jueves, 14 de octubre de 2010

Esperencia


Te almirás porque li hago poco caso al destino
y no mi ando lomiando por ninguna disgracia;
porque a cada rodada me levanto riyendo
y en lugar de quejarme suelto alguna chuscada.

Carculás que de bruto doy el pecho a la vida;
que nací con más ñudos que una caña tacuara,
y si a cara'e fandango me abarbaro a las penas
es por falta de yeito pa poder gambetiarlas.

Y decís que soy mesmo que los gatos monteros
porque amuestro los uñas si la güelta se cuadra;
y que soy venenoso como mata'e mío-mío;
y que tengo más filo que cuchiyo'e carniada.

Pero andás erradaso carculando esas cosas.
Sos'tuavía muy borrego pa querer hacer basa
en un truco ande dentran jugadores cancheros,
qu'empacusan el maso si la liga les faya.

No sabés qu'es la suerte cabortera chirusa
que cuanti más l'halagan más fácil güelve'l anca,
y qu'es de maturrangos dir a meterle'l freno
sabiendo qu'es al ñudo quererl'hacer cabaya.

No sabés qu'en la vida debe andarse al tranquito
porque ansí no se cansa ni el matungo más maula,
y qu'el hombre, aunque monte'n un tordiyo sabino,
debe dir bien dispierto pa no errar las picadas.

Inorás que no sirve tener'l'alma muy floja;
que ser güeno risulta la más pior chambonada,
porqu'el güeno es lo mesmo que un churrasco sabroso
al que tuitos se apuran por sacarle tajada.

La lechiguana sonsa'nida en cualquier carqueja
y hasta el lagarto maula se anim'a coletiarla;
al mangangá picaso ninguno lo incomoda
porque saben que tiene la lanceta muy brava.

Cavilá lo que ti hablo, gurí, que no es soncera;
pensá, pa tu gobierno, está verdá machasa:
al quebracho, por duro, lo respeta el leñero,
y al palo'e leche, en cambio, ¡le dentra cualquier hacha!

Por boliar

(Pintura: Carlos Montefusco)
Juan Gaucho en un colorao
y yo en un pingo picazo,
díbamos nomás al paso
divisando el descampao.
Los dos muchachos alocaos
y amantes a las correrías,
puesto que no había un día
en cuanto el tío faltaba;
no tiráramos la taba,
el lazo o las "tres marías".

Juan en su lengua paisana,
me hablaba y me cacareaba,
diciéndome que él boleaba
sin machucar la picana.
Que dependía de las ganas
y del hambre rumoroso;
cuando de pronto de un pozo
que alguna vez hizo un toro,
se levantó encima un moro
de pecho y lomo lustroso.

-"Ahi lo tenés al plumas moras!",
le dije a mi compañero,
mientras que debajo'el cuero
sacaba las boleadoras.
Limpio el campo como aurora,
rasca la alita y sampa
¡vieran del ñandú la estampa
levantando los alones!
como diciendo: ¡"Chambones,
pueden probarme en La Pampa!".

Yo medio me entusiasmé
porqué salió pa mi lado,
pa' colmo el del colorao
me gritó: -"¡No le aflojés!".
Y al punto que lo alcancé,
listas las avestruceras,
ví tremenda vizcachera
a dos metros del caballo,
después pensé que un gran rayo
me había parao la carrera.

Me parecía amarillento,
todito el cielo y el campo,
y al despertar como un lampo
entre soplitos de un viento;
lo vi a Juan en un momento
como un Dios de los arcanos.
Con el sombrero en la mano
y el pelo desparramao,
diciéndome arrodillao:
-"¿Cómo te sentís, hermano?"

-"De más bien y con salú",
del suelo le contesté;
y al punto le pregunté:
-"¿Qué pasó con el ñandú?",
me respondió como lu':
-"Se fue sanito el picudo"...
y entre dolores agudos,
monté a caballo y salimos;
y al tranco al río nos fuimos
que estaba turbio y morrudo.

Como era horrible el ardor
que en todo el lomo sentía,
me bañó con agua fría,
mi compañero y dotor.
y después con un señor
cuchillo de punta fina;
me sacó muchas espinas
diciéndome: -"¡Qué macana,
tenés una rascalana,
que en el cuerpo te camina!".

Y al verme más mejorao,
comentaba en su quehacer:
-"¿Y ahura?¿Quién te v'a creer
de que saliste parao?".
Y escarbando un rompe-arao,
transpirando me decía:
-"Con esto en dos o tres días,
que tomés y un poco'e sebo,
vas a quedar como nuevo
para cualquier correría".

¿Dónde andarás compañero,
que ñandú te habrá dejao,
qué pial te habrá doblegao
cómo si fuera un matrero?
Yo, cada vez que ligero,
he rodao sobre los llanos,
como un susurro lejano,
creo sentir por abrigo
las palabras de mi amigo:
"¿Cómo te sentís, hermano?".

La milonga de David y Goliat

(Pintura: Carlos Montefusco)
El Valle de Terebinto
parecía un hormiguero,
agitación de guerreros
que contagiaba a las moscas,
y comentó un teruteru:
-"Se está por armar la rosca".

En medio del batifondo
se levanta un filisteo
parecido a un benteveo
por el yelmo y la coraza,
Goliat por nombre, y muy feo,
grandote como una casa.

-"¡Israelitas pollerudos,
mucho incienso y poca guerra!
¡Que salga alguno, jué perra,
para medirse conmigo!
Lo dejaré en esa sierra,
mirando al cielo el ombligo".

Mordiendo el polvo'e vergüenza
está tuito el campamento,
nadie se anima y, contento,
fanfarronea el fulano,
mientras cae a tranco lento,
con una honda, un paisano.

David se llamaba el mozo,
noble, gaucho y muy pintón,
coraje en el corazón
y puntería en el ojo.
Claro que solo era un piojo
al lado del grandulón.

Ahí nomás se le encaró
al gigante prepotente,
tres piedritas del torrente
apretaba en el bolsillo,
fijó la vista en el pillo
que le gritó redepente:

-"¿No tienen nada mejor
pa'mandarme los de enfrente?
¡Pucha, que es floja tu gente,
te olvidaste el biberón!
Pondremos, por precaución,
tus pañales en solvente...

Ya que insiste el señorito,
que se encomiende al Dios suyo,
pues colgaré de los yuyos
sus tripas frescas de chango;
habrá festín pa'chimangos
y postre pa'los coyuyos".

-"Vos te sentís muy seguro
con tanta ferretería!
Sabrá el mundo en este día
quién es el Dios de'endeveras:
El que hizo cielos y tierras
afine mi puntería".

Boleó el nervio de su honda,
se oyó en el valle un chasquido,
se derrumbó el montruo herido,
bien enterrada en su frente,
la piedrita del torrente
que Dios mismo había elegido.
............................
Es muy difícil prever
cuándo el Señor mete el guante,
mejor no andar con desplantes,
mejor no hacer conjeturas:
un pueblo con fe madura
puede voltear los gigantes.

Andá buscame al boliche!


Dejá de remolinear
que se te va la mañana:
a ver si agarrás, Mariana
y echá el caballo de andar.
Ya me estoy por levantar,
así que andalo ensillando,
después andame acarreando
unos mates bien cebaus,
que no via a salir venau
por anadarte contemplando.

Mientras me quedo en la cama,
mis ideas ordenando;
andá el pañuelo planchando
que tengo con monograma.
Y después con una rama
barrés el patio y movete,
rebocate el mojinete
y arreglá el techo del rancho
tené cuidao con el chancho,
fijate dónde se mete.

Es bueno que te des maña,
porque un peón es mucho gasto,
y pa dir cortando el pasto
dale un rato a la guadaña.
Pedile el charré a Saldaña
y andá a juntar duraznillo,
me lavás el cojinillo
que conseguí en lo del Ñato;
y en cuanto tengas un rato
dale un galope al potrillo.

Pa no estar sin hacer nada,
cuando se haga noche oscura;
agarrá esa guasca dura
y echale una masetiada.
Mantenete desvelada
si sentís un ruido afuera,
que la comadreja overa,
ronsea a la bataraza
¿pa'qué te dejo en las casas
si dormís la noche entera?

Yo preciso una mujer
que cuide mis intereses,
ya probaste varias veces
que el rebenque hace doler...
También el rancho, al volver,
quiero hallarlo como un chiche
y si viene el cocoliche
a comprarme los zapallos,
montá enseguida a caballo
y andá a buscarme al boliche!

Las monedas de la Virgen

Dedicado al paisano domador "Martín Hardoy" quien en estas horas está siendo operao de los huesos que le rompió un arisco... La Virgen lo acompañe y los dotores lo sanen!

Se había quebrado en Bahía
en la monta de la grupa,
y la estancia que lo ocupa
lo despidió el otro día.
¡Claro! así no le servía...
La gente pa trabajar,
sobra por este lugar!
La pucha qué golpe bajo,
fue quedarse sin trabajo,
y sin que pueda montar.

Viera con qué rabia el freno
de tanta impotencia masca,
está tranzando una guasca
pa pucherear por lo menos.
Ya volverá el tiempo bueno
aunque pase sin apuro,
porque confía en el futuro:
volver a épocas pasadas,
donde no hubo jineteada
que no cobrara seguro.

Pasan tres meses y el yeso
van a sacarle estos días,
con que tiene una alegría
que no se aguanta por eso.
Y aunque son pocos los pesos
porque anda escaseneando el real,
se enteró de un festival
y como es "Vasco" su apodo,
ha dicho que rengo y todo
va a ver si se llega igual.

Llega la época esperada,
lo trató mal el destino,
pero ya está en el camino
con rumbo a la jineteada.
Lo alza un camión de pasada
y aunque no va a ese paraje,
va a dejarlo en el peaje
que tiene la ruta 12
por si alguno lo conoce
y enseguida agarra viaje.

Naides lo lleva y por eso
se ha sentao en los estribos,
ahura pasa un coletivo
pero él no tiene ni un peso.
Está practicando un rezo
cuando mira que cerquita
se encuentra una capillita
al pie de una enorme planta;
y se inclina ante la Santa
Bondad de la Virgencita.

Rezando en silencio queda
a la Virgen de Luján,
y ve en un plato que están
un puñado de monedas;
-"quizás que la Virgen pueda
por gaucha, prestármelas!"
y le promete ahi nomás
en cuanto gane el primer peso,
-"Te lo juro que regreso
para devolvértela!".

Toma el micro sin demora,
va a cumplir con su deseo,
ya están haciendo el sorteo
y llega sobre la hora
y al final se hechó una "tora",
sobre de una yegua oscura;
ya con esto se asegura:
verse en la final metido;
mesmo que en el tiempo ido
antes de la quebradura.

Y aunque ha visto todo el mundo
que era el primero, cantado,
ansí no lo vió el jurado
pero les peló el segundo.
Sólo él en lo más profundo,
sabe qué costó volver,
pero ahura tiene un deber
que en el alma le palpita:
dir hasta la Virgencita
y el dinero devolver.

Ahí está'nt'ella contento
como un criollo de bien obra,
y deja un peso de sobra:
señal de agradecimiento.
Cuando alguno le hace el cuento
de lo que esa tarde fue,
le dice: -"Me arrodillé
y encontré esas moneditas,
¡Que nunca la Virgencita,
deja a un paisano de a pié!"

Las frases del Doctor


El Doctor manda al hijo
a la escuela privada,
y después por la tarde
va al gimnasio y a inglés
y vive en una zona
de gente adinerada
donde solo se toma
puro whiskey escocés.

Por eso es que se jacta
que la vida es bonita
y hablando del futuro
brindando con champagne,
y hace la vista gorda
que hay gente pobrecita,
que comió en todo el día
un pedazo de pan.

Si son las vacaciones
se va a Punta del Este,
puede darse esos lujos
de que es legislador;
y pasa un mes entero
cueste lo que le cueste,
porque estaba estresado
del trabajo el Doctor.

Y deja todo en casa,
¿pa qué estudiar las leyes?
cuando llegue el momento
alguna va a votar.
Total la clase obrera
tira como los bueyes,
del carro más pesado
que es la olla popular.

Si son las elecciones
se saca la corbata,
e invoca todo el día
el nombre de Perón;
o va a una fiesta criolla
vestido de alpargatas,
y le habla a los paisanos
lo que es la tradición.

Y dice en su discurso
que el país cambiaría,
si hubiera por lo menos
un poco de moral;
y después come aparte
de la gente que había,
y le atienden los mozos
de moño y delantal.

No sea cosa que un día
la gente se acobarde,
y le golpee la puerta
donde vive el Señor;
y se pegue un julepe
que se quede sin habla,
después de tantas frases
bonitas, el Doctor.

Él paga lo que compra
con la tarjeta Visa,
y tiene tres empleadas
que lo tratan de "don".
Y los días domingos
se siente bueno en misa,
después de que el obispo
le da la bendición.

Le dice que usted debe
confiar en la Argentina;
poner plata en un banco,
argentino es mejor,
que es el único modo
que el país se encamina,
pero el tiene la plata
guardada en Nueva York.

Y habla de la cultura,
de cuidar las raíces,
y que nuestro folklore
merece su atención;
y luego está saltando,
como los infelices,
en la cancha de River
viendo a los Rolling Stones.

Que haga monotributo,
que pague los impuestos,
que trabajar en negro
al país le hace mal...
Terminó su mandato
y alejado del puesto,
lo busca la justicia
por evasión fiscal.

Yo no digo que sea
delito la fortuna,
si honradamente alguno
trabajando alcanzó;
pero hay gente que quizo
comprarse hasta la luna,
con todo el sacrificio
que al pueblo le quitó.

La pucha ¡cómo cuesta
hacerse el distraído!
los que tenemos hijos,
soñarle un porvenir.
¡Qué país tan hermoso,
qué país florecido!
y aunque muchos te sacan
no te pueden fundir.

No sea cosa que un día
la gente se acobarde,
y le golpee la puerta
donde vive el Señor;
y se pegue un julepe
que se quede sin habla,
después de tantas frases
bonitas, el Doctor.

Milonga para Mama

¡Recordando que este domingo 17 de Octubre, celebramos el "Día de la Madre"!

MADRE, la palabra santa,
sagrada como ninguna
porque hay solamente una
que a nuestra niñez le canta.
En el mundo es nuestra planta
que nos da vida y calor.
Madre, la fragante flor
que nos perfuma hasta el alma
nos acaricia con calma
y nos besa con amor.

Ella nuestros sueños vela
y nos acuna en sus brazos,
tal vez por ser un pedazo
de su vida a pastorela.
En las noches se desvela
si escucha a su hijo llorar;
ella lo sabe cuidar
como nadie puede hacerlo
porque sabe comprenderlo,
ni se cómo, sin hablar.

Por Dios la naturaleza
le dio una luna de madre
y aunque un disgusto taladre
pone en el alma nobleza,
guarda en el ser la pureza
que le da el recién nacido.
Madre que siempre ha vivido
como esperando un regalo
para ella no hay hijos malos
todos son buenos y queridos.

Bendita madre! razón
de ser sagrada y hermosa
por la ternura grandiosa
que guarda en tu corazón.
Ella es nuestra protección
cuando arrastramos la panza
pero en todo hay mudanza
y así hijos que al crecer
se olvidan de la mujer
que fue esclava de su crianza.

Señora madre, bondad,
que cría a sus hijos mimosos
y después cuando están mozos,
ya ni le llaman mamá.
Le dicen vieja nomas
como algo que no acrisola
pero cuando Dios de sola
sabe mostrarlo en la lucha
de que mujeres hay muchas
pero MADRE hay una sola.

Por eso madre, en el nombre
del amor y del cariño,
quiero cantar como un niño,
quiero pensar como un hombre:
que Dios bendiga y alfombre
su paciencia madrecita
y en la última margarita,
de mi canto gaucho y fiel,
en el nombre de Isabel
quiero cantarle a toditas.