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domingo, 24 de julio de 2011

Vecindario

(Pintura: Francisco Madero Marenco)
Venga amigo, atraquesé
que lo v'ia dir endilgando
y ansina, desembuchando
lo que d'este pago sé.
Aquel monte que se vé,
de paraísos y uncalitos,
jué uno'e los primeritos
que se alzaron en el pago,
ahi pobló el finao Sayago
casao con Ulalia Britos.

¡Ah, qué Señora ladina!
Mejorando lo priesente
y entreducida en la gente
como piojo en la gallina.
Era güenaza la china,
pero en tocando a las hijas,
se aprontaba las valijas
como queriendo marchar
y seguro qu'iba a echar
la cincha por las verijas.

Les cuidaba la pollera
pero al ñudo, Amalio Sosa
mensual de "La Barrancosa"
se alzó con la Baldomera.
Y áhura la cosa está fiera
p'al que se atraque a las casas,
ya se ha quemao en las brazas
y la empacha la cuajada,
la vieja está repunada
y no la engañan con masas.

Los muchachos son gauchones
pero el mayor qu'es Hilario,
se les hizo un perdulario
sin motivos ni razones.
Y así son estos varones
si uno no los rigorea;
yo a los míos la manea
no se las he mezquinao,
porque el mancarrón maneao,
más fácil se le campea.

Y orillando aquel uncal
como quien v'a lo'e Barbosa
está la tapera'e Sosa
que se ha hecho un vizcacheral.
¡Tá, qué rodada fatal
pegué una noche emponchao!...
Se me dió güelta un rosao
marca'e los López Carmelo
y hecho un botón en el suelo
quedamos acoyaraos.

Yo confié mi suerte en Dios
porque de pilchas rechoncho,
al pialarme con el poncho
no le pude echar el dos;
como gorgojo en arroz
quedamos negriando el cuero;
yo sacudía el sombrero
y él con la jeta pelada,
miraba la tierra arada
al estilo chacarero.

Jué una rodada al sereno
como pa entrar en calor
y pa que juera más pior
me hizo pedazos el freno.
En cuanto compró terreno
yo lo hubiera degollao...
Estaba tan enojao
que hasta el cuchillo tantié...
y por no quedar de a pié
se salvó de ser finao.

Olvidemos las amargas
y sigamos el relato,
porque entuavía hay pa rato
y las tristuras son largas.
Cuando el finao Justo Vargas
pelió con el pampa Rosa
ande áhura están los Barbosa,
también supo haber boliche
y hasta el paisano "más piche"
peliaba por cualquier cosa.

Y jué pal mil ochocientos
qu'en el boliche "La Luna"
el zurdo Ramón Laguna
mató a los pardos Barrientos.
Hoy sólo quedan los cuentos
de tuito lo acontecido
y como medio me olvido
porque el asunto es muy largo,
para otra güelta me encargo
de contarle el sucedido.

Y volcando a la derecha
camino pa Chascomús,
entuavía está la cruz
que endica lugar y fecha.
No se precisa una mecha
que alumbre tanto dolor,
porque siempre alguna flor
Dios puso en el campo santo,
pa que no pierda su encanto
la condición del valor.

Anda hay yeguas, potros nacen
dice un refrán muy campero
y pa defender el cuero
güeno era que lo probasen.
A mí pa que me achurasen
se les iba a poner feo,
porque hoy mesmo si peleo
debe saber bien el otro,
que tengo garras de potro
y entuavía corcobeo.

Ah tiempos... dijo un moreno
qu'era postre la quajada,
pa los de áhura ya no hay nada
de aquello que jué tan güeno.
Pa ellos lo antiguo es veneno
y pa mí, una bendición
yo he criao hijos "en montón"
y todo el pago lo sabe,
con las posturas del ave
y la leche a discreción.

Y en aquel monte pelao
el más pelao d'esos trés,
supo anidar un francés
que vivía acoyarao.
El le había regalao
a su prienda, un güen birloche
y ella sentada entr'el coche
era la raina "julana",
pero fiera la paisana
como susto a media noche.

Güeno Don... anoticiao
con todo lo que ha sabido,
se ha de dar por bien servido
después de haberme escuchao.
Y si me he desparramao
como verdolaga en güerta,
sepa que dende hoy la puerta
de una amistá verdadera,
será pa'usté una tranquera
que siempre la hallará abierta.

sábado, 23 de julio de 2011

Al cencerro

(Foto: Eduardo Amorim)
Cencerro, sonar de un tajo
que el aire corta a raudales,
dominando los baguales
al castigar del badajo.
Va entonando tu trabajo
madrigales de armonía
y al clavarse tu alegría
como puntas de una guampa,
dejas herida la pampa
con tu dulce melodía.

Al despojarse sus mantos
la noche, llena de hechizos,
desata sus negros rizos
y se entrega a tus encantos.
El arrullo de tus cantos
la duerme en nota sencilla,
hasta que se maravilla
con tus sones la espesura
y despierta la llanura
al cruzarla una tropilla.

Como un sol, como una estrella,
engalanas la madrina
y tu música divina
se hace canción en la huella,
no ha de morir la querella
que tienes con el paisaje,
porque todo ese linaje
que luce la paisanada,
se perdería en la nada
si callara tu cordaje.

Quiera Dios, que tu tañido
se escuche siempre en los campos
y que el fulgor de tus lampos
disipe sombras del olvido.
Que lo mismo que el latido
te sienta dentro del pecho,
y después, cuando deshecho,
no cruce más los caminos,
que tus sones argentinos
se hagan plegaria en mi lecho.

Milonga

(Vista aerea de una guitarra hecha con 7000 árboles plantados por don Pedro Martín Ureta en homenaje a su esposa Ña Graciela Yraizoz, en General Levalle, Córdoba). www.lanacion.com.ar/1371752-una-guitarra-de-7000-arboles-en-las-pampas

Cayó la tarde apurada
y una oscuridad tupida,
cubrió la pampa en seguida
y se hizo noche cerrada.
Una guitarra pulsada
sentidas notas entrega,
una voz lejana llega
que un viento suave prolonga
y es que canta por milonga
el alma de Santos Vega.

Del rodar de las lloronas,
del relincho del bagual,
del viento en el pajonal
que mil canciones entona;
de la prima a la bordona
que en bella combinación
abrieron el corazón
de la guitarra al cordaje,
nació en la pampa salvaje
la milonga hecha canción.


En el día del Payador: ¡Feliz día a esos paisanos que cantan con fundamento!

martes, 19 de julio de 2011

La forastera


Ha tráido de la ciudá
pa la estancia, la patrona
una mucama, Ramona,
qu'es una temeridá.
Y anda la pionada acá
alborotada y mañera,
ispiando siempre de ajuera
pa donde andan las mujeres,
apotraos pa los quihaceres
por causa de la estranjera.

Los más viejos son los piores
y corsarios como perros;
están cerquita'el entierro
y pensando en los amores.
Ahí anda un viejo dolores
que con mentiras y engaños,
cuentos, bolazos tamaños,
medio la sabe cortar,
queriéndola repuntar...
¡Y tiene como cien años!

La estranjera desconféa
y los oserva callada,
anque Cruz Galván, d'entrada
ya le puso la manéa.
Con ese no corcobéa
porque con él no es capáz,
en cambio con los demás
es como vaca parida,
se alza como leche hervida
y se les güelve p'atrás.

En la cocina'e los piones
dicen qu'es linda la prienda
y qu'esa clase de hacienda
trái grasa hasta los garrones.
Que son de güenos jamones
dice otro de los que están
y cuando dentra Galván
se oye entre risas y bromas,
¡Si te escaparás paloma
entre tanto gavilán!

Retrato de un mensual


Con güena disposición
el mensual se h'acomodáo
pa salir bien retratáo
como si juera el patrón.
H'aprovecháo la ocasión
porqu'es una cosa extraña,
de que ande por la campaña
un hombre qu'es retratista,
sacando a primera vista
con una caja tamaña.

Ansina el hombre ha salido
con un vistuario aparente,
arrancando en redepente
con todo lo que ha tenido
y como es medio albertido,
nombradazo entre el gauchaje,
pa que oserve el paisanaje
y lo almiren con asombro,
se ha hechao el ponchito al hombro
como quien se va de viaje.

lunes, 18 de julio de 2011

Tranquieando sobre la güeya

(Pintura: Rodolfo Ramos)
Ha llovido el día entero
y la lluvia castigando,
jué poco a poco pasando
el poncho de aquél resero.
No le hace asco al aguacero
porqu'el pensamiento d'ella,
es pa su vida una estrella
que lo tiene encandiláo
y que lo lleva almariáo
tranquiando sobre la güeya.

El lo que quiere es llegar
a destino con la hacienda,
porque de güelta a la prienda
la ha pensáo apalabrar.
El hombre la va'encarar
como pavo rastrojero,
porque el gaucho verdadero
sabe con justa razón,
qu'en ganándole el tirón
no hay animal pezcuecero.

¡Ah, Liberata Rosales!
Mi compañera en la tropa,
ando por vos hecho sopa
y sos la causa'e mis males;
no me arisquiés los percales
qu'el día menos pensáo
me van a encontrar fináo
como pa lonjas el cuero,
abierto el degolladero
¡y por chimangos rodeáo!

Con pacencia

(Pintura: Rodolfo Ramos)
Como esperando al patrón
pronto p'abrir la tranquera,
está Cerilo Contreras
abajao del redomón.
Piensa dar satifación
porqu'es mensual aplicáo
y al overo lo ha enseñáo
que conozca sus deberes
y cuando muenten las mujeres
se quede como claváo.

No es Contreras, al primero
que ha perdido entre los pastos
porque a hombres juertes pal basto
les desparramó el apero;
ansina que se hizo fiero
el poderlo acomodar,
era aplicáo a golpiar
y hasta jué un motivo en él,
que al volarse algún papel
se arrastrase a bellaquiar.

Pero el hombre con pacencia
y atitudes especiales,
lidéa con los baguales
y les conoce su cencia.
Además de su esperencia
está el paisano emperrao,
porque otros, por reserváo
lo largaron al maldito
y áura anda el animalito
como una oveja entregáo.

Como indio pa la bola

(Pintura: Francisco Madero Marenco)
Se las mandé y se las puse
dijo Marciano Laprida
y el avestruz sobre el tuse;
boliando el hombre se luce
como estrella en noche oscura
y si un tiro'e bola apura
pa darle gusto al colmillo,
vaya sacando el cuchillo
porqu'es picana segura.

¡A medias si lo boléa!
¿Qué le parece aparcero?
Que las medias, compañero
no andan en pata tan fea...
Güeno, entonces si aprecéa
una amistá verdadera,
viá pedir pa una pollera
que le v'hacer el bordáo,
un cogote bien sacáo
p'hacerme una tabaquera.
(Pintura: Eleodoro Marenco)

De tal palo

(Pintura: Gustavo Solari)¡¡Ah malaya, quien pudiera
enderiezarle a la moza!!
Si es un pimpollo de rosa
qu'en la mañana se abriera.
Yo con mi taba culera
diande echar una clavada,
pa pior en la atropellada
soy como sapo maniao,
pobre ternero entecao...
laya de laucha escarchada.

Bagualón pa los quereres
y a los quereres porfeo
y en ocasiones rabeo
contra las mesmas mujeres.
Algunas sus menesteres
facilitan al varón,
pero otras, al redomón
qu'en el amor se entrevera,
lo hacen rodar ante quiera
pa ráirse a satifación.

La viá lidiar con pacencia
como al mancarrón deshecho,
anque se me pele el pecho
porfiando pa su querencia;
se amadrina con la ausencia
el cristiano más rocín,
hasta qu'el amor al fin
lo deja como al finao,
con el pescuezo enterrao
como botella'e jardín.

Y si cuadra la ocasión
de hallar la potranca suelta,
me le viá dir esta güelta
como chancho a la ración.
Y aura veo la razón
por la que en forma sencilla,
mama, bichoca y tordilla
cuántas veces me decía:
no podés negar la cría
de tal palo, tal astilla.

Malas noticias

(Pintura: Eleodoro Marenco)
Tomo la pluma en la mano
y arrancando en redepente,
espero que la priesente
te halle con salú, che hermano.
Anque no soy muy baquiano
pa’ la escritura corrida,
te hago saber que la vida
de mama se v’acabando
y que te está reclamando
pa’ que vengás enseguida.

Ansina con la galera
te mando esta triste carta
¡¡y que te aguante la cuarta
pa’ una noticia tan fiera!!
Vení, hermano, que te espera
pidiéndole a Tata Dios,
qu’en cuantito llegués vos
le endurezca la quijada
y entonces l’haga finada
en los brazos de los dos.

La cosa jué que antiyer
la médica que la vido,
dijo que ya ni el sentido
le quedaba pa’ su ver,
que la mama iba a tener
una muerte verdadera.
Que mejor que le pidiera
a Dios que se la llevara,
pa’ que antes que se cortara
la pobre no padeciera.

Recebí con la priesente
un juerte abrazo y mi afeto
y pa’ cortar más direto
agarrá la call’el puente;
pedí al puestero d’enfrente
que te permita pasada
y si te hace la gauchada
que pa’ él no es ninguna hazaña,
dentrá a bajarle la caña
y acortás la galopiada.

Venite hermano enseguida
que yo ando medio bichoco
y sólo apurando un poco
puede que la hallés con vida.
Dispensá la despedida
tan de golpe y apurada,
pero está tan atrasada
la pobrecita de mama,
que yo del lao de su cama
no quiero dirme pa’ nada.

Doce leguas galopió
hasta una estancia vecina,
ande manió la madrina
cambió caballo y siguió.
Ahí nomás cuando arrancó
lo cruzó por la paleta,
al bagual, que de trompeta
lo que lo movió de apuro,
salió con el lomo duro
con ganas de hinchar la jeta.

Y... cerrada la oración
se oyó el torido de un perro
y el tayido de un cencerro
puso el óido en atención.
Cada vez más el trotón
de una tropilla se oía.
La perrada de alegría
se cruzaba alborotada,
anunciando la llegada
del hijo qu’ella pedía.

Dende un bayito amarillo
se desmontó en el palenque
y la manija ‘el rebenque
colgó en el cabo ‘el cuchillo.
Como cuando era potrillo
ansias de verla refleja,
pero... su hermano lo aleja...
Y en un abrazo que arde,
le dice... ¡¡llegaste tarde,
ricién se nos jué la vieja!!
(En la foto: el criollo Ignacio Balmaceda)

Platicando

(Pintura: Alberto Güiraldes)
Tengo unos animalitos
que yo mesmo los lidéo
y que a juerza de porféo
hoy están entabladitos.
Los tengo acomodaditos
como pa dir ande quiera...
Porqu'es fiera la carrera
pa'l que debe reseriar,
tenerse que priesentar
como un arrastrao cualquiera.

V'esa yegüita tubiana
marce de una "ese" p'ajuera?
Se la comprié a Zenón Vera
cuando le vendí la lana.
Me ofiertó tres; una ruana
y dos tubianas iguales;
cadá una diez nacionales
y la cosa era a elición,
los ráibamos con Zenón
pu'el negocio'e los baguales.

Retozábamos los viejos
en conversación sencilla,
devisando la tropilla
no se juera a dir muy lejos.
La d'él era de azulejos
parejones muy iguales,
relinchaban los baguales
al sonar de los cencerros
y yo apretando los fierros
chiflaba mis animales.

Yo ya estoy acobardao
de tanto andar en la güeya
y qué hacer si esa es la estrella
que Dios nos ha reservao.
¡Y hay que ser juerte cuñáo
pa cuando llame el destino,
qu'es honra pa'un argentino
que le hizo frente al coraje,
¡¡¡Dir de resero en el viaje
and'es más largo el camino!!!

Pal lobuno torcaz

(Pintura: Aldo Chiappe)
Gaucho el lobuno torcaz
amagando a ser bragao,
gargantilla, bien calzao
y pico blanco además.
Animalito capáz
de enderiezar ande quiera
y al jugar con la testera
como queriéndola ispiar
es caballo'e galopiar
todita la vida entera.

Es aparente el apero
y su priesencia sencilla
va cantando qu'el qu'ensilla
es un paisano surero;
matras, caronas y cuero,
han zarandeáo los baguales
y conocen los percales
porque el patrón d'endeveras,
le gustan más las polleras
que al zorro los pajonales.

Se h'amacáo juerte el bragáo
porque ha sido fastidioso
y anque medio cosquilloso
ya está bastante entregáo.
El hombre que lo ha lidiáo
no le pierde ni los trancos,
porque sabe que no hay mancos
ni son como vela e sebo,
estos de la marca "El Güevo"
del finao Don Manuel Campos.

miércoles, 20 de abril de 2011

Resero

Mezcla de pampa y de cielo
nacido para el camino
que trasunta tu destino
ansia infinita de suelo.
Siempre remontando vuelo
pájaro de alones magos
y entre tristeza y alagos
de tu rodar consecuente
sos un centauro viviente
cruzando todos los pagos.

Vas y vas por esas huellas
predicandote en derroches,
sos un pedazo de noche
y entre un puñado de estrellas.
Con las canciones más bellas
la pampa quiso adornarte,
por eso para explicarte:
paisano, gaucho y resero:
el chingolo y el jilguero
se trenzaron al cantarte.

Deseosos de lejanía
van tus caballos tranqueando,
como si fueran buscando
hallar querencia algún día.
Y a tu loca fantasía
le habren calle los cardales,
florecen los pajonales
y cuando tu mente brilla:
cobra entonces tu tropilla
la fuerza de cien baguales.

El tiempo será leyenda
perdiéndose en la llanura,
y a su valiente figura
se irá borrando en la senda.
Cuando nunca más se encienda
tu fogón lleno de historia,
quedarás en la memoria
como algo que ya se ha ido:
y a traspasao al olvido
y habrás entrao en la gloria.

miércoles, 13 de abril de 2011

Tropilla de antaño

(Fotos: Eduardo Amorim)
Tropilla antigua entablada,
en otro tiempo lejano,
galopaste todo el llano
de la pampa desolada.
Dió alegría tu llegada
en cualquier pago que fuera
y en la madrina puntera
el cencerro hecho tañido,
dejó el paisaje prendido
en una nota campera.

Tropilla antigua entablada
que al trote atrás de la yegua,
largaba legua tras legua
la flor de la caballada.
De tu guapeza mentada
sufriste altiva el calvario
y en un viaje imaginario
del paisano de este suelo
no llegaste un día al cielo
porque no fue necesario.

Tropilla antigua entablada
donde lucieon airosos
los pelajes más hermosos
de una época pasada.
En divina pincelada
zainos, moros y tostaos
bayos y overos rosaos
galopeando en los desiertos,
prefirieron caerse muertos
antes de aflojar cansaos.

Tropilla antigua entablada
que los campos recorrías
y que orgullosa lucía
como una cosa almirada.
Hoy ya casi sepultada
con tu cencerro perdido
porque el destino has querido
vas de viaje en la Argentina
de tiro con la madrina
rumbo al pago del olvido.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Vieja guitarra


Triste y vieja mi guitarra
que olvidada en el alero,
solamente la polilla
va dejando el armazon.
Y al romperse en astillitas
bajo el peso de los años,
va marchándose con ella
nuestra vieja,
nuestra gaucha tradición.

Ya bajo la sombra de verde enramada,
no baila el gauchaje cuando con tu son,
ponías alegrías en las reuniones,
cuando en tus bordonas sono un pericón.

Hoy no cruzas la llanura,
a la espalda del paisano
que te llevó cual reliquia
de reunión en reunión,
para hacer vibrar tus cuerdas
en yerras y pulperías
y cantar con tus acordes
los paisanos
en las ruedas del fogón.

Ya nadie te templa con trémula mano
los dedos no corren por tu diapasón.
Hoy todas tus notas apaga el olvido,
que cubre tus restos con negro crespón.

Ahura como ya estás vieja,
achacosa y carcomida,
cada trozo que se rompe
se clava en mi corazón.
Y me causa inmensa pena
pues comprendo que al quebrarte,
se va el mejor exponente
de una raza
que fue toda tradición.

domingo, 16 de mayo de 2010

Reclaración

Gracias "Tonito" por el envío de los versos y gracias María por las fotos!!!
Dispense doña… y permita
que desensille a su sombra
porq’entre sueños la nombra
mi persona a usté solita.
Hoy mi cariño la invita
a que sujete el volido
y acomodemos el nido
en el pago que usté elija,
no teniendo más cobija
que un amor firme y tupido.

Yo moza quiero decirle
que pa’l “25 ‘e Mayo”,
quise atracarle el caballo
y dispués... pensé escribirle.
Pero al querer derejirle
mi pensamiento afetuoso,
me resultó trabajoso
porque el no praticar cartas,
dentré a enriedarme en las cuartas
y agarré pa’ lo ‘e Reynoso.

Toy sufriendo una manquera
como manquera ‘el encuentro
y tengo juegos de adentro
que me salen para ajuera.
Es un lazo su pollera
ande quisiera pialarme,
en sus trenzas enriedarme
como en lana los abrojos
y en el candil de sus ojos
como un bichito quemarme.

No espera que tanto pida
y acete mi apadrinada,
sujete pues la risada
y contésteme enseguida.
No desperfete mi vida
ni ponga mi amor a prueba,
porque si usté no me lleva
en su pecho de muchacha,
via morir como vizcacha
con el humo entre la cueva.

martes, 11 de agosto de 2009

Tranqueando sobre la güeya


Ha llovido el día entero
y la lluvia castigando,
fue poco a poco pasando
el poncho de aquél resero.
No le hace asco el agüacero
porque el pensamiento de ella,
es pa' su vida una estrella
que lo tiene encandilao,
y que lo lleva al mariao
tranquiando sobre la güeya.

El lo que quiere es llegar
a destino con la hacienda,
porque de güelta a la prienda
la ha pensao apalabrar.
El hombre la va'encarar
como pavo rastrojero,
porque el gaucho verdadero
sabe con justa razón,
que enganándole el tirón
no hay animal pescuecero.

¡Ah Liberata Rosales!
mi compañera en la tropa,
ando por vos hecho sopa
y sos la causa e mis males.
No me arisquies los percales
quel día menos pensao,
me van a encontrar finao
como pa'lonjas el cuero,
abierto el degolladero
¡y por chimangos rodeao!

miércoles, 13 de mayo de 2009

Los Medina


Crisanto S. Medina
es tuito mi apelativo
y me crié solo, al descuido,
como guacho en la cocina.
Me acuerdo que mi madrina
era una tal Ladislada,
que en paz descanse, finada
y comadre de mi Mama.
Entre el bao, bajo la cama,
tengo a las dos retratadas.

Los Medina, compañero,
hemos sido siempre muchos
y he oido que de Ayacucho
dimanaron los primeros.
Mis abuelos de puesteros
supieron tener sus mentas
y si no'e hecho mal las cuentas
siempre alegaba mi Mama
que el prencipio de esa rama
era una mesma osamenta.

Veneranda Altamirano
se llamaba mi patrona
y se cortó ya viejona
porque se pasmó de un grano.
Pa' ese mesmo año el gusano
me hizo ralear la tropilla
y un picaso gargantilla
medio loco y mañerazo
al volcar un tiro e lazo
me resintió de la islilla.

Mi padre fue hombre muy re'to,
de poca risa y callao
y ande quiera ponderiao
con estima y con respeto.
Por eso que si me meto
a ponderar bien al hombre
vea cuñao, no se asombre
que dentre a querer llorar
porque me sabe pasar
cada vez que me acuerdo el nombre.

Mi hermano mayor, Cerilo,
se fue pa'l lao de Dolores
con unos esquiladores
mas priendido que pabilo.
Tuvo la vida en un hilo
en distintas ocasiones
una veces con razones
y otras pa' quitarse el gusto,
de ver envainar de susto
a muchos gauchos bravones.

Belisario es domador,
alvertido en su trabajo
y pa amansar bien de abajo
ponderiao como el mejor.
Es jinete de valor
de pacencia y delicao
hombre que ni un sancochao
le va a dejar a un patrón
porque entriega un redomón
para juir enancao.

Dispués loj otros hermanos:
Zoilo, Ulogio, Azuceno;
fueron reseros muy buenos
cumplidores y baquianos.
El más pior salió Mariano
que se dió a la mala vida,
a causa de una perdida
que lo había engualichao
y en los boliches mamao
lo dijuntió la bebida.

Las hermanas se casaron
con Cuevas, Tapia, Solosa.
De Contreras y de Sosa
las menores enviudaron.
Unos hijos le quedaron
a las pobres pa criar
y ellas pa poder ganar,
y vivir honradamente,
le pedían a la gente
ropa sucia pa' lavar.

Eluterio N. Medina
que hoy ha perdido la vista
jué un ponderiao galerista
que salía de la quínoa
era asquerosa esa esquina
por la gente que atracaba,
que cada una que se armaba
siempre alguno era finao,
que lo habían dispachao
por las carreras o taba.

Estamos emparentaos
con Serapio Argañaraz,
entenao de un capataz
que se ahugó allá en el Salao.
Y justamente el gateao
que ensilló el hombre ese día,
lo muentan las hijas mías
y sabe ser el nochero;
están los huesos y el cuero
pero sirve todavía.

Aura tiene bien pintao
quiénes somos los Medina,
gauchos parejos, ansina,
perdone si he ponderiao
gente criolla que ha llegao
a pagos de toda laya
amistad que nunca falla
mano gaucha sin traición
entraña de un corazón
de otros tiempos: ¡amalaya!

jueves, 30 de abril de 2009

El lunar de mi tropilla


Pico blanco, gargantilla
y zarco del lao del lazo,
supe tener un picazo
de lunar en mi tropilla.
Era de laya sencilla
y sin yel pa galopiar:
yo lo he sabido probar
en destintas ocasiones,
cuando esigían los patrones
saberse desempeñar.

Picazo, mi pensamiento
sincero quiero atracarte,
y dentrar a alabancearte
como es tu merecimiento.
No es charla 'e cocina o cuento
ponderear tus condiciones;
son verdades que a montones
fueron quedando a tu paso...
¡Por que vos juiste, picazo,
motivo 'e conversaciones!

Cuando dentraba a un poblao
y pisaba la gramilla,
se hacía un arco y de costilla
se paseaba atravesao.
A veces, de lao a lao
de la calle solía dir.
Pa mí era "el de conseguir",
y por culpa 'e las mujeres
lo enllené de amaneceres
y de noches sin dormir.

A una yerra de convite
donde cayí de goloso,
hice yunta con un mozo
al que no le di desquite.
Como verso de confite
quedó el paisano, tirao:
se le acabó un colorao
más ligero que un balazo,
y yo seguí en el picazo
como si hubiera empezao.

Por eso es que en este día
en que lo estoy recordando,
con gusto le voy cantando
la mejor milonga mía.
Es tan grande mi alegría
cuando le canto al picazo,
porque en verdá, fue un pingazo
el lunar de mi tropilla:
pico blanco, gargantilla
y zarco del lao del lazo.

lunes, 21 de julio de 2008

Sarna con gusto

Con la madrina de tiro
y un chúcaro acollarao,
dentré orillando el salao
pa cruzarlo de un suspiro.
Como soy hombre que almiro
la condición del bagual
dejé suelto al animal
que junto con la tropilla,
jue ganando la otra orilla
pa salir entre un juncal.

Largué al suelo la osamenta
ni bien gané la salida,
y una garuga tupida
le entró a pegar por su cuenta.
Se despachó la tormenta
y blanquiaba el campo entero
mientras uno que otro tero
me toriaba la tropilla
que entre unos cardos castilla
daba el anca el aguacero.

Yo en ocaciones pitaba
o chiflaba algún estilo
y después de un rejucilo
se me hacía que paraba.
Pero otra vuelta tronaba
y le seguía pegando,
siempre en mi china pensando
un redepente alcé el vuelo
heché una mirada al cielo,
monté y seguí galopeando.

Me tiene agarrao del pico
esa china abusadora,
que es pa'l amor matadora
como montura e milico.
Me echó mordaza al ocico
la loca pa sujetarme
y aura no puedo apotrarme
ni pegar la vuelta ajuera
y voy por ella andequiera
sin que me importe mojarme.