, Y con un acierto sumo “si sale bajito el humo Es señal que vá a llover”
Con un linyera en el techo Se vá “el especial de hacienda” Y la maquina tremenda Se la escucha un largo trecho.. Como un fabuloso pecho Con un corazón que late. Tras el vapor que se abate La estación se queda sola Y vá en el furgón de cola El guarda tomando mate.
Pienso que el tiempo es distancia Y durmientes son los días, En los que tiendo las vías Que me llevan a la infancia. Vuelven en su resonancia Paragolpes y eslabones… Viejo tren que en ocasiones Te miré como embobao Y me olvidé de un mandao Por contarte los vagones.
(Foto: Eduardo Amorim) Alguna vez comenté sobre ese lazo que tengo; y que guardao lo mantengo desde que allí lo colgué…! ¡Recuerdo que lo trencé, en momentos disponibles; y cuando me era posible descuidar algún quehacer…! ¡De aquellos que saben ser mucho menos preferibles…!
Con él siempre que pialaba me lucía en un rodeo; o sujeté en un arreo al toro que matreriaba…! ¡Siempre ayuda me prestaba en todas las circunstancias; y andando por las distancias muchos me lo han codiciao…! Y hasta también ponderao como prenda de importancia…!
Por eso es que todavía está en el rancho guardao; porque en lo nuevo llegao como demás lo tenía…! ¡Sin embargo su valía en ese tiempo pasao; hace que lo he conservao como una reliquia más…! ¡Sin olvidarme jamás de lo que me ha acompañao…!