martes, 22 de julio de 2008

El arrugáo



Siempre que me hago perdiz,
a golpes y tropezones,
me arrastro por los rincones
como gaucho con lombriz;
hincho a veces la nariz
olfateándola de lejos,
y en los campos desparejos,
me voy como en cuesta abajo,
arisqueándole al trabajo
como los matungos viejos.

Como chimango pal cebo,
soy ligerón cuando amago,
me caliento con un trago
y hasta mamarme me atrevo,
si no pago lo que debo,
es que estoy acreditao,
en los tientos del recao,
van mis maletas y abastos,
¡lo que yo llevo en los bastos
de algún modo me han cobrao!

¡Si habré forcejiao al ñudo,
seguidor como la hormiga,
y siempre a media barriga,
encuevao como el peludo!
Pobre como indio clinudo,
mesmo que lo fue mi tata,
andando a salto de mata,
por cuasi encepo mi cuero:
el zorro va al gallinero
y a veces, deja la pata...

Y aunque soy medio mañero
y no me gasto en partidas
y soy pa las zambullidas
como pato lagunero;
y al cortar lindo mi acero,
ultrajes nunca perdono,
una noche que el encono
me cegó en un entripao,
quedé negro y arrugao
igual que verija 'e mono...

La que no traiciona

Escuchame hermano:
Dejá de lao ese porrón e caña
que no es rimedio pa curar heridas,
y en vez de aliviar el corazón, lo sangra.

¿Que estás triste y dirrotao de alma?
¿Que yorás por la traición de la julana?
¿Que beyaquió con tu cariño santo
cortando el alambrao de tu esperanza?

Yo también yoro por dentro al verte ansina
arrimao al mostrador chupando caña.
Embretándote en el pecho por la indina,
dolor amargo misturao con rabia.

No tomés hermano; haceme caso.
Dejalo al mostrador; vení pa casa.
Haceme caso, vení que ayá en el rancho
te está esperando la que nunca engaña.

Eso es; ansina. Dame el brazo.
Tomá el pañuelo y te secás las lágrimas.
Que aún nos queda un cariño que no juye.
¡Ayá en el rancho, está espérando mama!

Querencia


Ese alazán nunca sirvió pa nada.
Tiene el pelo nomás: un baño de oro
que ande lo friegue contra un pingo guapo,
se descascara y le aparece el plomo...

No le gusta el camino. Agatas muento,
ya sale medio loro.
mostrándole los dientes a la cincha;
y ande le cierre espuelas, flaco y todo
se arrastra a bellaquiar; por que conserva
su dinidá de potro…

A mi me sufre; pero hasta ai cerquita…
No vaya a creer! Si me le arrimo é pronto
ya le dentran calambres en las patas.
Tengo que hablarle sabe? Y con güen modo;
-Soy yo Don Alazán, vengo é visita…
Si no me atraca diente, igual que a todos...

Y hay mucho maturrango con espuelas…
Me lo piden..se ráin…no cren en potros.
En una, por probarse que son gauchos,
le apretan el boton de los corcobos;
pierdo el recao y, a lo mejor Dios sabe
si no paso esa noche en un velorio…

Por eso, más que nada, hace dos años,
se lo vendí a un tropero, hombre criollo…
Cuando se jue, ya me borró el olvido
a ese mestizo de tortuga y potro…
No había pasao una semana de eso
cuando un día me asomo,
y encuentro a mi alazán en la portera,
chupao de sé; pero soplao de abrojos.

-Golviste! – y me pasaba por la mano
el hocico sedoso
-No sos tan desmadrao, matungo viejo,
tenés el pelo y la memoria de oro…
Se me caso la hija y nunca ha güelto...
Crié un muchachon, que no golvió tampoco;
Y este pobre animal, galopio leguas,
sin tomar ni agua pa volver más pronto.
Me dentró una vergüenza! Era un amigo,
y lo vendí por un puñado de oro!

Montao en él juí a devolver los pesos
el otro dueño comprendió; es un criollo...
Y lo truje, pa siempre a su querencia.
Vino bufando: pero alegre y todo,
si lo pincho, ahí rompemos amistades;
porque él conserva su altivez de potro.

lunes, 21 de julio de 2008

La confusión



Sin conocerme siquiera
se me declaró por carta,
donde me enrabó una sarta
de linduras en hilera,
ligando de esa manera
el resto se me hizo robo
y empecé a sentirme lobo
como nunca me sentí:
más contento que un gurí
que le regalan un globo.

Con el propósito firme
de ofrecerle juez y cura,
juí a conocer su figura
pa dispués no arrepentirme
salió el viejo a recibirme
de la forma más atenta
porque se sacó la cuenta
que yo era algún comprador
de una camioneta Ford
que tenía pa la venta.

-"¡Ya calcula lo que viene"!!
dijo, invitándome a entrar
y le puedo asegurar
que es lo que a usted le conviene,
con los ajustes que tiene
su arranque es muy impulsivo
y antes de hacer el recibo
puede probarla nomás...
Yo pensé: "¡Satanás,
qué padre desaprencibo!".

-"Le alvierto", dijo el anciano,
"que no es ninguna monada
pero está recién pintada
aunque es de tercera mano"...
-"¿Qué mas?", dije con desgano
refiriéndome a la hija,
"pa arrancar nunca le exija
porque inundada se atora
y a más como es pateadora,
cuídese al darle manija".

-"¿Y es muy vieja?", pregunté
-"calcule, tiene bigote
y un caño que a medio trote
ya empieza a hacer "pereré".
Cuando pase a ser de usted
trátela de muy buen modo,
que aunque están flojos del todo
y aflojaus los paragolpes
si no le da muchos golpes,
el de atrás tiene acomodo".

-"Me la miró un auxiliar
y me aconsejó también
que la lubricara bien
pa que no juera a chillar".
Y agregó, sin yo soñar,
que hablaba de la cachila
-"déjelá marchar tranquila
donde hay un repecho bravo
que si la apreta en el clavo
se va a calentar en pila".

-"Cuando el pión la necesita
sin permiso me la agarra,
pa salir por ahi de farra
con amigotes que invita.
Por eso la pobrecita
con la trompa echa pedazos,
conoce todos los pasos
y las picadas mas malas
y de andar entre los talas
me la han curtido a pinchazos!"

-"Con razón esa vizcacha
salió a buscar quien le ladre",
dije mostrándole al padre
la esquela de la muchacha
y el anciano en una racha
de cólera sin gobierno,
me mandó al mesmito infierno.
Quedándose el infeliz
sin comprador y sin yerno.






Romance al payador.


Su querencia es el pago "Los ayeres", pago inmenso,comarca de comarcas. Desde alli viene,pero el gris del Tiempo no empolvo su guitarra: La sabe abrillantar de soles nuevos no renunciando
a lunas ya pasadas; y luciernagas jovenes tachonan como estrellas el cielo de su caja. Nomade,trashumante,peregrino, sin que su siempre andar jamas lo haga forastero de pueblo ni de siglos, llega,se va y retorna,como el agua, con carta blanca de ciudadania, porque "Canto" es el nombre de su patria. No viene huyendo de ningun progreso; viene a su encuentro ,y no con una lanza sino con la extendida mano tibia para desearle muy feliz llegada. Memorioso,"actualista" y adivino, crecio para ser tronco y echar alas; y,oriundo y aparcero de preteritos, menciona los presentes y mañanas. Gesto pleno gestado en plena gesta, que se mantuvo cuando las tacuaras en lugar de caduco semilunio por fin lucieron aguijon de plata. Gesto que se conserva cuando el musculo deja sitio a las maquinas, cuando los naipes dan espacio al libro para flores de luz,mejor cantadas. Gestos que otros veran cuando las cosas aun lejanas sean ya lejanas; porque ya los oidos del futuro captan su voz altisima...y la llaman ! Tiene una novia que se llama Vida cuyo insomnio no entorna la ventana para premiar con besos noche a noche, los ramos de su eterna serenata. Nadie canta mejor,aunque no tenga cuerdas de ruiseñor en la garganta, ni existen arpas magicas que suenen mas claras que su rustica guitarra. Payador:todo el barro del Planeta se hace nido de hornero entre sus ramas. Abel Soria.De su nuevo libro:"QUe yunta pa una cinchada"

Sarna con gusto

Con la madrina de tiro
y un chúcaro acollarao,
dentré orillando el salao
pa cruzarlo de un suspiro.
Como soy hombre que almiro
la condición del bagual
dejé suelto al animal
que junto con la tropilla,
jue ganando la otra orilla
pa salir entre un juncal.

Largué al suelo la osamenta
ni bien gané la salida,
y una garuga tupida
le entró a pegar por su cuenta.
Se despachó la tormenta
y blanquiaba el campo entero
mientras uno que otro tero
me toriaba la tropilla
que entre unos cardos castilla
daba el anca el aguacero.

Yo en ocaciones pitaba
o chiflaba algún estilo
y después de un rejucilo
se me hacía que paraba.
Pero otra vuelta tronaba
y le seguía pegando,
siempre en mi china pensando
un redepente alcé el vuelo
heché una mirada al cielo,
monté y seguí galopeando.

Me tiene agarrao del pico
esa china abusadora,
que es pa'l amor matadora
como montura e milico.
Me echó mordaza al ocico
la loca pa sujetarme
y aura no puedo apotrarme
ni pegar la vuelta ajuera
y voy por ella andequiera
sin que me importe mojarme.

Caballito criollo.

Caballito criollo del galope corto,
del aliento largo y el instinto fiel!
¡Caballito criollo que fue como un asta
para la bandera que anduvo sobre él!

¡Caballito criollo que de puro heroico
se alejó una tarde de bajo su ombú,
y en alas de extraños afanes de gloria
se trepó a los Andes y se fue al Perú!

¡Se alzará algún día, caballito criollo,
sobre una eminencia un overo en pie;
y estará tallada su figura en bronce,
caballito criollo que pasó y se fue!