martes, 7 de diciembre de 2010

Rimas libres


Como quien poda una planta
remoseando su jardín,
donde florece el jazmín
y otras fragancias tan gratas
como es la rosa escarlata
conocida y codiciada;
es para mí admirada
la fragante madreselva
que al hombre el alma eleva
hacia una causa soñada.

Bajo el cielo celeste
lleno de tanta belleza,
me ha embargado la pureza
un gran florilegio agreste.
De sur a norte, este a oeste
dan su perfume los llanos
ya en invierno, ya en verano
nos da su fruto la fauna;
y nos enorgullese el alma
todo el sentir humano.

Si es pobre la inspiración
es rica la voluntad,
clara la sinceridad
que dicta mi corazón.
Vaya esta humilde expresión
para quien me está escuchando;
no digo será hasta cuando,
porque eso nadie lo sabe,
sólo Dios tiene la llave
y por Él estoy cantando.

En el día del Gaucho (6 de Diciembre)

(Dibujo: Osvaldo Laino)
A la manera de Ricardo Güiraldes:

" A don Segundo,
a la memoria del finao José Hernández y tantos difuntos que nos llevan la delantera abriendo senda.
A mis amigos domadores, reseros, payadores, tamberos y agricultores.
A los peones en general.
A los centros tradicionalistas.
Al Centro de Escritores Tradicionalistas.
Al museo José Hernández y los otros museos.
A los criollos dibujantes, pintores, locutores, actores, comerciantes, recitadores y músicos guitarreros.
A los curas, rabinos y pastores gauchos.
A los que ejercen su profesión con gauchedad y cargos públicos defendiendo "lo nuestro".
A los paisanos de mi pago.
A los gauchos Orientales. A los gaúchos del Brasil y tantos otros desparramados por el mundo.
A los que no conozco y están en el alma de todos estos versos.
A los que leen estos versos.
A los seguidores del gauchoguacho.
Al gaucho que llevo en mí, sacramente, como la custodia lleva la hostia".
................................................................

¡Feliz día del gaucho pa' tuitos!

En un abrazo pialador los saludo a todos.

Viva la patria, ¡badajo!

lunes, 6 de diciembre de 2010

Historia de un relincho

(Foto: Eduardo Amorim)
Cerca del camino aquél,
tan solitario y tan ancho,
había levantao su rancho
Amadeo Villaruel.
Tenía un sauce y un jagüel
con un balde en el crucero;
un perro grande ovejero,
que ahí se quedó de agregao.
Y un tordillo y un gatiao
pa sus changas de resero.

Villarruel acostumbraba
voltiar el aspa temprano,
sobretodo en el vernao,
diariamente madrugaba.
Y una mañana que estaba
divisando el infinito,
lo vido al gatiao solito
cuando el día dió un reflejo.
Pero el tordillo ¡canejo!
faltaba en el potrerito.

Recorrió pacientemente
por todas las cercanías,
y anduvo unos cuantos días
preguntándole a la gente.
Y aunque el ser tan diligente
no le dio ninguna pista,
un día que tendió la vista
de aquel camino en el brillo,
se juntó con el tordillo
de una manera imprevista.

Divisó una polvadera
por detrás de las lomadas...
Era una de esas yeguadas
que el frigorífico espera.
Al enfrentar la tranquera,
se escuchó con insistencia,
relinchar con estridencia
de entre el polvo movedizo...
como lo hace un yeguarizo
cuando vuelve a la querencia.

El gatiao enloquecido
contestaba ese relincho.
Y, poniéndole un carpincho,
Villarruel, ya decidido,
lo montó, y en un soplido
alcanzó aquella manada.
Entre esa mancarronada
iba el tordillo mezclao;
y juntándose al gatiao
se apartó de la yeguada.

Los dos hocicos juntaron
los caballos, y con eso
parecieron darse un beso,
y un relincho se pegaron.
Los dos hombres se miraron
poniendo en los ojos brillo,
Villarruel tantió el cuchillo
y al tropillero enfrentó,
y ahí nomás le preguntó:
-"¿De ande sacó ese tordillo?".

-"A treinta leguas de aquí
lo compré - dijo el viajero-
a quien me aceptó ligero
lo poco que le ofrecí".
- "No dudo que ha sido así,
dijo entonces Villaruel,
pero sacando un papel,
le dijo: "el dueño soy yo"
y una marca le enseñó,
dibujada en forma fiel.

-"Viendo que se han relinchao,
dijo el hombre, ya estoy viendo
que han estao juntos viviendo
el tordillo y el gatiao...
Sin este certificao
pa mi hubiera sido igual.
Pa entregarle el animal
ningún papel necesito,
porque ya se ve clarito
que usté es dueño del bagual".

Villarruel que era un paisano,
lleno de agradecimiento,
le respondió en el momento:
"quiero estrecharle la mano...
en mi alero campechano
tal vez de nada carezca;
deje que el rancho le ofrezca;
tome mate, churrasquee,
y así, después que sestée,
podrá seguir con la fresca".

Se entienden a la distancia
con un relincho cortao,
pingos que juntos se han criao,
en el puesto o en la estancia.
Lo sabe desde la infancia
el hombre de la llanura...
Del compañero en procura
el tordillo relinchó,
y el relincho lo salvó
de ir a una muerte segura.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Tiempo abajo


Ya se pierde a la distancia
el caballo con su apero.
Y hasta el hombre más campero
está sobrando en la estancia.
Por eso en su circunstancia
viéndose fuera de ambiente,
al amparo de un pariente
pal lao del pueblo ha rumbiao,
pa vivir amontonao
como hormiguero en creciente.

Ande la manga se estrecha
aura manda la picana,
y en menos de una semana
se levanta la cosecha.
Ver una melga derecha
ya no es lujo pa ninguno.
Si hay que marcar un vacuno
ya no se usan más los piales.
Y ande había diez mensuales
aura se arreglan con uno.

Ya no se ve el pión linyera
venir pa las deschaladas,
ni las grandes caballadas
dejando la polvadera.
Hoy la familia es pueblera
por distintos pareceres,
sin chicos y sin mujeres,
el campo ha cambiao de vista,
y hay un solo tratorista
para todos los quehaceres.

Ya en los mozos no hay apego
por cosas que el campo enseña
y como no se usa leña
ni han aprendido a hacer fuego.
Yo a mi recuerdo me entrego,
y a nadie quiero ofender...
no tienen porqué aprender
lo que tal vez no haga falta,
pero a la vista resalta
que va muriendo el ayer.

Sólo ha dejao por allá
el tiempo con sus descartes,
taperas por todas partes
de gente que ya no está.
Por ahí de casualidá
se ve a caballo un paisano,
o alguna planta en el llano
de los pájaros amiga;
como pa que alguno diga:
"allá vivía fulano".

Pero aunque me duele tanto
ver un boliche sin pingos,
donde antaño los domingos
todo era fiesta y encanto;
bien venido el adelanto...
y hasta le grito ¡salú!
Y perdonen mi atitú,
no estoy en contra'el progreso
pero es que añoro todo eso
que llenó mi juventú.

Baúl de mensual


El baúl junto a la cama
tiene el mensual por moblaje.
Y aparece entre el pilchaje
el retrato de su mama.
Presentando un monograma
su pañuelo; y el espejo,
que le devuelve un reflejo
cuando el domingo se apronta
pa ir a visitar "la tonta"
montao en el azulejo.

Guarda con prolijidá
un par de alpargatas nuevas.
Y, por si hay que dar las pruebas
de auténtica propiedá,
tiene ahi la seguridá
de su caballo; y se enanca
sobre una sábana blanca
bien guardada entre la ropa,
la redondez de la copa
de un sombrero con retranca.

Aunque él es un hombre sano,
guarda una yerba campera,
y bombacha corralera
pa su gala de paisano.
Los cigarros, siempre a mano,
nunca menos de una caja;
acompañando la faja
la rastra y el tirador.
Y junto al acentador
la brocha con la navaja.

Lo que nunca le ha faltao,
porque es hombre que presume,
es un frasco de perfume
que a un turco se lo ha comprao.
Varias ligas a un costao,
porque dos pares precisa:
uno es un par que utiliza
pa las medias levantar,
y el otro pa sujetar
las mangas de la camisa.

Allí guarda un calzoncillo
de esos largos con rayitas,
y atados con dos tiritas
a la altura del bolsillo,
una gruesa camiseta;
el facón, la papeleta...
su camisa bien planchada
y una mantita bordada
con una P y una Z.

Perdonen que no les nombre
todito como es debido;
porque el mensual ha sabido
ocultar sus cosas de hombre.
Por eso a nadie le asombre
el misterio de ese arcón.
Y, aunque lo que guarda un pión...
nadie averigua ni sabe,
él lo puso bajo llave
por consejo del patrón.

Ni un mensual que se preciara
dejó de tener baúl,
donde un sobre forro azul
con una carta guardara.
Y aunque el tiempo amontonara
papeles amarillentos,
pa ver esos documentos
habría que escarbar muy hondo;
porque él siempre buscó el fondo
pa esconder sus sentimientos.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

¡No faltes ... chei!


Te 'spero allá en mi rancho
a vos solita
para darte mil besos
en la boquita.
Y a tus amigas,
lo que allí nos digamos,
nunca les digas!

Oirás a los zorzales
como te nombran
cantando en los sauzales
que me dan sombra.
Y a los jilgueros
que parece dijeran
que yo te quiero!...

No faltés a la cita
yo te lo pido;
tu gaucho necesita
formar un nido.
Las margaritas
adornarán tu pelo
de mañanita.

¿Que pa qué arisqueo?...

(Pintura: Carlos Montefusco)
...¡Pa que no me pialen!
Que me dejen libre pa cantar verdades.
Pa decir bien juerte que la luz es guena...
¡Que si dentra ella,
se va la inorancia
y empieza el cerebro a darnos ideas!

Pa gritarle al manso: ¡levantá la frente
y no tengás miedo de que'l sol te ciegue!
Que si hay luz bastante,
se ve bien la loma que está allá adelante!

Dar güelta a la noria, pa'l hijo 'e mi madre,
es vivir sin juerza. ¡No hay que ser cobarde!
¡No hay que ahugar la rabia...
cuando la picona nos ruempe las carnes!...

Bajar la cabeza y seguir tirando
siempre atao del yugo; ¡¡eso es pa los mansos!
Yo quiero ser libre...
¡Subir a la loma ande no hay tiranos!...

Y pa eso arisqueo...¡pa que no me enrieden!
Y grito a los maulas: ¡¡Atrás no se queden!
Al sol no hay que juirle...
¡Mirándolo fijo el hombre es más juerte!...