miércoles, 26 de mayo de 2010

Gobierno gaucho


Tomé en casa el otro día
tan soberano peludo,
que hasta hoy, caballeros, dudo,
si ando mamáo todavía.
Carculen cómo sería
la mamada que agarré,
que, sin más, me afiguré
que yo era el mesmo gobierno,
y más leyes que un infierno
con la tranca decreté.

Gomitao y trompezando,
del fogón pasé a la sala,
con un garrote de tala
que era mi bastón de mando;
y medio tartamudiando,
a causa del aguardiente,
y con el pelo en la frente,
los ojos medio vidriosos,
y con los labios babosos,
hablé del tenor siguiente:

"- Paisanos: dende esta fecha
el contingente concluyo;
cuide cada uno lo suyo
que es la cosa más derecha.
No abandone su cosecha
el gaucho que haiga sembrao:
deje que el que es hacendao
cuide las vacas que tiene,
que él es a quien le conviene
asigurar su ganao.

"Vaya largando terreno,
sin mosquiar, el ricachón,
capaz, de puro mamón
de mamar hasta con freno;
pues no me parece güeno
sino que, por el contrario,
es injusto y albitrario
que tenga media campaña,
sólo porque tuvo maña
para hacerse arrendatario.

"Si el pasto nace en el suelo
es porque Dios lo ordenó,
que para eso agua les dió
a los ñublados del cielo.
Dejen pues que al caramelo
le inquemos todos el diente,
y no andemos, tristemente,
sin tener en dónde armar
un rancho, para sestiar
cuando pise el sol ardiente.

"Mando que dende este istante
lo casen a uno de balde;
que envaine el corvo el Alcalde
y su lista el Comendante;
que no sea atropellante
el Juez de Paz del Partido;
que a aquél que lo hallen bebido
porque así le dió la gana,
no le meneen catana
que al fin está divertido.

"Mando, hoy que soy Sueselencia,
que el que quiera ser pulpero,
se ha de confesar primero
para que tenga concencia.
Porque es cierto, a la evidencia,
que hoy naides tiene confianza
ni en medida ni en balanza,
pues todo venden mermao,
y cuando no es vino aguao
es yerba con mescolanza.

"Naides tiene que pedir
pase para otro partido;
pues libre el hombre ha nacido
y ande quiera puede dir.
Y si es razón permitir
que el pueblero vaya y venga,
justo es que el gaucho no tenga
que dar cuenta adonde va,
sino que con libertá
vaya adonde le convenga".

¿A ver si hay una persona
de las que me han escuchao
que diga que he gobernao
sin acierto con la mona?
Saquemén una carona,
de mi mesmísimo cuero,
si no haría un verdadero
Gobierno, Anastasio el Pollo,
que hasta mamao es un criollo
más servicial que un yesquero.

Si no me hubiese empinao
como me suelo empinar
la limeta, hasta acabar,
lindo la habría acertao;
pues lo que hubiera quedao
lo mando como un favor
al mesmo Gobernador
que nos manda en el presente,
a ver si con mi aguardiente
nos gobernaba mejor.

lunes, 24 de mayo de 2010

Pa'pensar un rato... largo!


Abonar las palmas con belleza si se quiere rico el florecer y sano el fruto de los hombres.
Nuestro árbol es bueno; nuestras tierras, generosas!...
Pero en la tierra pródiga es mayor y mortal el peligro de la maleza... los vientos nos traen de todo el mundo la semilla maligna que es la que vuela más y germina donde cae, porque sólo precisa tocar la superficie. Esa maleza ahogará nuestra planta humana; nuestro árbol bueno de madera noble!...y ya no habrá paisajes de la patria que se puedan mirar con ojos limpios!...
No es un vaticinio, pero si un hondo temor que entristece.
Un himno, un escudo, una bandera: eso sólo, no es una nación!... podrían quedarnos como "recuerdos de familia"... testimonios de un pasado heroico, blasones de pretérita gloria y de ascendencia honrosa que, ya sólo dirían una verdad que fue. Cuando vana arrogancia nos incitara, alguna vez, a erguirnos, caeríamos humillados, quizás con las manos llenas de oro, sintiendo el corazón vacío de nobleza: sin valor, sin virtudes de gesta, de epopeya.
Nación seremos, mientras que el himno que se canta pudiera nuevamente hacerse por nuestro amor y por la sangre nuestra, si fuese menester rehacernos la patria !O salvarla!

Octubre 4 de 1943

jueves, 20 de mayo de 2010

¡¡Debía de ser!!

(Pintura: Carlos Montefusco)

Agonizaba la noche
en la yanura pampeana;
y, por el disco del tiempo
la púa del sentimiento
trotó grabando este drama:

- Pero muchacha... ¿qué hacés...
que no has traido ni un mate?
Si y'ha silbao el boyero
y, hace un'hora,por lo menos,
que te largaste del catre.

¿O, 's que te dura 'l enojo
q'echáramos a Dionisio?
En quien te dió por fijarte
sin pensar q'uno pa'criarte
hiciera mil sacrificios.

¿O, te pensaba ¡sotreta!
q'ibas a ser pa'cualquiera?
Y, bueno... basta de apotre:
pegale nomás el corte
y'terminá esa sonsera.

Basta'e lunas y d'empaques
si no querés enojarnos.
Y, basta también, de sebo.
Tráinos el mate ligero
q'es hora de levantarnos.

Pero, muchacha...¿no óis,
que no contestas palabra?
Si parece d'endeveras
q', te háiga tragao la tierra
o, hubieras perdido l'habla.
.............................
Y, los dos viejos; de un salto,
yegaron a la cocina;
pero eya, ayí, no se hayaba
ni'l fuego chisporroteaba
sus rabias de cina-cina.

Buscaron por todos laos;
gritaron su grito seco
y por única respuesta
del vacío de la cuesta
volvía la voz del eco.

Pero la duda duró
hasta la luz esperada;
donde burlón el pastito
mostró dos rastros, juntitos,
¡par'una sola rumbiada!

¡Teru... teru... teru!(Pintura: Carlos Montefusco)


Tuitas las mañanas en tiempo e verano
cuando iba de güelta de parar rodeo,
o rumbiaba al tranco campiando las cosas
reventáo de tanto recorrer potreros,

como si no juese por voluntá propia
sino por ladina querencia e mi overo,
pa mí no había senda que no juese a un bajo
ande una laguna se escondía entre ceibos.

Era que de lejos, a la oriya el agua,
como virgencita que rezara un rezo
véia yo a mi china que se me venía
cuanto me aguaitaba coronar el cerro.

Galopiaba entonces p'ahorrarle camino...
mi overo, cerquita, se paraba en seco,
y, afirmándose eya de pie en el estribo,
con su boca fresca me ofrecía un beso.

Juntitos, ansina, clavando mis ojos
hasta lo más hondo de sus ojos negros,
no sé si buscando que eyos me dijeran
lo que no sabía decirles yo a eyos,

tranquiaba mi overo rumbo a la laguna
contento e su carga y estirando el tiempo,
mientras en la oriya del agua, sus gritos,
escandalizados lanzaban los teros...

Recogía mi china su poyera blanca,
y, tuitos desnudos sus brazos morenos,
lavaba su ropa yenita e puntiyas
que aún tenía el perfume de su lindo cuerpo,
...........................................
...........................................
Ya hace muchos años y entuavía, a ocasiones,
bajo a la laguna que escuenden los ceibos...
¡Pero ya mi china no lava su ropa
y óigo sólo un grito: "teru... teru...teru"!

miércoles, 19 de mayo de 2010

El zaino colorado (Estilo)


Sobre un zaino colorao,
era una nube ligera,
braciador y coscojero
buena pinta y bien cortado.
Por sus hazañas, mentao
era el zaino de mi flor;
todos le tenían temor,
pero, amigo, en las cuadreras
ganó más de cien carreras
y nunca fue perdedor.

Y como era de importancia,
lucía mi parejero
de oro y plata un buen apero,
el mejor que había en la estancia.
Y a juzgar por su elegancia,
no parecía lo que era,
mas cuando entraba en carrera,
se oyó decir más de un pillo:
—¡Voy doble contra sencillo!
¡Voy al zaino aunque me muera!

Pero dijo un comisario
que a mi zaino colorao
me lo había envenenao
un político contrario.
Y por aquel comentario,
solito y triste quedé,
y amigazo, ya me ve
lamentando el parejero:
he regalao el apero
y desde entonces ando de a pie.

Lluvia de verano


Esta es la historia de Ramón Escobar, hermano de crianza de L.L.

A veces en esos días
llovedores de verano,
por la ventana 'e la lluvia
me pongo a mirar pasao.
Porque no hay nada en el mundo
que a través de tantos años
se repita tan igual
como la lluvia 'e verano.
Ella es la misma que ayer,
cuando yo andaba gateando,
volcó su chorro de plata
pa'que se enyene mi charco.
Y es la misma que más luego
cuando quise andar cazando,
me diò agua pa'la tierra
de mis balines de barro.
Y así aprendí a buscar
con ojos esperanzados,
porque el agua es bendición
en este caliente Chaco
y hay que esperar que ella llegue
para enterrar el arado.
Ella me hermana con todo
el tiempo que he caminado,
hasta con el día lejano
que me anduve enamorando
porque fue en día de lluvia
que el olor a torta frita
me fue empujando hasta un rancho,
y entre el humo de los leños
en que la estaban fritando
se me asomó una sonrisa
y dos ojos me alumbraron.
Después ya formé mi nido.
Dos cachorros lo alegraron
y entonces me ganó el monte
por sacar pan del quebracho.
Y en esa vida de obraje
fui carrero, capataz,
y hasta anduve administrando.
(Porque el que no dentra en el molde
lo sueltan pa' otro conchabo).
Y allí me pasé algún tiempo
endurenciendo mis años
hasta que paró el obraje
y rumbié para otros pagos.
Anduve de domador,
de alambrador y tropero,
carpidor y cosechando,
haciendo de todo un poco
porque eso sí, y a Dios gracias,
para todo fui baquiano.
Y... ha de ser porque de chico
el machete de la vida
me fue curtiendo a planazos.
Y esas nostalgias las trae
la lluvia de tantos años.
Agua que endulza recuerdos
también de tiempos amargos
porque supe quedar solo,
como gaucho allá en el rancho
esperando que volviera
la madre de mis muchachos.
Pero no quiso volver...
Comentaban que juí malo
porque jugaba algún truco
y a veces vine borracho.
Dijo que la castigué
que tenía otra mujer,
y otras cosas fue aumentando,
tanto por justificar
el llevarse los muchachos.
Pero... son cosas que pasan
y yo ya la perdoné,
porque no fue por un hombre
que ella se fue de mi rancho.
(Cuando una yunta de bueyes
no son parejos pa'el tire,
lo mejor es separarlos).
Por eso que ya hace mucho
me di cuenta, pero tarde,
que en algún tiempo fui malo.
De ahí que en la galería
mientras tomo mis amargos,
con el hilo de la lluvia
voyt enhebrando retazos
de todo el tiempo pasado.
Me alegro, me pongo triste,
y a veces hasta he llorado.
Porque no hay nada que hacer
con la lluvia de verano.
Muchas veces le pedí
que me lave los recuerdos,
que los entierre en el barro.
Y no sé si por amiga
o tal vez por caprichosa
nunca quiso hacerme caso.
Porque viene el aguacero
y en vez de lavar recuerdos,
me los viene amontonando.

lunes, 17 de mayo de 2010

Del mesmo palo (Fotos: Eduardo Amorim)


De las costas del Tuyú
truje un moro pampa viejo
gordo, lustroso el pellejo,
lo llamaba "El Tacurú".
Guapazo para el ñandú
conocido en las boliadas
era pa’ las gambeteadas
como soplido de viento
había que hacerse tiento
pa’ no cáerse en las cuerpeadas.

Cuando había asao con cuero
pa’ demostrar su destreza
saltaba sobre la mesa
sin redamar ni un salero.
No había zaino, no había overo
con que igualarlo pudieran
ni en toda mi vida entera
hallaré otro mancarrón
que tenga su corazón
y su mirada altanera.

Hoy han pasado los años
vos estás viejo y vencido
yo estoy triste y abatido
charqueao por los desengaños.
Vos te acordarás de antaño
en que eras guapo y ligero
mientras que yo, compañero,
añoro mis alegrías
que se me fueron un día
volando tras un lucero.

Te acordás mi moro viejo
del lindo tiempo pasado
cuando estabas pelechao
y lustroso como espejo.
Hoy en un box desparejo
te desprecian la ración
vos que fuiste un redomón
que costó un triunfo domarte
has tenido que entregarte
lo mismo que tu patrón.